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ISBN OC : 978-84-9981-705-7
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jueves 23 de febrero de 2012

Samuel H. Froehlich: La busqueda de una hermandad




En 1825, surge en Suiza, un movimiento religioso de carácter similar al de los anabaptistas moderados, cuyo sentido era la búsqueda de un acercamiento mayor a las escrituras y a una hermandad como la de los primeros cristianos. Surgió de la visión de un seminarista protestante de la iglesia calvinista suiza, quien en un despertar espiritual, se sintió impulsado a modificar el mensaje de sus sermones para acercar a sus feligreses al cristianismo original y más tarde abandonar dicha iglesia para iniciar un movimiento que según él, estuviera más acorde a las escrituras que los calvinistas o los católicos. Su nombre fue Samuel Froehlich, y su iglesia con el nombre originalmente escogido del libro de los Hechos, "La iglesia de los nazarenos", conocida en América como la Iglesia Apostólica cristiana. 

 Samuel Heinrich Froehlich, nació en Suiza en 1803, sus padres provenían una familia francesa, los DeJoyeau, quienes siendo hugonotes huyeron de Francia tras la matanza de San Bartolomé en 1572. Al parecer la familia cambió su apellido por el de Fröhlich, al establecerse en la zona de influencia alemana en Suiza. (Aquí utilizaremos la forma más conocida de su apellido: Froehlich). Toda la familia mantuvo la tradición calvinista como religión, tal como habían sido en Francia. Así, Samuel Froehlich creció siendo miembro de la Iglesia estatal suiza, su padre fue sacristán de la parroquia de Brugg, y animó a su hijo a estudiar teología en un seminario y de esa manera seguir su senda. Sin embargo por aquella época el llamado racionalismo impregnaba la enseñanza de teología sobre todo en Europa central y esto que intentaba llevar a nivel humano las buenas obras, de algún modo alejaba el sentido espiritual de la materia. 

El racionalismo fue una línea de pensamiento impulsada por René Descartes que mantenía que sólo por medio de la razón se podían descubrir ciertas verdades universales, evidentes en sí, y que estas verdades evidentes eran innatas, no derivadas de la experiencia o de ser adquiridas por la enseñanza moral. Afirmaban que ciertas ideas morales primarias son innatas en la especie humana y que tales principios morales son evidentes en sí a la facultad racional y son comunes en todas las civilizaciones y culturas, hasta las más incivilizadas. El racionalismo en la filosofía de la religión afirma que los principios fundamentales de la religión son parte de ese conjunto de normas y principios innatos o evidentes en sí y que la revelación no es necesaria, como en el deísmo. Este tipo de racionalismo fue desarrollado también por otros filósofos europeos, como el holandés Baruch Spinoza y el pensador y matemático alemán Gottfried Wilhelm Leibniz. La influencia de esa enseñanza hacía pensar que el humano quizás sea realmente bueno por naturaleza y que no era necesaria la participación activa en alguna religión para demostrar esa bondad. El mismo Froehlich llegó a decir en cierta ocasión: "Lo que yo hago no es pecado en sí", para justificar errores cometidos en habla y actos, a los que ahora justificaba. 

Sin embargo, según reconoce el mismo en sus diarios, en 1825 se dio cuenta de su errado pensar y por eso decide cambiar el rumbo de su vida, escudriñando minuciosamente la Biblia a fin de comprender el sentido del cristianismo. Precisamente gracias a esa investigación se dio cuenta de algunas diferencias sustanciales entre los métodos del cristianismo original y el de su iglesia, la cual se había establecido y acomodado bajo el poder gubernamental, pero lejos de la sencillez de la iglesia que la Biblia describía en el libro de Hechos de los apóstoles. Entre otras cosas, no observaba la unidad y la hermandad que los primeros cristianos mantenían, cada persona acudía a la adoración dominical, pero luego se olvidaban unos de otros. El bautismo de infantes fue una de las cosas que pronto su estudio de la Biblia animó a rechazar.  No podía entender que alguien sin voluntad propia pudiera elegir el camino que debía seguir. 

Pero eso no impidió que en 1827 fuera aprobado como predicador protestante de la iglesia calvinista, consiguiendo el puesto de vicario auxiliar para el predicador de Wagenhausen, Turingia. Pero convenciendo al anciano predicador, empezó a diseminar desde el púlpito sus métodos y enseñanzas sobre el verdadero funcionamiento del cristianismo. Por aquel entonces todavía ocultaba a los demás sus ideas al respecto del bautismo de infantes, aunque si se envalentonó a indicar que en la Biblia el bautismo era una decisión personal y voluntaria de un adulto con las ideas claras y con un sentido. Eso no obstante no significaba que no se preocupara de la educación de los infantes en los asuntos religiosos para que eligieran correctamente. Pero con eso precisamente llegó el punto de ruptura con su religión. Al parecer en 1830 las autoridades religiosas, cambiaron el catecismo tradicional infantil, por uno con más ideas racionalistas. Así observó que en vez de guiar a los niños para conseguir una fe en Dios y Cristo, simplemente utilizaban la lógica racionalista para indicar que no tenían elección entre el bien y el mal, pues si eran bautizados ya eran innatamente buenos. Froehlich, vio en aquella enseñanza un error que podía llevar a los jóvenes a una indiferencia y a una escasa responsabilidad y disciplina religiosa en estos. 

Mantuvo discusiones con el decano de la iglesia, un tal Frickart, quien lo llevó a un tribunal religioso para obligarle a usar los métodos de la iglesia estatal, después se envió incluso a dos pastores de Basilea a fin de convencerle. Pero para ese tiempo era difícil convencer de sus ideas a un Froehlich que se veía apoyado por los miles de feligreses que acudían a sus sermones en Wagenhausen, provenientes de distintos cantones suizos, tampoco sirvió el que fuera trasladado a Leutwill en Argovia, pues allí también convenció al anterior predicador con sus argumentos. Precisamente en ese nuevo emplazamiento se enfrentó ante el tribunal eclesiástico de Argovia, y el 25 de Octubre de 1830 fue expulsado de su parroquia y degradado como pastor y vicario. Prohibiéndole enseñar, bautizar, tanto en iglesias protestantes como católicas de toda la región. Así, él se marchó de la iglesia estatal, y pronto comenzó su carrera como predicador libre e itinerante en varios cantones de Suiza. Fueron muchos los que pronto respondieron a la predicación de Froehlich y era invitado en diferentes lugares, al principio sobre todo por los descontentos con la iglesia estatal, aquellos que rechazaban el nuevo catecismo, pero también por otros movimientos religiosos como la sociedad bautista continental de Londres, la cual nombraba y sostenía a misioneros y predicadores. Convencido por un amigo y predicador de Franckfor-Amein, solicitó ser parte de estos y conseguir un puesto de predicador itinerante, puesto que logró obtener, siendo bautizado como miembro de la iglesia bautista en febrero de 1832. No obstante ello no impidió que siguiera manteniendo contacto con sus feligreses de Leutwill, a los que a menudo visitaba y seguía fortaleciendo con sus sermones. 

Aunque su idea era simplemente unificar a todos los cristianos de las diferentes iglesias, en realidad a partir de este momento, principios de los años 1830 Samuel H. Froehlich puso los cimientos de una nueva iglesia que según él deseaba estar basada únicamente en las Escrituras. Al mismo tiempo sufrió mucho reproche y persecución por parte de las autoriadades y sobre todo de la iglesia estatal. Sin embargo, eso no le impidió continuar con su labor y tener éxito, pues pronto ya había formado algunas congregaciones. Él y sus seguidores resolvieron a mantener un acercamiento directo a la Biblia, independiente del coste que podría suponer. Gracias a sus diarios podemos acceder a detalles de sus pensamientos teológicos, que si bien no indican una visión extraordinariamente innovadora o restauradora de la doctrina original, ya que no cuestionó, la trinidad, ni la inmortalidad del alma, o el infierno, como lo hicieron otros investigadores de su época, (Henrry Grew, John Thomas, George Storrs y otros), en eso que formó parte del discurrir de muchos. 

Desde el periodo de 1827 hasta 1856 plasmó en esos diarios su propósito de unificar a todas los cristianos de diferente signo, pero se encontró de frente con sus lidresEn su búsqueda de la verdad, mantuvo contactos con la iglesia menonita, con la que compartió algunos precptos, pero no todos, sobre todo los disciplinarios. En 1832, tras oír acerca de las creencias de los bautistas y observar como encajaban con sus puntos de vista, decide escribir a un importante líder bautista llamado Cristian Gerber. Este hombre de más de setenta años, era un enérgico ministro que dirigía una de las más importantes congregaciones bautistas en la ciudad de Langnau y era apreciado por todos los bautistas suizos. Poco tiempo después al parecer Froehlich fue aceptado por un pequeño sínodo de diáconos en Lagnau, tras presentar un escrito en el que aceptaba las doctrinas bautistas. Durante los primeros años se dedicó a diseminar estas doctrinas, fue invitado a Londres por la Sociedad continental de bautistas de Londres, después recaló en Paris, participando en 1833 con la llamada Iglesia bautista estricta, de origen francés. Aunque su deseo era poder llevar su ministerio por su Suiza natal, por ello volvió con energías renovadas viajando de un lugar a otro por todos los cantones. 

 Hasta después de que la sociedad bautista continental cayera por falta de fondos económicos, continuó representando a los bautistas suizos. La desaparición de ese estamento en Octubre de 1833, hizo que de alguna manera los bautistas suizos quedaran separados de los ingleses. Froehlich no obstante continuó considerándose bautista y se hizo cargo de las diferentes congregaciones que en parte gracias a él se habían formado en los diferentes cantones, con el apoyo del envejecido Gerber, al que a menudo acompañó. Pero el aislamiento y separación con los demás bautistas, hizo que se abriera una brecha entre los suizos y los británicos. Froehlich instó a la Asociación Bautista de Londres para que se unificaran todos los bautistas, pero no encontró un consenso para ello. Por eso, tras la muerte de Gerber decidió hacerse cargo de las congregaciones de bautistas suizos en independencia de los ingleses. 

Pero todavía por ese entonces no pretendía formar un nuevo movimiento religioso, de hecho en 1836, escribe: Jamás tenía la intención de fundar una secta, sino mi fin era y es juntar a los hijos de Dios. Si yo no hubiera puesto mi confianza en el Señor, mi Dios, convencido de que él me había ordenado para predicar el Evangelio, me tendría que lamentar de haber empezado una obra sin contar con la bendición divina o en contra la voluntad de Dios. Mas ahora yo le encomendaba toda la obra en sus mano, para que él la guíe conforme a su voluntad." Esta carta al parecer iba dirigida a Jacques Jacot, quien para ese tiempo se había unido a su obra y llegaría a ser pieza clave en el desarrollo del movimiento sobre todo en la zona de Zúrich. En Agosto de 1836 le llega la noticia de que también se disolvía la Asociación Bautista de Londres, por el escaso apoyo económico, debido a la constante emigración de miembros hacia América y por mala administración, eso significó la definitiva ruptura entre bautistas ingleses y suizos. En aquella época Froehlich, escribe en sus diarios la siguiente anotación: Me parecía que se quería edificar una casa, sin hacer antes el presupuesto. En cuanto a mí, yo esperaba y confiaba en Dios, sin cuya voluntad no caía ni un cabello de mi cabeza. Jamás depositaba mi confianza sólo en estas Asociaciones, sino en el Dios viviente: y él que sabe lo que significa esto no debe temer a nada, aunque pase su camino por el valle de las tinieblas. (Diario de Samuel H. Fröhlich) Aunque mantiene contactos aún con algunos amigos de la iglesia inglesa, sin embargo empieza a pensar que quizás era necesaria una independencia total y la formación de un nuevo movimiento, así lo llega a mencionar en una carta a un compañero en Londres: El Señor me dé sabiduría y piedad para administrar fielmente esta parte de su casa y para que yo sepa como andar en cualquier situación. Además, es posible que el Señor se aparte aún un grande pueblo para sí, y es posible que para este fin llegue a utilizar amigos y enemigos. (Carta de Fröhlich a Jos Curney de Londres) 

En Hautwil (Turgovia), conoció a los Brunschwiler, una familia que mostró gran interés en la predicación de Froehlich y su interpretación del bautismo de la fe. Con el tiempo todos se unieron a la causa y precisamente contrajo matrimonio con una de las hijas de esta familia, esto sucedió en el año 1836. Para 1842 ya se establecían asambleas independientes de los bautistas suizos y se tomaban decisiones sin contar con otras iglesias. Pero las dificultades para esa época eran grandes, pues desde 1837 se había prohibido en toda suiza la afiliación a cualquier iglesia bautista o menonita. En Zúrich se toman duras medidas contra Jacot, quien para ese tiempo dirigía la obra allí, y este se ve forzado a abandonar la ciudad y refugiarse en Francia, donde continuó su labor. Se dio impulso a una ley que aplicaba un castigo de 3 años de presidio correccional para padres que no bautizaban sus hijos, y 9 años para los que se negaban a casarse por la iglesia oficial. En Turgovia las cosas fueron más allá, un maestro de escuela llamado Martí, fue suspendido de su cargo y expulsado de la provincia. También allí, se dice que una tromba de fanáticos calvinistas, sorprendió en una asamblea en la que se efectuaron bautismos de nuevos adeptos y zambulló a un grupo de recién bautizados infinidad de veces en el agua, hasta casi ahogarles. Parece ser que la ideología calvinista chocaba como ninguna contra el bautismo de adultos, quizás porque atentaba contra una de sus principales premisas, la predeterminación, pues esa costumbre bautista ponía en la voluntad del hombre y no de Dios la elección de la justicia y el acercamiento a su aprobación, dependía de ese bautismo y no de Dios. En cualquier caso, eran duramente perseguidos, multados, expulsados de sus aldeas y pueblos, incluso se llegó a la violencia por medio de chusmas. 

Los menonitas quienes también para ese entonces empezaron a sufrir de forma cruel, huyeron a América y se establecieron allí definitivamente, formando colonias aisladas en muchos lugares de América. Pero los bautistas de Froehlich continuaron aguantando el chaparrón. La persecución a la que se vio sometido, le separó de sus hijos y de su esposa, por su negativa a bautizar a su hijo, una de las principales trabas burocráticas que hizo que muchos perdieran a sus hijos. En el caso de Froehlich en su pasaporte se incluyó la expresión "Sectario", como marca indicadora, por lo cual hasta viajar se hacía humillante para él. La década de 1843 a 1853 supuso un gran desgaste para un Froehlich, de salud débil y que se veía obligado a organizar y mantener unido al grupo de más de cien congregaciones en todo el país. En 1844 tuvo que exiliarse en Estrasburgo, Francia, luchando por conseguir que su familia le acompañara, cosa que no fue posible hasta 1846. Pero en todos esos años siguientes, logró introducirse clandestinamente en varias ocasiones para visitar a sus feligreses en Suiza, aquello significó un gran desgaste para él. En 1857 muere agotado, tras las muchas dificultades y viajes a los que se sometió. En sus últimas palabras aparecidas en su diario dice lo siguiente: Yo me muero oh Señor, mi Dios; te ruego que preserves a tus santos de la corrupción que reina en el mundo, para que no perezcan, sino que queden contigo, para que tú les des la vida eterna. Pues el rey de este siglo se ha alistado con su tenebroso poderío y los predicadores de injusticia, y busca de destrozar tu obra y de engañar a tus elegidos. Empero, tú sabes que yo no he buscado honores de hombres, sino solamente tu honor yo procuraba de ampliar y he predicado tu nombre ante todos, no avergonzándome de ti y luchando hasta esta hora (Diario de Samuel Fröhlich)

Samuel Froehlich dejó su herencia escrituraria en esa serie de diarios personales guardados durante un periodo de más de 25 años. Una buena parte de la información aparecida en sus diarios ha sido conservada en una serie de diez libros que son editados por Christian Publications Apostólic, Eureka, Illinois. Con el sencillo título de Escritos de S. H. Froehlich, se incluyen también comentarios que el mismo Froehlich hace de diferentes textos bíblicos y algunos de sus sermones. 

Tras un servicio durante 35 años, dejó un importante legado,  una nueva iglesia de signo bautista, con más de 10,000 miembros reunidos en 110 congregaciones dispersadas por toda Suiza, parte de Francia, Hungría y Rumanía. Una iglesia con muchas cosas en común con los antiguos anabaptistas, de hecho algunas de sus creencias y normas están relacionados con estos: Por ejemplo la Escritura es la regla exclusiva de fe y práctica. Abogan por una separación de Iglesia y el estado, y rechazan el Bautismo de infantes, solo aceptaron un bautismo adulto voluntario. También abogan por la no violencia y su oposición al servicio militar. Añadimos a esto un reconocimiento del papel que desempeña la obediencia en la salvación y el rechazo a los juramentos y al materialismo, pero sin llegar al extremo de los anabaptistas menonitas. Por otro lado, siguen siendo arminianos en la manera de ver la salvación personal. En cuanto al concepto de Dios son trinitarios tradicionales, es decir aceptan la formula Padre-Hijo-Espíritu Santo como uno solo, a la manera del concilio de Constantinopla del año 381. Aceptan la expulsión o disciplina de los miembros que hierran, pero concediéndoles indulgencia tras un periodo razonable, tal como practican, Amish, Menonitas, Testigos de Jehová. Las mujeres suelen llevar velo o cobertura para la cabeza durante el rezo y la adoración como un símbolo de su sumisión apoyándose en una antigua tradición cristiana, (1 Corintios 11:4-6). El Saludo Santo, un beso de caridad, que se da entre los miembros en sus reuniones, se utiliza como un símbolo de su hermandad. En cuanto a la esperanza que enseñan, es el cielo con Cristo para todos los miembros. No ahondan en cuanto al futuro de la tierra, el fin del mundo o la segunda venida de Cristo. Froehlich negó que el pecado original condujese a una condenación moral para toda la humanidad y que ese pecado solo implicó al propio Adán, todo el pecado del hombre proviene de sí mismo y por ello debe cada uno buscar su salvación personal. La simple pertenencia a una iglesia o ser bautizado por nacimiento en ella, no le da la salvación. Sobre la Expiación de Cristo, él de vez en cuando usa la expresión Substitución Penal, pero en última instancia niega casi todas las implicaciones teológicas que los Protestantes tiene sobre esto, por lo tanto para ellos la muerte de Cristo no tuvo necesariamente el propósito de redimir a toda la humanidad, sino solo vale para el que acepta la justicia de Dios, tampoco acepta la justificación por la fe, sino por obras de fe. 

Tras la muerte de Froehlich, la iglesia se mantuvo y con el tiempo fueron conocidos como iglesia bautista suiza. Pero en Hungría, un joven herrero llamado Lajos Hencsei que en los años 40 escuchó a Froehlich, llegó a ser el impulsor de una iglesia de similar calado que en algunos lugares como Rumanía, Hungría y en los Balcanes, se les llegó a conocer como Nazarénusok, mas tarde se les conoció como Nazarener-Gemeinde o Iglesia de los nazarenos y es el nombre adoptado por estos en Europa. Pero no se debe confundir a estos con los también llamados Nazarenos, un grupo religioso radical, originado por el tejedor suizo J. J. Wirz, por la misma época que Froehlich, pero sin relación alguna con este. En realidad Wirz se hizo venerar como la encarnación divina que inicia el tercero y último reino de Dios en la tierra, el reino del Espíritu Santo. Los nazarenos de Wirz mezclan ideas de Joaquín de Fiore, teorías teosóficas con dogmas y prácticas del catolicismo. Conservan como ritos el bautismo, la cena y la extremaunción; y la costumbre de persignarse y el servicio cotidiano del altar. Estos otros nazarenos viven en comunidad cerrada poniendo sus bienes en común. Actualmente apenas sobrevive alguna que otra comunidad en Suiza y Alemania. 

La historia de la iglesia de los nazarenos de Froehlich, en América, se inicia con la petición de Joseph Vilkler, un suizo que por los años cuarenta emigró a Norteamérica. En 1847 solicita por escrito a Froehlich, que envíe a algún misionero allí, pues entendía la necesidad de evangelizar en aquellas tierras de libertad. Por ello Froehlich envía a Benedicto Weyeneth, y este da inicio a la obra de la iglesia nazarena o iglesia evangélica bautista, otra de las denominaciones que se le atribuye a esta corriente. Más tarde, la ola de persecuciones animó a otros miembros activos a emigrar, así fue como Andrés Braun y la congregación que dirigía al completo, escaparon a América. Los primeros miembros inmigrantes se instalaron Nueva York interior; más tarde muchos creyentes fueron a Illinois, Ohio, y unos a Michigan, incluso algunos pasaron a Canadá y más adelante bajaron a otros países de América del sur. Con el tiempo en América se les llegó a conocer como Iglesia apostólica cristiana, nombre por el que son conocidos hasta el día de hoy. 

El nombre de apostólicos ha creado confusión en los últimos tiempos, pues hay varias denominaciones que utilizan el término apostólico y cristiano y nada tienen que ver con los apostólicos de Froehlich. Está por ejemplo la Iglesia apostólica pentecostal, esta fue fundada en 1913 en Arroyo Seco, California, por McAlister y John Schaefe después de ser expulsados de las Asambleas de Dios. Este grupo se considera unicitarios o unitarios porque no aceptan la trinidad de forma tradicional, simplemente hablan de Dios como Jesús, indistintamente como una sola persona. También está la Iglesia Apostólica de la fe en Cristo, una iglesia de carácter evangélico, de las llamadas de sanidad, que también practican el bautismo por inmersión y con pequeñas diferencias doctrinales con respecto a la original de Froehlich, sobre todo en el asunto del servicio militar, la esperanza de un juicio final, segunda venida, el diezmo, etc. Hasta hay movimiento llamado Iglesia Cristiana apostólica, de signo católico, de las llamadas iglesias católicas renovadas. 

Pero hay notables diferencias inclusive entre una iglesia bautista típica o evangelista moderada con respecto a los apostólicos. Por ejemplo ellos guardan una serie de costumbres de separación entre mujeres y hombres, el pañuelo obligatorio dentro de los templos en el caso de ellas. No se piden donativos obligatorios o el diezmo. En algunos lugares, sobre todo en Norteamérica acostumbran a comer juntos después de los servicios religiosos y procuran mantener un buen compañerismo entre todos. El saludo entre miembros del mismo sexo con el llamado beso santo, es también una costumbre arraigada y típica de las iglesias apostólicas. Se pide que todos den testimonio a la gente, pero en la realidad solo los misioneros desarrollan esa labor de forma organizada y por eso el aumento en las iglesias es limitado. Otro aspecto importante es el asunto del materialismo, entendiendo que rechazan las riquezas terrenales, por lo cual pocos ricos, magnates u hombres de negocios pueden formar parte de esta hermandad, aunque no significa que rechacen a alguien por su posición social, pero este debe concentrarse en los asuntos de la iglesia en primer lugar en su vida. La idea queda plasmada en esta cita: El sistema de valores de un creyente les resta importancia a los objetos materiales y terrenales-como la riqueza, la clase social, y los placeres de este mundo-porque con el tiempo éstas se marchitan, y podrían corroer nuestra resolución espiritual. El creyente tiene una visión y un alcance espiritual que no se limita a esta vida presente, sino que abarca las cosas que tienen valor eterno. Nuestra mira está puesta en las cosas de arriba, no en las de la tierra (ACC spanish X, 2) 

En el aspecto organizativo, admiten cierta autoridad, por lo cual tienen en cada congregación un grupo de pastores, diáconos, misioneros. Luego de forma directiva existe un grupo de aproximadamente cincuenta obispos locales que componen un concilio nacional de obispos quienes, como líderes servidores, ejercen la guía doctrinal y la autoridad sobre las distintas congregaciones locales. El comité directivo de este concilio se integra por hombres que sirven por plazos limitados en turnos cambiantes. La iglesia en Suiza actualmente es conocida como la Iglesia Evangélica Bautista, quedando relegada a una minoría. En Europa del este, donde como ya mencionamos se les conoce como Nazarener-Gemeinde se sabe de unos 1000 miembros en Rumanía y otras centenas en Hungría. Los últimos datos en general hablan de 13,000 miembros bautizados, diseminados en unos veinte países. Los niños y adultos no bautizados, llamados "los amigos de la verdad" constituyen otros 9,000. Así, aproximadamente 22,000 personas asisten a los templos de la Iglesia Apostólica cristiana en todo el mundo. 

Es admirable su conducta y unidad, pero la baja en el celo predicador, celo que les caracterizaba en los inicios, ha hecho que haya un escaso aumento, aunque llevan más cientocincuenta años de actividad, son poco conocidos y no están en todo el mundo. Por otro lado, pese a los deseos de su originador de crear una iglesia más acorde a los preceptos y doctrinas bíblicas, solo lo han logrado en parte. Quizás a la hora de practicar un cristianismo pacifista, neutral ante el mundo, una hermandad unida y de vida sencilla, eso les acerca a ese trigo ahogado. Pero poco o nada han hecho para librarse de doctrinas que como demuestra la historia, son ajenas al cristianismo original. Por otro lado poco ahondan en la esperanza futura y el propósito de Dios. Ellos sencillamente buscan el cielo como único sentido a la vida, y no dan explicación a la vida en nuestro planeta y el propósito de la creación y el porqué de la colocación del hombre en la tierra.

martes 7 de febrero de 2012

EL DIEZMO: Las indulgencias del tiempo moderno

Según define la enciclopedia GER, se entiende por diezmo el impuesto o tributo establecido en la sociedad eclesiástica que satisfacen los fieles, y que consiste en una porción de los frutos de sus propios bienes o industria que entregan a la sociedad eclesiástica para el levantamiento de las cargas públicas de la misma. 

Este impuesto u obligación no se encuentra en el cristianismo inicial, ni en los primeros siglos, no fue en realidad hasta el siglo VI, que se impuso en la Iglesia católica, como disciplina eclesiástica según algunas fuentes. Fue en un concilio en Francia el año 567, cuando se habló por primera vez de instituir un sistema de ingresos constantes en la Iglesia a fin de mantener el patrimonio y el sostenimiento de muchos sacerdotes y clérigos que dedicaban todo su tiempo a los feligreses. Sin embargo, ese primer intento solo se estableció de forma voluntaria.

Pero en el año 585, el segundo Concilio de Macón declaró la entrega del diezmo obligatoria so pena de excomunión. Carlomagno, cuando fue coronado emperador en el año 800, hizo cumplir el pago del diezmo por todo el "Sacro Imperio Romano". Pero poco a poco la costumbre fue abandonada, sobre todo desde el año 1050, durante el tiempo del papa Gregorio VII cuando este declaró ilegal esta práctica. De hecho las indulgencias en la edad media y los concordatos políticos del papado con los diferentes gobiernos europeos, hicieron innecesario mantener un impuesto más a los feligreses, sin embargo en algunos países como Francia, continuó recogiendo el diezmo hasta la Revolución en 1790. En España se prolongó unos años más.

Curiosamente hubo épocas en las que eran los gobiernos quienes exigían a la Iglesia parte del décimo por el poderío económico que significaba este estamento. Así fue en determinados lugares como España, en la Edad Media, los reyes consiguieron una participación en la recaudación de los diezmos de la Iglesia. El Rey Fernando III propuso al papa Inocencio IV la posibilidad de que la Hacienda Real obtuviese el tercio del diezmo que se destinaba a la construcción de las iglesias, con la finalidad de atender los gastos militares del asedio de Sevilla. Con esta prebenda, la Iglesia aportaba una especie de imposición obligatoria a cambio de la defensa de su posición como religión única en todo el Reino. El porcentaje del diezmo de la Iglesia destinado al Reino, alcanzó mayores cuotas según la autorización pontificia iba renovándose, hasta convertirse en 1494 en un recurso permanente del Estado, conocido con el nombre de "tercias reales". Así el diezmo que en España se solicitaba a los feligreses no iba destinado solo a la Iglesia sino para financiar las guerras territoriales que mantenían los reyes castellanos. Felipe II de España consiguió otra nueva concesión, el "excusado", que consistía en reservar al monarca los rendimientos del diezmo obtenido por el mayor "dezmero" de cada parroquia, es decir la contribución de loa más pudientes iba a caer en manos del estado. En este caso, los motivos de la participación eran los costes que suponían para la corona las guerras contra los infieles y los herejes. No fue hasta 1837 cuando se acordó la supresión de los diezmos en España, pero las necesidades de recursos para la Primera Guerra Carlista, obligaron a posponer la efectividad de la medida hasta la conclusión del conflicto. De esa manera en 1841 surgió la llamada contribución de culto y clero que supuso, que el impuesto siguiese incidiendo aunque fuese con otro nombre. En la América dominada por el Imperio Español, el diezmo era cobrado directamente por los funcionarios civiles de la Corona, pero bajo la condición de que ésta se encargara de la construcción, mantenimiento y remodelación de iglesias y parroquias y al mantenimiento de la Iglesia Católica. Este impuesto, correspondiente al 10 por ciento aproximado de los ingresos anuales, era cobrado a hacendados y propietarios de inmuebles rurales. Posteriormente fue abolido tras la Independencia de los diferentes estados, pues era considerado molesto por los terratenientes criollos.

Tras la llegada del protestantismo, Lutero abolió el sistema de obtención de dinero por indulgencias y algunos diezmos a no practicantes. Su idea se resume en la siguiente frase: El nuevo creyente paga por su "indulgencia" más tarde, cuando es puesto bajo la ley de los "diezmos y ofrendas". Es decir, el perdón viene antes y es después cuando este creyente se ve motivado a actuar en consecuencia ofreciendo a Dios ese diezmo. Pero en realidad esta idea fue expuesta tiempo después de Lutero, de hecho en muchos casos los gobiernos de la zona de influencia protestante eran quienes solicitaban el diezmo al pueblo, una especie de impuesto por el que después ayudaban a las iglesias. Posteriormente muchas iglesias protestantes impusieron el diezmo obligatorio entre sus feligreses, mientras otras lo abolieron.

Fue entre las iglesias protestantes, sobre todo las surgidas en América donde se empezó a enseñar que el diezmo debía ser de obligado cumplimiento. Esto se expuso por primera vez durante la segunda mitad de la década del siglo XIX. Y aun así, la enseñanza del diezmo no fue consistente entre todas las iglesias. No fue sino hasta los últimos años que las iglesias comenzaron a enseñar que pagar el diezmo de sus ingresos, era parte de su consagración religiosa. Las iglesias metodistas fueron de las primeras en restaurar el diezmo, en un momento en el que hubo un resurgir del estudio del antiguo Testamento, y que según la ley de Israel era de obligado cumplimiento. Los adventistas del Séptimo día también se unieron a ese sistema para recolectar y sufragar los gastos de las iglesias, al parecer por visión de su profetisa Ellen G. White en 1850 y tras un intenso debate dentro del movimiento, sobre todo lo aceptaron por aquello del cumplimiento de la ley mosaica. Algo parecido sucedió entre los mormones

En otras iglesias la idea de un diezmo obligatorio causaba división y por ello no fue bien visto, así por ejemplo en la iglesia bautista no fue hasta 1963 cuando apareció una nueva declaración de fe, en la que aparece la idea del diezmo. Por otro lado los mayores defensores de la doctrina del diezmo se encuentran aparte de los adventistas, dentro de algunos movimientos de restauración salidos de entre metodistas y bautistas, como las mayoría de iglesias pentecostales y la modernas iglesias evangelicas. En todas estas el debate sobre el diezmo y el uso de este sigue siendo materia candente y que ha resultado en escandalosa corrupción de pastores.

El texto base que se utiliza para animar a los feligreses a practicar el diezmo, son las palabras siguientes del Antiguo Testamento: Traigan íntegro el diezmo al alfolí, y así habrá alimento en mi casa. Pruébenme en esto —dice Jehová el Todopoderoso—, y vean si no abro las compuertas del cielo y derramo sobre ustedes bendición hasta que sobreabunde". (Malaquías 3:10) Si bien dentro del judazímo el dar el diezmo era parte obligada de la ley mosaica, ese pago del diezmo se dispuso para el mantenimiento del templo y del sacerdocio de Israel, y hasta los levitas estaban obligados a entregar la décima parte de lo que recibían. Jesús a menudo en sus discursos, criticó ese impuesto religioso obligado de los judíos, pues estos llegaron a pensar que por entregar el diezmo ya eran aceptos a Dios. Por otro lado las menciones del término por parte de Jesús siempre iban en esa dirección critica, pese a que él aceptaba que se contribuyera para el templo. Posteriormente la palabra diezmo solo se menciona en la carta a los Hebreos en consonancia al significado paralelo de la ley con respecto al nuevo pacto que aplicaba a los cristianos. Así la idea de dar diezmo, representaría la actitud cristiana de dar a Dios las primicias y una parte importante de su tiempo y dinero, pero sin establecer una cuantía ni un porcentaje fijo.

La idea primordial al dar en el cristianismo, era apoyar económicamente al sostenimiento de la iglesia, de algunos de los miembros que cumplían la labor de dirección y se entregaban de lleno a la obra, pero no necesariamente de todos. Está claramente establecido que en el cristianismo inicial, hasta los primeros siglos no existía algo que se pueda catalogar como diezmo o contribución obligatoria, en realidad en el nuevo Testamento solo se habla del asunto monetario en determinadas ocasiones y no parece indicar que hubiera un afán recaudatorio. Así por ejemplo se sabe que Jesús y sus apóstoles tenían una caja de dinero, donde depositaban las posibles contribuciones que de forma voluntaria entregaban los simpatizantes, Judas era precisamente quien controlaba esa caja. Se sabe que aquel dinero servía para el sustento del grupo y de los que les seguían, sobre todo a los más desfavorecidos de entre estos. El relato de Marcos 6:35-39, muestra que en ocasiones llegaron a tener alrededor de doscientos denarios, insuficientes para dar de comer a todos los que se acercaban. Pero nunca se menciona que Jesús fuera pidiendo para llenar la caja.

En el caso de los cristianos del primer siglo, en determinados momentos se habla de contribuir para situaciones puntuales, por ejemplo se menciona el caso de una hambruna en Judea alrededor del año 55 y se dice los cristianos de diferentes comunidades contribuyeron para ayudar a sus compañeros. El apóstol Pablo por ejemplo escribió lo siguiente al respecto: Ahora bien, respecto a la colecta que es para los santos: así como di órdenes a las congregaciones de Galacia, háganlo de esa manera ustedes también.  Cada primer día de la semana, que cada uno de ustedes en su propia casa ponga algo aparte en reserva según vaya prosperando, para que cuando yo llegue no se hagan colectas entonces.  Pero cuando llegue yo allá, a cualesquiera hombres que ustedes aprueben por cartas, a estos los enviaré para que lleven su bondadoso don a Jerusalén (1 Carta los Corintios 16:1) Pero ese dar y contribuir dentro de las congregaciones cristianas, nunca se consideró obligatorio, es más se dice al respecto lo siguiente: Que cada uno haga tal como lo ha resuelto en su corazón, no de mala gana ni como obligado, porque Dios ama al dador alegre. (2 Corintios 9:7). Si primero está allí la prontitud, es especialmente acepto según lo que tiene la persona, no según lo que no tiene." (2 Corintios 8:12.) Cuando se estableció la existencia de un clero asalariado, eso obligaba a un costo enorme para las iglesias, el protestantismo encontró una solución fácil mediante el diezmo, que en ese caso el pastor administraba. En Inglaterra, durante los siglos XVIII y XIX, el ser pastor anglicano o protestante era una buena salida económica. Sin embargo este arreglo también dio lugar a un efecto altamente lucrativo y ha llegado a abrir ambiciones en hombres que han buscado a toda costa dirigir una iglesia para poder vivir de ella. Ese es lamentablemente el efecto que actualmente adolecen en gran parte las iglesias de signo fundamentalista, sea de linea metodista o bautista. Así, en la mayoría de las llamadas iglesias evangélicas y pentecostales, una de las razones de su división y la multiplicidad de confesiones está relacionado con la recolección y administración del diezmo por parte de los pastores y no de una dirección que controle el sistema. Las Iglesias evangélicas que han intentado practicar la colecta y eliminar el diezmo para estar acordes con el Nuevo Testamento, han visto disminuidos los ingresos en sus arcas de forma considerable, por lo que algunas han optado por volver a exigir el diezmo. Es para muchas iglesias, la mejor solución para la financiación, y algunas de ellas utilizan estos fondos no solo para el pastor, sino se informa a todos los miembros de la congregación el dinero disponible y el uso que se le dará, que en algunos casos es para beneficio de los mas desfavorecidos de sus miembros o para labores de evangelización, de promover obras sociales, etc.

Pero lamentablemente no es el caso de todos los grupos, en numerosas confesiones la obsesión por obtener el diezmo convierte a los pastores en aquellos questores catolicos que mendigaban y comerciaban con las indulgencias. Cierto famoso evangelista decía: "Dios financia su reino en la Tierra con el diezmo. Es el recurso económico que él utiliza para sostener la predicación del evangelio." Este mismo pastor evangelista no tiene ningún reparo en recordar enérgicamente a sus adeptos la obligación de aportar contribuciones. 'El diezmo no es algo que paguen porque pueden permitírselo. Es un acto de obediencia. No dar el diezmo constituye una flagrante violación de los mandamientos divinos. Se considera apropiación indebida.' (Tithing—God's Financial Plan [El diezmo. El plan económico de Dios].)

Muchas de estas denominaciones señalan a Abraham y Jacob, que precedieron a la ley mosaica, como ejemplo a seguir con respecto a dar diezmo. Sin embargo pasan por alto que aquellas ofrendas entregadas por los patriarcas fueron entregadas de forma voluntaria y no como una práctica religiosa. Pero no solo evangelicos y pentecostales dan énfasis desmesurado al diezmo, esto también es a menudo el tema principal que los mormones suelen mencionar en sus conferencias anuales y consideran este como uno de los requisitos básicos para recibir el bautismo. Otro grupo que se caracteriza por esta manera de financiar la iglesia es el de los adventistas. Estos tratan de justificar el diezmo con ciertos textos que sacados de contexto aplican de forma interesada. Por ejemplo citan Proverbios 3:9: "Honra a Jehová con tus bienes, y con las primicias de todos tus frutos". Sin embargo relamente este pasaje no dice nada acerca de honrar a Dios sólo con el diez por ciento. Los cristianos deben consagrar todo, poniendo los intereses de Dios primero en sus vidas, darle a Él lo mejor, "las primicias". Y no hace referencia solo al asunto del dinero sino de tiempo y energías.

Cabe destacar que en muchas confesiones se ha abusado del tema monetario de la gente, y han surgido pseudo-líderes religiosos que hacen un uso poco honroso de las ofrendas de sus seguidores, aprovechándose de su desconocimiento e ignorancia, para adueñarse de manera abusiva de sus recursos, utilizando la Teología de la Prosperidad y poniendo un énfasis extremo en la ideología de la "siembra y cosecha". Mediante este arbitrio, centenares de miles de dólares fluyen anualmente a las cajas fuertes de tele evangelistas, y populares pastores penteocostales. Un vergonzoso abuso que mancha y dificulta en muchos lugares el brote del trigo verdadero.

Es muy posible que si Lutero escuchara a muchos pastores de hoy en día dar tanto énfasis a la petición de fondos, se llevaría el mismo desengaño que encontró en su viaje a Roma con la venta de indulgencias y colocaría en cualquiera de estas iglesias tesis en contra de tales prácticas. Por supuesto si fuera Jesús, criticaría la hipocresía religiosa de los que en su nombre recolectan dinero para sus arcas y de los que dan ese diezmo pensando que recibirán por ello la salvación eterna.

sábado 15 de octubre de 2011

Iglesias Pentecostales: ¿Vuelta al montanismo radical?




En el siglo XIX, se dio inicio a un movimiento religioso de alto contenido emocional, que hoy día presume de ser el fenómeno religioso que más crece, sobre todo en Sudamérica, nos referimos a las iglesias pentecostales. Sin embargo cabe destacar que ni el origen, ni la unidad de este sistema están claros hoy día. Cuando se habla de pentecostalismo, no tratamos de un grupo homogéneo de religión, dirigida, ni unificada. Más bien de una amalgama de grupos, con diferentes denominaciones, pero eso si, todas con un hilo común, la presunción de ser bautizados en Espíritu Santo y recibir por ello ciertos dones del espíritu. Entre ellos destaca la glosalalia, o el hablar en lenguas, también alegan poderes especiales de curación de enfermedades y males congénitos, expulsión de demonios, y en menor medida el don de profetizar, si bien ponen mucho énfasis en las visiones, sueños, y otras formas en que Dios les habla directamente. Su doctrina está basada en cuatro principios básicos que se pueden resumir en la siguiente regla: Jesucristo sana, salva, bautiza con el Espíritu Santo y viene. 

En sus reuniones, a menudo cargadas de emotividad aunque poco contenido, se puede observar un rasgo común en casi todas las iglesias de signo pentecostal: mientras el pastor que dirige la enseñanza aumenta la fuerza de sus palabras, los presentes a menudo expresan muchos "aleluya", "amén", "gloria a Dios". Según va avanzando, la mayoría del auditorio se pone en pie y pronto llega a un grado de explosión de éxtasis, es cuando afirman que el Espíritu Santo llega. Se espera que todo creyente debe demostrar el mismo grado de emoción y en realidad pocos hay en la sala que no la demuestren. Esta se manifiesta por un alzar las manos, orar de la misma forma, gritar. A veces llegan a un estado emocional en el que empiezan a llorar, lo que llaman "embriaguez en el Espíritu", o de "la risa santa" una especie de alaridos incontrolados con gran carga emotiva. Tal vez llegan a un estado de trance o éxtasis donde de repente, el más calmado, o la mujer más recatada y mayor se lanza a gruñir, rugir o hasta ladrar. En muchas ocasiones se desmayan y se caen hacia atrás, en un estado estático, a esto le llaman ser "fulminados en el Espíritu". Si bien esta última practica no se da en todas las iglesias, es habitual en las más extremistas. 

La iglesia pentecostal como tal, nació a principios del siglo XX, en Topeka, Kansas, por medio de un ministro metodista llamado Charles Fox Parham. No obstante al tratar el hecho, también nos debemos trasladar a un tiempo atrás, pues hubo otros movimientos relacionados con su origen, sobre todo surgidos entre los siglos XVIII y XIX.

En parte, se puede decir que el carácter de los sermones del pentecostalismo, fueron heredados del estilo impuesto entre los congregacionistas, metodistas y presbiterianos, sobre todo el que impregnaron los llamados predicadores del "Gran Despertar". Los principales fueron, por un lado Jonathan Edwards, líder de los congreagacionistas y pastor de la Iglesia de Northampton que marcó un antes y un después en los métodos de enseñar en público, con su fuerza y energía para atacar los pecados y faltas, llenaba iglesias y vaciaba cantinas, según se decía. También en esa misma linea, aunque en el lado opuesto estaba Jorge Whitelfield, líder de los primeros metodistas que llegaron a EE.UU., procedentes de Inglaterra y muy comprometido con la búsqueda de feligreses entre la población común y marginal. Fue el impulsor de un estilo de discursar que sacaba a la gentes de las iglesias y las llevaba al campo, al aire libre en grandes asambleas y donde la emoción de sus discursos llegaba al éxtasis de los concurrentes.

Otro influyente ministro, Charles Grandison Finney, de origen presbiteriano, pero a medio camino entre estos y los congregacionistas fue autor de numerosos discursos revivalistas con los que se escribieron varios libros que son de los más influyentes del cristianismo restauracionista. Finney nació en Warren, Connecticut, era el menor de siete hermanos de una familia de granjeros. Si bien nunca asistió a la universidad, ni se le conocen estudios de teología ni seminarios especiales, sin embargo fue un teólogo autodidacta, incluso en 1835 fue elegido profesor en el seminario de Oberlin (Ohio). Estudió como aprendiz de abogado, pero después de haberse convertido a la fe mediante una experiencia dramática en Adams, Nueva York a la edad de 29, Finney se convirtió en ministro de la iglesia Presbiteriana. Su personalidad, su porte, su habilidad musical, y sus capacidades de líder le permitieron destacar en su comunidad. En 1832 se mudó a New York, donde dados sus progresos religiosos y su destacada oratoria, le hizo valedero para el puesto de pastor en la capilla presbiteriana de la calle Chatman, famosa por su estilo liberal. Posteriormente constituyó otra parroquia en Broadway, que con el tiempo se convirtió en el núcleo de la llamada Iglesia Unida de Cristo. Sobresalía en su forma y método de enseñar, sus innovaciones al predicar y en la conducción de reuniones, en las cuales, rompiendo con la tradición, permitía que las mujeres oraran en publico, incluso que dirigieran los cultos de oración. Otro asunto por el que fue conocido fue el establecimiento de la llamada "banca ansiosa," en las iglesias, este decía el, era un sitio donde podían acudir a orar aquellas personas que estaban pensando convertirse al cristianismo.

En cuanto a enseñanza, Finney, era arminiano, al rechazar el concepto de predeterminación, enfatizó sobre todo el concepto de Dios como gobernador de la creación, el cual ha dado leyes físicas o naturales y morales o espirituales. Afirmaba lo siguiente: "El Espíritu Santo revela a Dios y el mundo espiritual, de forma que sea la razón la que reciba el control de la voluntad. Esta es obra de la regeneración y santificación" (Systematic Theology).
También escribió respecto a lo que el consideraba el avivamiento, definiendolo de la siguiente manera : Un avivamiento no es nada más que un nuevo comienzo de obediencia a Dios. Como en el caso de la conversión de los pecadores, el primer paso es un arrepentimiento profundo, que parta el corazón, y nos postre en el polvo delante de Dios, con verdadera humildad, y un abandono del pecado. (El Avivamiento, Charles G. Finney, cap1, parr1)
Básicamente se aplicaba el termino a una situación que era común en aquellos días, pensar que la iglesia se encontraba dormida y necesitaba un nuevo despertar, como el que recibieron los primeros discípulos cuando al tiempo del pentecostés, se encontraban reunidos, desalentados por la muerte de su maestro y de repente el Espíritu Santo cayo sobre ellos y eso dio inicio a la obra evangelizadora de estos, era un despertar, un avivamiento de los discípulos que al recibir el Espíritu, se sintieron impulsados a hablar a otros. 

Otro ministro, en este caso sin pertenencia a una iglesia en particular, fue Dwigth Lyman Moody, considerado el primer evangelista de masas. Aunque como ya hemos visto, en realidad no fue el primero, pues ya Whitefield en el siglo dieciocho, y Charles G. Finney lo hicieron. Sin embargo, seguía sin ser costumbre, y por lo general los pastores locales evangelizaban a sus congregaciones en sus locales específicos. Hombre de pocos estudios, que ni siquiera se le podía considerar autodidacta, pues el mismo presumía de no leer, salvo la Biblia de vez en cuando. Tampoco fue nombrado oficialmente pastor de ninguna iglesia, incluso fue rechazado como presbiteriano, por sus ideas unitarias, es decir, negaba la trinidad, aunque enseñaba sencillamente la idea de Cristo como Dios, sin más misterios. Mientras estuvo en Chicago, colaboró en la escuela dominical y se hizo miembro de la Asociación Cristiana de Jóvenes (YMCA), a la que habían pertenecido destacados líderes religiosos, como Charles Taze Russell.

Pero el rumbo seguido por Moody, iba por caminos muy distintos de aquel, Moody, se vio impulsado a hacer una cruzada de predicación itinerante, en las que empezó a enseñar que el había recibido el bautismo del Espíritu Santo, tal como lo habían recibido los discípulos del pentecostés, si bien este nunca hizo apología del hablar en lenguas u otros poderes. Solamente se conoce de el, cierta experiencia contada por un amigo de Moody, el Reverendo R. Boyd, en la que el es testigo de un hecho insólito: ""cuando entré a los cuartos del Y.M.C.A. (Victoria Hall, Londres) encontré la reunión ardiendo' Los jóvenes estaban hablando en lenguas y profetizando. ¿Qué podría significar todo esto? Solamente que Moody había estado hablando con ellos aquella misma tarde. (Trials and Triumphs of Faith, Rvdo. R.Boyd). Claro que el lenguaje utilizado aquí trataba de mostrar el poder de las palabras de Moody, sin mencionar nada de que el propio Moody participara de tal hecho.

Por otro lado, mientras la mayoría de los evangelistas del siglo diecinueve pertenecían a una denominación, Moody nunca estuvo ligado a ninguna. Tal como ya hemos considerado, en aquella época esto no era nada extraño, muchos ministros religiosos de diferentes confesiones, solían ser invitados a presentar sus discursos en distintas iglesias, sin importar tanto la procedencia. Moody se valió de su estado neutral para tender puentes entre las organizaciones cristianas separadas entre sí. Su ministerio promocionaba una especie de ecumenismo entre aquellos a quienes hablaba.

Otro importante movimiento religioso que ha influido en el surgimiento del pentecostalismo, fue el llamado movimiento de santidad. Este se originó en la primera mitad del siglo XIX en los Estados Unidos como un movimiento de renovación dentro del metodismo americano. Este movimiento buscaba recuperar el énfasis de John Wesley en la perfección del amor en la vida de los creyentes. Esta perfección, era entendida como el amor incondicional de Dios hacia otros, y como la voluntad de Dios para todos los creyentes, y no solo para una clase especial, por lo cual todos los creyentes debían ser participes en las demostraciones de fe. El énfasis en la santidad se inició principalmente con la fundación de la llamada Conexión Metodista Wesleyana en 1843 y la Iglesia Metodista Libre en 1860; ambas surgieron con el compromiso de luchar frente al inmovilismo de la iglesia metodista tradicional, que había sido apaciguada y conformada al estilo episcopal. Ambas iglesias pronto se separaron frente a los tradicionales metodistas al defender la abolición de la esclavitud y el cese de la costumbre de alquilar los bancos de las iglesias, una costumbre habitual en la mayoría de las iglesias establecidas norteamerianas. Con ello, querían volver a los inicios del movimiento metodista, cuando se reunian con gran estusiasmo miles de personas en cualquier lugar, para escuchar los sermones de John Wesley o de George Whitefield. Así en 1867, se convoca la primera reunión campestre, con unos diez mil asistentes, esto dio más cohesión al movimiento de santidad desde un punto de vista organizativo. De esto resultó la fundación de la Asociación Nacional de Reuniones Campestres para la Promoción de la Santidad, precursora de la actual Asociación Cristiana de Santidad. Todo esto dio un giro en el metodismo, y significó un nuevo avivamineto religioso. Aquellas reuniones eran participativas y llenas de bullicio y alegría, a menudo se escuchaban gritos y aleluyas continuos, unidos a un fuerte contenido emocional, en el que algunos miembros entraban en trance. Era el embrión de lo que más tarde sería el eje central de las reuniones pentecostales. 

Otro aspecto notable entre pentecostales, es la interpretación biblica, aparentemente muy abierta y personal. Esta manera de entender el cristianismo, si bien otros grupos hasta cierto grado lo tuvieron, (veanse los cuaqueros), sin embargo no se dio como método, hasta un tiempo después. Tenemos por ejemplo a un grupo conocido como la Union Cristiana, que algunos pentescostales afirman que fue el primer grupo en recibir dones del espiritu en la era moderna. Después entraremos a valorar la verdad al respecto. Lo que si está atestiguado es que aquel grupo llamado Union Cristiana, se fundó en 1886, en la Creek Barney, una Casa de Tennessee, fronteriza con Carolina del Norte. Estos en realidad formaron su movimiento religioso, mas en consonancia con las iglesias de santidad, es decir conocían y aceptaban el bautismo por Espíritu Santo, pero nada decían sobre hablar en lenguas, hasta unas décadas más tarde, en 1907, cuando se relacionan con el movimiento de Parham y se establece la conocida como Iglesia de Dios. 

Pero si es interesante hablar de este grupo, sotre todo porque uno de sus originadores, el pastor bautista, Richard G. Spurling, tuvo un avivamiento especial, denunciando el deprobable estado de su iglesia y la corrupción de su clero. Este hombre, junto a su hijo y otro amigo John Plemons, decidieron dedicarse a fondo al estudio de la Biblia y sobre todo al libro de los Hechos para saber como debía ser la iglesia de los inicios. Así, no se trataba de ver que estaba mal en sentido doctrinal, sino más bien en lo que tenía que ver como métodos, prácaticas y formalismos de la iglesia. Ese estudio se inicio en 1884 y dos años más tarde, en vista de lo alejados que veían a los cristianos de su tiempo, con respecto a la sencillez organizativa de la congregación cristiana primitiva. Por ello, deciden organizar una iglesia, a la que en un principio se unen ocho personas. La invitación que dio Spurling fue la siguiente: Todos los cristianos aquí presentes, que deseen ser libres de los credos y las tradiciones de los hombres, y tomar el Nuevo Testamento o la ley de Cristo como su única regla de fe y práctica, la cual da a cada uno derechos y privilegios por igual para interpretar como su conciencia le dicte, y estén dispuestos a reunirse como la iglesia de Dios para celebrar sesiones de negocios, pasen al frente". Esto marcó otro de los puntos en común del movimiento pentecostal, la libertad de interpretación biblica, que al igual que los evangelistas, ha hecho que su movimiento esté dividido en multitud de confesiones. 

Spurling, padre, murio poco después de establecer esta iglesia, pero su método abierto y directo dio fruto rapidamente. La informalidad de sus reuniones y la búsqueda de la santidad, era lo que movía a muchos a unirse a estos. Aunque realmente tuvieron un impulso mayor unos veitne años despues.
Así, poco a poco se iban dando los pasos que llevarían a lo que se conoce hoy como rituales pentecostales, grandes reuniones, discursos emocionales, bautismo de Espíritu Santo, libertad confesional, mujeres y hombres compartiendo el peso de las reuniones, griterio y bullicio emocional, llegando al éxtasis en las reuniones, solo faltaba un ingrediente clasico del pentecostalismo, el habla en lenguas y otros dones milagrosos. 


Breve repaso al habla en lenguas posteriores al siglo I

El hablar en lenguas, unos de los dones utilizados en el cristinsimo primitivo, ha sido utilizado posteriomente por numeroso grupos religiosos minotiratios y en algunos casos extremistas. Ya vimos el caso de Montano y sus seguidores en el siglo II, cuando la mayoría de los cristianos había habandonado dicha costumbre o el don había abandonado al cristianismo. Ellos insistieron en mantenrlo y defendían tanto su profetizar, alegando que recibían instrucción de Dios a traves del Espíritu Santo, aunque curiosamnete sus escritos, con la manifestación y prueba de sus mensaje han desaparecido. Los escritos apostolicos dentro del canon biblico, han permanecido, incluso otro escritos apocrifos de aquella época ha sobrevivido, pero no las profecías de los montanistas, eso es significativo.

El habla en lenguas hoy día es considerado por los pentescostales como signo común y principal prueba del bautismo en el Espíritu Santo. Aunque según parece estos no fueron los primeros en la era moderna en organizar reuniones donde supùestamente se hablara en lenguas. A menudo historiadores proclives al tema, mencionan a otros ministros anteriores, que afirmaron ser testigos de experiencias en sus iglesias. Mencionan a algunos llamados santos medievales, algunos hugonotes de Cevennes en Francia, los jansenistas, incluso se habla de algunos de los seguidores de Wesley y Whitefield, que en momentos de éxtasis, afirmaban hablar en lenguas extrañas. 

Pero para ser sinceros, las pruebas sobre estas experiencias tienen muy poca base historia y mucha de leyenda, sobre todo cuando tratamos los casos de los santos medievales, como San Francisco Javier (siglo XIV), San Vicente Ferrer o San Luis Bertrand,( ambos del siglo XVI), que según cuentan de oidas los que los canonizaron, se cuenta historias en las que se afirma que hablaron milagrosamente en varios idiomas que no estudiaron y convirtieron a miles de personas de lenguajes distintos al suyo. Pero relatos paralelos ponen en duda estos hechos.

Con respecto a John Wesley, el ni rechazó, ni aceptó la glosalalia, pero según algunos fue testigo de tal milagro en Francia. Citan para ello la respuesta que dio en 1749 al Dr. Conyers Middleton, quien puso en duda la intervención divina en los asuntos humanos por medio de obras milagrosas mas allá del primer siglo. En una larga carta de refutación a los argumentos de Middleton, Wesley al parecer, hace mención de que el hecho de la lenguas, había ocurrido en epoca reciente en los valles de Dauphine en Francia. Sin embargo el mismo reconoce que este don de forma generalizado no existía en su época al afirmar lo siguiente, sobre las razones por las que los dones milagrosos cesaron después del primer siglo: "Debido a que el amor de muchos, de casi todos los así llamados Cristianos, se enfrió, fue esta la verdadera causa del porqué los extraordinarios dones del Espíritu Santo dejaron de estar presentes en la iglesia Cristiana. 

Por otro lado el hecho de citar lo ocurrido en Dauphine, no significa necesariamente que haya sido efectuado por sus seguidores o como parte de su labor pastoral. Se le atribuye una frase a Wensley en el que muestra su parecer sobre estos hechos al decir: "En la fe cristiana, todo lo que es nuevo no es verdad, y lo que es verdad no es nuevo."(The Gifts of the Spirit. W. T. Purkiser). Es interesante porque algo nuevo había en este hablar en lenguas, con respecto al mencionado en el libro de los Hechos de los apostoles, pues en aquel pentecostés, todas las personas entendieron el lenguaje en el que hablaron los discípulos y sirvió de hecho para llegar a estos. La mayoría de los supuestos casos mencionados entre los santos medievales, también hacían referencia a esta razón por la que hablaron en lenguas. Sin embargo no es así en el caso de otros en las últimas épocas, entre ellas lo de los camisardos o los jansenistas, quienes en momentos de éxtasis se menciona que empezaban a lanzar expresiones inteligibles, como parte de sus rituales. Lo mismo sucede con los shakkers rusos y otros movimientos en los que envolvía éxtasis religioso, en casi todos ellos, el lanzar habla inteligible era parte de esa exaltación emocional religiosa. Si profundizamos un poco, hasta de ciertos mormones y miembros especificos del ejercito de salvación, se hace mención del don de lenguas milagroso, en otros casos se trata de otros dones milagrosos, como el de curaciones, donde hasta grupos muy alejados del cristianismo común, como los rosacruces, afirman tener. 

Pero hubo un grupo que según todos los indicios, si mostró rasgos claros que recordaban a los más radicales montanistas del siglo II, estos fueron los miembros de la Iglesia Catolica y apostólica, mas conocidos por los irvinistas. Lo de irvinistas viene, como no puede ser de otra manera por el originador del movimiento, Edward Irving, y nada tiene que ver con la Iglesia catolica de Roma, que para ese tiempo todavía no había admitido ese nombre de manera oficial. El nombre Iglesia Católica y apostólica adoptado por los seguidores de Irving, forzó de alguna manera a que la Iglesia Catolica, incuyera los de apostolico y romano como parte de su identificación, aunque no de forma oficial.

Este escocés, Edward Irving, en realidad era de origen presbiteriano y por lo tanto, mas cerca del protestantinmo y del anglicanismo que del catolicismo clasico, nació en 1792, sus padres eran descendientes de una familia de hugonotes, huídos de Francia durante las persecuciones del Siglo XVI. Con trece años ya efectuaba estudios superiores en la universidad de Edimburgo, pero su vocación religiosa le acompañó también en esa época. Soñaba con ser misionero y predicador itinerante que llevara el evangelio a los persas y otras naciones de oriente. En octubre de 1819 Irving fue designado ayudante y misionero en la parroquia de St John, Glasgow. Años despues, en 1821 fue invitado por el que se convirtiera en amigo y biografo, Thomas Carlyle a formar parte de la Iglesia caledoniana en Hatton Garden, Londres, también de rito presbiteriano, y pensó que aquella podía ser la oportunidad de avanzar en su meta. En 1822 fue ordenado presbitero, lo que no impidió que escribiera ciertos articulos y folletos en los que critiara los métodos de su propia iglesia, y pidiera una remodelación y mayor acercamiento a las escrituras. Su estilo entusiasta de hablar embaucaba a los oyentes, Fred Kaplan, hizo la siguiente descripción acerca de el, basandose en palabras del propio : el extravertido y entusiasta Irving tenía una capacidad extraordinaria para la dramatización que revelaba en su predicación, en su trabajo misionero con los pobres de Glasgow y en su retórica elevada sobre su propio destino cristiano y el de su nación» (Edward Irving y la Iglesia católica apostólica George P. Landow)

Ya para ese tiempo albergaba la idea de remodelar la iglesia para acercarla más a lo que el pensaba sobre los tiempos apostolicos. En 1827, en vista de que no puede imponer los cambios que quiere en su iglesia, decide romper con esta y fundar la suya en Regent Square, Londres. Fue entonces cuando escuchó de una muchacha llamada Maria Campbell de un grupo en Escocia, que al parecer había adquirido el llamado don de las lenguas, según afirmaban los que la habían oido empezó a hablar el dialecto de las islas Palaos. Esto atrajo en gran manera la atención de Irving, pues era algo de lo que había leido que ocurria en tiempos apostolicos, lo que lo convence para buscar algo así para su iglesia, pues pensaba que aquel don milagroso, significaba la aprobación de Dios y era indispinsable en la iglesia verdadera. 

Por otro lado, durante años también el tema de las profecías, había ocupado gran parte de su interés. Había llegado a sus manos los trabajos del jesuíta chileno Manuel Lacunza, este que fuera el autor de libro "La Venida del Mesías en Gloria y Majestad", fue precursor de los milenaristas del siglo XIX y sus libros para el tiempo de Irving, estaba incluido entre los libros prohibidos por la iglesia católica. Curiosamente esto fue lo que le hizo dar un giro en la dirección de su iglesia y acercarla más al catolicismo, pero rechazando las imagenes y otros rituales que el consideraba lejanos al cristianismo original. En cualquier caso, el asunto del don profetico también se convirtió en una obsesión para Irving, quien desde entonces anunció el proximo fin y segunda venida del mesías. Su vinculación con Henry Drummond (1786-1860), político y cofundador de la Iglesia irvinita, reforzaron sus convicciones. Las investigaciones de Irving lo llevaron hacia un estudio pormenorizado de los libros proféticos, especialmente el Apocalipsis y a dar sermones sobre ellos. En poco timepo, sus discursos se tornaron enérgicos y con una fuerza que atría las muchedumbres, pero le enemistaba con las demás iglesias y presbiteros, quienes no veían a Irving equilibrado. 

Más aún cuando en 1830, en esas entusiastas reuniones de Irving, aseguraron recibir el Espitiru Santo y empezar a hablar en lenguas y hacer curaciones. Ese mismo año, llegó su expulsión de la iglesia prebiteriana, pero no por el extremismo de sus sermones y rituales, sino por publicar un tratado "El Rapto secreto", un libro sobre el futuro advenimiento, donde entre otras cosas hablaba sobre la naturaleza humana de Cristo, insinuando que Cristo poseía una naturaleza humana caída y por tanto no era Dios en la tierra. En ese mismo tratado habló de la gran tribulación que debía producirse entre la Resurrección de los Justos y el arrebatamiento de los Santos y el derrocamiento de Satanás, seguido por el reino milenario de Cristo. 

Así, sus opiniones concernientes a la humanidad de Cristo y la subsiguiente condenación de esas opiniones por la Asamblea general de la Iglesia de Escocia no le desalentaron, sino todo lo contrario, vigorizaron más su fe en sus propios poderes y le condujeron a profundizar en su rechazo hacia todo lo establecido.

Se dice que su amigo Carlyle, se había molestado por el cambio protagonizado por Irving y quedó horrorizado cuando asistió a uno de sus oficios, Fred Kaplan, describe lo que este esribió a su madre tras lo visto en la iglesia de Irving: repentinamente, durante una celebración regular y con el ánimo de Irving, mujeres histéricas y entusiastas locos, comenzaron a pronunciar algo confuso, fundamentalmente «Ohs» y «Ahs» así como interjecciones absurdas sobre el cuerpo de Jesús. También fingían hacer milagros y haber levantado a más de una mujer débil encamada y de haber curado a gente de los nervios o como ellos mismos decían, de «sacarles los demonios». (...) Irving se jactaba de que esto había convertido a su Iglesia en una bendición peculiar del cielo» (Kaplan, 173, Edward Irving y la Iglesia católica apostólica George P. Landow)

Con el paso del tiempo, los seguidores de Irving, adoptaron los ornamentos y ritos de las iglesias católica, griega y anglicana. Restablecieron la misa romana y los siete sacramentos tradicionales a los que rodearon de la mayor pompa posible. Organizaron una especie de conclave gubernativo para su iglesia, un Colegio de Apóstoles, compuesto por doce personas. Obtuvo alguna presencia en Inglaterra, Holanda, Alemania y Estados Unidos durante el desarrollo del siglo XIX, pero declinaron su influencia a finales de la centuria, incluso abandonaron algunas de las expeirncias milagrosas de las que hicieron gala en sus inicios. Algunas fuentes afirman que el último irviniano murio en 1901, pero la verdad es que sencillamente evolucionaran hacia otros caminos, de hecho se dividieron en varios grupos, disgregados entre Alemania, Holanda e Inglaterra, quizás por eso la confusión sobre su disolución como iglesia. Por ejemplo, por diferencias de opiniones sobre interpretaciones sobre como debía hacerse el llamamiento de nuevos apóstoles, sucedió un cisma en Hamburgo en 1863, del cual resultó la llamada Misión Universal Cristiana Apostólica por un lado y el nacimiento de la Iglesia Nueva Apostólica por otro. Según La Gaceta de Escocia (The Gazatteer for Scotland), en 1944 a esta se le atribuyó tener cerca de ocho millones de miembros por todo el mundo.

Por otro lado la Iglesia Nueva apostolica asegura tener en la actualidad diez millones de miembros en más de cincuenta países. Mantienen una linea de apostoles mayores desde 1897 que se suceden hasta el día de hoy, en imitación del papado de Roma, aunque salvando las diferencias. Algunos de estos apostoles mayores toman decisiones que en ocasiones provocan cambios sustanciales en la enseñanza y esperanza de los nuevoapostólicos. Así por ejemplo en 1917 el apóstol mayor Hermann Niehaus dispuso una reforma de la liturgia para la Santa Cena, hasta esa fecha se festejaba la Santa Cena con las dos figuras separadas de pan y vino; desde entonces se utilizan hostias con tres gotas de vino que son instiladas durante el proceso de producción. Así han creado una extraña mezcla de iglesia pentecostal, pero con el estilo y ritual catolico.

En 1951 el apóstol mayor Johann Gottfried Bischoff anunció que Jesucristo volvería al recogimiento de su iglesia para esa época, de hecho aseguró que el sería testigo de ese hecho. Este anuncio se conoce dentro de la iglesia como el "mensaje". El apóstol mayor atribuyó este entendimiento a una revelación directa y personal, con lo cual a este anuncio se le dio una importancia vital  y un carácter de creencia obligatoria. Gottftfried murio en 1960, aunque esto creara rupturas y cismas, la idea de la segunda venida de Cristo para llevar al cielo a su iglesia se ha convertido en enseñanza básica de la doctrina de fe nuevoapostólica.


En cualquier caso, esto deja un mensaje poco asimilable sobre el asunto de los dones milagrosos, por un lado a los defensores del hecho sirve de prueba de que el Espíritu Santo sigue obrando con esos milagros, pero por otro lado el que este don se de en grupos religiosos tan dispares y alejados unos de otros y en la mayoría de los casos divididos entre sí, hace pensar.

Algunos historiadores que defienden el uso de lenguas como algo generalizado mencionan a la Union Cristiana de Cleveland, como la primera de la era moderna en la que se dio el don de las lenguas, según se dice aquello sucedió en una reunion en Carolina del Norte en 1846. Pero como ya vimos, Irving lo introdujo en su iglesia en 1830 y la union Cristiana de Cleveland no surgió hasta cuarenta años después y no aceptaron las lenguas hata llegado 1907. 

Aquí es donde entra la persona de Charles Fox Parham, a quien se puede considerar como uno de los introductores de un ritual que se ha convertido en el sello identificativo del movimiento pentecostal tal como lo conocemos hoy. Se pordría ver un parelelo entre Irving y Parham, sin embargo, nada tienen que ver, ni en época, ni en formas ni en enseñanza.

Charles Fox Parham nació un 4 de junio de 1873, en Muscatine, Iowa, era el tercer hijo de William y Ana Parham. En 1878, William Parham trasladó a su familia a Kansas, donde vivieron cómodamente por una granja provechosa de 160 acres. Charles F. Parham era un juven enfermizo, cuando él tenía nueve años, sufrió una fiebre reumática, que debilitó su corazón, una condición que lo preocupó durante toda su vida.

Si bien sus padres no se adhirieron a ninguna fe en particular pero no obstante se dice que eran gente Piadosa. En 1886 Parham emprendió su propio viaje teológico, primero uniendose a la iglesia Metodista. Las creencia religiosas de Parham y las enseñanzas posteriores de su ministerio estuvieron influenciados por dos experiencias profundamente espirituales que él dijo tener en su juventud. La primera experiencia sucedió cuando tenía 13 años, cuando tras una ferviente oración afirmó haber visto una luz intensamente brillante. 

El segundo acontecimiento, que según él marcó su vida, ocurrió cuando él tenía 18 años, implicó una milagrosa recuperación de su fiebre reumática y de paso una gran mejoría en la enfermedad de corazón, que sufría, también después de una ferviente oración. Aunque Parham en realidad siguió teniendo problemas de corazón, pero pensó que gracias a esta experiencia se ahora tenía la necesidad de cumplir con una misión, la de proporcionar la misma experiencia de curación para otros. 

En 1890, asistió a Kansas Colegie en Winfield, donde estudia religión y luego medicina. Después de que él sufrió una repetición de fiebre reumática que casi lo mató, él volvió a su búsqueda religiosa. Tras licenciarse como ministro de la Conferencia Metodista Episcopal, y cuando él tenía 20 años él se hizo pastor temporal en la Iglesia Metodista de Eurdora, cerca de Lorenzo, Kansas. Pero ya desde los comienzos, Parham mostró sus desacuerdos en los métodos de enseñar frente a sus superiores en la Iglesia. Sobre todo cuando este giró hacia los movimientos de santidad, recientemente establecidos como una corriente muy influyente dentro del metodismo, aceptando los principios que incluyeron la santificación, el bautismo por el Espíritu Santo, y la curación divina.

En 1886, él se casó con Sarah Thistlethwaite, hija de padres cuáqueros, de la cual tuvo un hijo, quizás la espiritualidad intimista y anticlerical de Sarah haya influido en la idea religiosa del propio Parham, si bien ella aceptó sus criterios. El sentido de de su misión fue revivificado en 1890, cuando estudió con Frank Sandford, un miembro conocido del Movimiento de Santidad que dirigía una escuela de verano de instrucción religiosa en Shiloh, Maine. La visita de Parham a Shiloh reforzó su creencia en el bautismo del Espíritu Santo. Llevando a aquella creencia hacia un paso más lejos, Parham comenzó a creer que tal como sucedió en el primer siglo,  el Espíritu Santo podía convertirse en una fuerza para hacer que un bautizado en el espiritu, espontáneamente hablara en idiomas extranjeros. Esto que él llamó " lenguas de misionero, " porque permitiría a los nuevos creyentes salir y convertir a la gente en todo el mundo. Así el mismo entendió que el proposito original de hablar en lenguas, estaba intrinsicament eunido al dar testimonio a personas de otros idiomas. 

Hacia 1895, Parham rompió definitivamente con el Metodismo, en realidad, llegó a rechazar toda denominación religiosa. Comenzó su propio ministerio independiente evangélico en Kansas, donde estableció reuniones llamadas de renacimiento, que acentuaban la salvación personal, no por petenencia a ningún grupo organizado. También abogó por una vuelta a las enseñanzas fundamentales de las escrituras, en otras palabras buscar en el cristianismo primitivo. Por ello, observó como se dio inicio al cristianismo y acentuó sus estudios en el libro de los Hechos de los apostoles. En 1898, como su ministerio creció, Parham se mudó con su familia a Topeka, Kansas, donde estableció su base de operaciones. Allí poco tiempo después dio comienzó a un instituto bíblico, al que llamó: Bethel Bible School, una parte del movimiento de santificación, en Topeka. 

Aparte de esto, realizó otras actividades, entre ellas, una misión de rescate para los pobres y pecadores, una agencia de colocación, y un orfanato y además publica una revista periodica llamada la Fe Apostólica.

La mayor parte de este período, Parham llevó su misión solo por parte oriental de los Estados Unidos y Canadá. Pero en vista que sus esfuerzos encontraron poco éxito, se sintió desalentado. Después de estas primeras experiencias, Parham volvió a Kansas y comenzó su propia escuela de verano de instrucción religiosa en octubre de 1900, la llamó: "Bethel una casa de Curación". Donde empezó a enseñar que debía haber evidencias para que alguien pudiera demostrar ese bautismo del espiritu, entre ellos los llamados dones milagrosos. También por aquel tiempo empezó a enseñar que en el año 1925 acabaría el mundo y serían arrebatados los cristianos verdaderos, basicamente lo que muchas confesiones adventistas también de alguna manera esperaban. Esto quizás coincidía con los cálculos realizados por Miller y Nelson Barbour y que hablaban de setenta jubileos desde el tiempo del establecimiento de Israel, hasta el fin. No sabemos exactamente que llevó a Parham esa fecha, y si utilizó estos calculos o no, pero no fue el único que hablo de ese año.

A finales del diciembre de 1900, Parham tuvo que viajar y abandonar la escuela durante varios días para organizar algunos asunto de su predicación en otros lugares. Dejando a sus discípulos con la encomienda de orar pidiendo el Espíritu Santo. Según la parece, durante la ausencia de Parham, los estudiantes participaron en sesiones de rezo intensas colectivas, llegando a estar abrumados por un fervor espiritual. Los estudiantes creyeron que ellos estaban en los ultimos días, ya que Parham había predicho que el mundo acabaría en 1925 y esperaban algo especial que les abriera las puertas a un testimonio mundial. Cuando Parham volvió, le dijeron que uno de sus estudiantes, Agnes Ozman, espontáneamente había ganado la capacidad de hablar en lenguas durante una sesión de rezo. Al parecer, Ozman comenzó a hablar el chino, a pesar del hecho que ella nunca había estudiado la lengua. Esto condujo Parham a deducir que el bautismo del Espíritu Santo sería acompañado por la capacidad de hablar en lenguas, una conclusión nueva entonces.
Parham, quien también días después experimentó el mismo poder, estaba convencido que aquella era la prueba que necesitaba para quedar demostrado que ellos representaban a la iglesia verdadera, pues de la misma manera quedó demostrado que aquellos 120 discípulos reunidos en el Pentecostés del año 33 fueron aceptados como tal en aquel momento, según cuenta el libro de los Hechos fue de la siguiente manera: Al llegar el día de Pentecostés, estaban todos reunidos en un mismo lugar. De repente vino del cielo un ruido como el de una ráfaga de viento impetuoso, que llenó toda la casa en la que se encontraban. Se les aparecieron unas lenguas como de fuego que se repartieron y se posaron sobre cada uno de ellos, quedaron todos llenos del Espíritu Santo y se pusieron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les concedía expresarse. (Hechos de apostoles 2:1-4)

En por lo menos tres ocasiones en las que se menciona que recibieron Espíritu Santo, se menciona que después hablaron en lenguas, las otras fueron en Hechos 10:45,46 y en 19:6. Parham y sus seguidores, entendieron que el derramamiento del espiritu Santo conllevaba como prueba principal, el hablar en lenguas. Parham más tarde amplió su teología para incluir la imposición de manos sobre otros durante el rezo, la oratoria en lenguas, y el bautismo del Espíritu Santo, que condujo a la purificación del alma. Parham llamó a la capacidad de hablar en lenguas como "xenoglosía", que quiere decir " lenguas extranjeras " en el griego. Afrimando que Dios proporcionó este regalo, él dijo, era para permitir a creyentes verdaderos para salir en todas las partes del mundo y salvar almas sin necesidad aprender un idioma extranjero.

Parham decidió fundar entonces un nuevo movimiento al que llamó " la Fe Apostólica. En 1901, Parham cerró su escuela y tomó a algunos de sus estudiantes para que formaran parte de esta nueva iglesia y de para dirigirla, enviando ministros a todas partes del medio oeste. Pero sus esfuerzos encontraron todavía poco éxito. Alrededor de este tiempo, Parham aguantó otros problemas. Sus creencias fueron fuente de crítica y burla por parte de los periodicos locales y otro medios religiosos ridiculizan sus rituales. Hacia 1903, observó que ninguno de sus seguidores abandonaba América para ir en el ultramar y envangelizar el mundo, razón por la que se supone el Espíritu les concedía hablar en lenguas. De todos modos su movimiento de Fe Apostólico en el mimso continente, dado lo llamativo de sus eventos y los mensjaes profeticos calaron en muchas personas y el movimiento entró en un período de crecimiento fuerte. Se dice que tan solo en Galena, Kansas, estuvo predicando durante unos meses y consiguió mas de 800 conversiones. A las experiencias que se iban sucediendo en todas partes les llamaron "avivamiento pentecostal", de allí el nombre de pentecostales. Uno de los que aceptaron el pentecostalismo de Perham allí, fue un joven ateo, que al asistir y observar lo que allí vio, dijo lo siguiente: "Este ha sido mi primer contacto… con el cristianismo de cualquier tipo… Creo que le debo mi conversión al cristianismo, a las personas a las que he oído hablar en otras lenguas". Aquel joven se llamaba Howard Goss, quien más tarde se convertiría en uno de los fundadores de las Asambleas de Dios y más tarde en el primer superintendente general de la Iglesia Pentecostal Unida.

Pero puesto que muchos empezaron a afirmar que los lenguajes que hablaban cuando segun ellos recibían el Espíritu Santo, eran inteligibles y efectivamente se comprobó que no correspondían a ningun idioma conocido, se aferraron a otra idea distinta. Basandose en las palabras del apostol Pablo a los corintios en donde se dice: Porque el que habla en una lengua no habla a los hombres, sino a Dios, porque nadie lo entiende, sino que él habla secretos sagrados por el espíritu. (1 Corintios 14:2)
Con esta premisa, no era tan solo con el proposito de dar testimonio a personas de otros lenguajes, sino como parte de la alabanza a Dios y para dar menajes secretos de Dios. Algunos relacionan el dialecto con el lenguaje de los angeles que también menciona el apostol Pablo, (1 Corintios 13:1), aunque nada dice la Biblia sobre si hay muchos tipos de lenguajes de angeles, sin embargo son muchos y diferentes los lenguajes inteligibles que profieren los pentecostales.


La Iglesia de la calle Azusa

Ese mismo año de 1905 Parham se trasladó a Houston, Texas. Alli conocería a William J. Seymour, quién fue de los primeros alumnos de su recíen inagurada escuela biblica allí. Este hombre se convertiría en el revulsivo que llevaría a la explosión del movimiento pentecostal de forma inusitada.

William Joseph Seymour nació en el esclavista estado de Louisiana, el 2 de mayo de 1870. Sus padres habían sido esclavos que tras la Guerra Civil norteamericana fueron liberados. No obstante como la violencia racial continuó en el sur por muchos años, esto obligó a muchos negros del Sur a abandonar sus casas hacia tierras más tolerantes. La familia de Seymour sin embargo continuó trabajando, en este caso como asalariados para sus antiguos amos. Pero cuando el joven William contaba con veinticinco años de edad tuvo la oportunidad de independizarse y decidió emigrar a Indiana para encontrar un trabajo que le sacara de la miseria.
En Indiana, Seymour se integró en la Iglesia Metodista Episcopal Simpson Chapel, una rama de profunda tradición evangelística. Después se mudó a Ohio y tras recibir el rechazo por su condición racial, terminó integrándose en un grupo denominado Movimiento de Reforma de la Iglesia de Dios. Este grupo, radical en sus conceptos externos, le acogió muy bien, no obstante no pudo estar mucho timepo con ellos, pues debido a la viruela, perdió la vista de un ojo y después de ello se trasladó hasta Texas y se instaló allí con unos familiares. En 1905 conoció a Parham, que realizaba una campaña de su nuevo movimiento en la ciudad de Houston. No tardó Seymour en inscribirse en el centro de estudios bíblicos creado por Parham en la capital de Texas. Después de completar sus estudios en la escuela bíblica, Seymour empezó a dirigir el cutlo en una pequeña iglesia en Houston. Neeley Terry, una mujer afroamericana que asistia a una pequeña iglesia de la santidad pastoreada por Julia Hutchins en Los Ángeles, hizo un viaje para visitar a familiares en Houston a finales de 1905. Estando allí, visitó la iglesia de Seymour, donde en aquella ocasión el hablaba sobre la relación del Bautismo en Espíritu, con el hablar en lenguas, pese a que el no había experimentado esto personalmente. Sin embargo Terry quedó impresionada con su carácter y la profundidad del mensaje. Una vez en casa en California, Terry sugirió que Seymour fuera invitado a hablar en la iglesia local. Seymour recibió y aceptó la invitación en febrero de 1906, y él recibió ayuda financiera y una bendición de Parham por su visita prevista de un mes. 

Sin embargo poco duraría su servicio en la iglesia de Hutchins, pues posteriormente Neelly, quizas a instancias de los ancianos que dirigían la iglesia, echó fuera a Seymour por sus extrañas ideas e interpretaciones profeticas, originadas de una especial interpretación de las enseñanzas de Parham. Seymour, de caracter muy atrayente y con una habla muy convincente consiguió que le siguieron algunos de los miembros de la iglesia de Neelly, causando una división entre partidarios y detractores, fue invitado para quedarse en la casa de un miembro de la congregación de Edward S. Lee, y él empezó a celebrar los primeros estudios bíblicos y reuniones de oración en ese lugar, por ello decidió quedarse allí.

El primer sermón de William a la pequeña congregación fue de nuevo sobre el texto de Hechos 2:4 tratando sobre el día de Pentecostés. Desde entonces el nombre pentecosteses o pentecostales surgió por doquier. Sus temas no eran relamente muy variados, pero se extendían y eran tán energicos, repetía una y otra vez con insistencia la importancia del poder del Espíritu Santo, hasta que los oyentes se sentían que este llegaba, en muchos casos motivados por el poder de la sugestión mental que Seymour lograba en sus oyentes. Pocos días después el día 9 de abril de 1906, aseguraron que cayó el fuego en su culto, dado el sonado inicio, muchos curiosos se acercaron a oir los sermones de Seymuor y pronto el lugar se quedó pequeño. A los pocos días de celebrar allí reuiones, el propio Edward S. Lee empezó a hablar en lenguas tras el energico discurso de Seymour, sobre todo despues que de forma energica, pidio el Espíritu Santo durante horas. En la próxima reunión, Seymour compartió el testimonio de Lee y predicó de nuevo un sermón también basado en Hechos 2:4, y pronto otras seis personas empezaron a hablar en lenguas también, incluida Jennie Moore, que más tarde se convertiría en esposa de Seymour. Unos días después, el 12 de abril, Seymour habló en lenguas por primera vez, después de orar toda la noche. A esteos se le añadió el propio Hutchins y toda su iglesia que asegurarn tambien hablar en lenguas. Las celebraciones en las que abundaban los saltos y los gritos, gemidos, llantos, y risas eran tan ruidosas y prolongadas que, hicieron que el pequeño edificio sufriera desperfectos, hasta el grado de casi caerse. Con el tiempo alquilaron una vieja iglesia metodista abandonada en la calle Azusa 312. Y desde entonces celebraron cultos allí. 

Los periodicos se hicieron eco de lo que acontecía en la calle azusa, y se podía ler el siguiente inform en Los Angeles Times: Las reuniones se celebran en una choza tambaleante en la calle Azusa, y los partidarios de la doctrina extraña práctican los ritos más fanáticos, predican las teorías más salvajes y trabajan ellos mismos en un estado de excitación loca en su celo peculiar. Gente de color y unos cuantos blancos componen la congregación, y la noche se hace horrorosa en el barrio por los aullidos de los fieles, quienes pasan horas balanceándose hacia adelante y hacia atrás en una exasperante actitud de oración y súplica. Ellos dicen tener el "don de lenguas" y ser capaces de entender la vociferación. (Impact of the Azusa Street Revival, Warner Faith)

Pronto el lugar se convertiría en un punto de encuentro y en la fuente principal de inspiración pentecostal, superando a todos los demás y marcando el rumbo de lo que se llegaría a llamar la iglesia Pentecostal. Pero pronto, debido a la segregación racial que el propio Parham aplicaba, surgieron problemas. 

Hacia 1907, se informa que cerca de 13,000 personas habían aceptado el Pentecostalismo de Parham, pero la mayoría eran realmente seguidores de Seymour. De hecho, al mismo tiempo que crecía, el movimiento comenzó a escaparse de su control, empezó a tomar vida propia e ir en otras direcciones. El gran éxito de la misión Azusa creó una grieta irreparable entre Parham y Seymour. Al parecer Parham visitó la misión de la calle Azusa y se escandalizó al ver la integración racial y la extrema emotividad de los eventos. Parham a diferencia de otros ministros provenientes de la santidad no solía ser excesivamente entusiasta en sus discursos, por lo menos no al grado que lo era Seymour. También gustaba resaltar más las facetas profeticas en su enseñanza y quería una iglesia emotiva, donde el Espíritu Santo fluyera, pero de forma ordenada y a la vez una iglesia instruída y era todo lo contrario a lo que se hacía en la calle Azusa. Por otro lado Parham no pudo controlar cierto grado de racismo en su trato hacia los afroamericanos. En aquellos tiempos, todavía en EEUU se arrastraban secuelas de los muchos años de segregación y trato esclavista a los negros, la sociedad americana, dominada por los blancos, en muchas zonas sobre todo del sur era segregacionista. Eso motivó a Parham a intentar ejercer el control de las actas de la iglesia de Azusa, pero Seymour desalentó sus esfuerzos y no se dejó maniobrar por el pensamiento racista de Parham. 

Aquello no significó la caída al ostracismo del originador pentecostal, ni de su iglesia "La fe Apostolica, pero si de su prestigio y liderazgo dentro de todas las iglesias pentecostales que iban saliendo. Por doquir sobre todo desde Azusa iban saliendo pastores y líderes que arrastraban a masas, cosa que no lograba Parham. Por otro lado, hubo doctrinas que el defendió que quedaron en el olvido con el paso del tiempo entre el pentecostalismo. 

Por ejemplo, al principio el defendía la existencia de un grupo tomado de entre los cristianos, que representaba a "la novia del cordero" de la que se habla en Apocalipsis capitulo 19. El relacionó esa clase con los 144.000 del capitulo 14. Por lo que concluyó que este grupo de personas estaban siendo elegidos como primicias y el deseaba ser parte de estas. Además, aunque aceptaba la idea de un infierno como castigo para los malvados, pensaba que esto no era eterno, el dijo los siguiente en 1902: la llamada ortodoxia echaría esta empresa entera a un infierno eterno ardiente; pero nuestro Dios es Dios de amor y justicia, y las llamas alcanzarán solo a aquellos quienes son completamente replorables "(Blumhofer 1993, p. 45)
En realidad Parham aceptaba la idea de una inmortalidad condicional, es decir que solo la obtendrían los que reciben a Cristo, los demás posiblemente pasarían a una muerte en el olvido y los mas crueles a un sufrimiento infernal temporal.

También creyó en Israelismo británico, una ideología que sostiene que los pueblos Anglosajones eran las Diez Tribus Perdidas de Israel. Así prestó su apoyo a Theodor Herzl y la lucha para una patria judía, en mas de alguna ocasión lo mencionaba en sus conferencias. No sabemos si en todas estas ideas tuvo algún contacto con cristadelfienses o Testigos, pero de algún modo se acercó doctrinalmente a estos. En cualquier caso el asunto de las lenguas y los dones espirituales, y el racismo inherente de Parham, lo alejaban a cualquier otro movimiento restauracionista como los anteriormente mencionados. 

Hubo grupos de pentecostales dirigida y apoyada solo por blancos y otras solo por negros. Las leyes racistas en aquellos tiempos hacía por otro lado dificil la reconciliación y la unidad, sobre tod en el sur. Un ejemplo de esta situación, se vivió en 1908, entre una de las iglesias separadas un año antes, esta fue la conocida como la Iglesia de Santidad Bautizada en Fuego, que sufrió una división por motivos raciales, cuando las leyes discriminatorias de Jim Crow, las decisiones de los tribunales, el surgimiento del Ku Klux Klan y otras formas de racismo institucional, ganaban terreno en el sur de los Estados Unidos. El grupo de W. E. Fuller, tuvo sus desavenencias con los superintendentes de la localidad, que eran blancos y decidieron reunirse en Anderson, Carolina del Sur, posteriormente, en mayo de 1908, adoptaron el nombre de Iglesia de Santidad de Color Bautizada en Fuego. 

La decepción por el rumbo que la iglesia ahora dominda por el espiritu extremista, pero a la vez integrista y multiracial de Seymour, significó la primera ruptura de la recien establecida iglesia Fe apostolica. Todos los miembros blancos salieron de este grupo antes del año 1907. Pero no fue la unica ruptura, de hecho solo en el primer año la iglesia se dividió hasta cinco veces. Al final de 1906 existían nueve asambleas pentecostales en Los Ángeles, sin una buena relación entre algunas de ellas. 

Sin embargo, varios importantes ministros y líderes del pentecostalimo inicial, salieron de aquella iglesia en la calle Azusa. Entre ellos, Ernest S. Williams, quien llegó a ser superintendente general del concilio General de Asambleas de Dios; William Durham, quien despues llevó el pentecostalismo a zonas más al norte, dirigiendo la misión de Northside, en Chicago, y fue este quién atrajo a E. N. Bell, quién llegó a ser el primer presidente general de las Asambleas de Dios. Charles H. Manson, fundador y obispo presidente de la Iglesia de Dios en Cristo, también afirmá haber recibido el bautismo en el Espíritu Santo en la Misión de Azusa. Pese a que el espiritu manifestado en Azusa iba más allá de lo que Parham opinaba que debía ser, fue este sistema el que triunfaría por encima del orquestado en el estudio que Parham propinía.

Por otro lado algunos, entre ellos el mismo Parham, todavía albergaban la idea de que el Espíritu les debía hacer hablar en idiomas reales. Hubo líderes de la Iglesia Pentecostal de Santidad, como G. B. Cashwell y G. F. Taylor, que exhortaron a los futuros misioneros a confiar en que Dios les proporcionaría los idiomas que necesitaran. Cashwell era de la opinión de que aprender idiomas extranjeros en colegios universitarios llevaría demasiado tiempo, y Jesús vendría pronto. Por otro lado Taylor ridiculizaba a los "clérigos eruditos y los funcionarios de altos campanarios" que se preguntaban cómo propagar el evangelio, diciendo que "tenían diecinueve siglos de atraso", presumiendo que los pentecostales tenían la ventaja del Espíritu Santo. 

Tal fue el caso de T.J. McIntosh, quien fue ministro de una de las primeras subdivisiones de la iglesia de Azusa, llamada Iglesia de Santidad Pentecostal ala que pertenecían Cashwell y Taylor. Este al parecer fue el primer misionero pentecostal en llegar a China, y era uno de los muchos que creían que sus lenguas xenolálicas eran en realidad el idioma chino. Pero una vez en el país asiatico, se dio cuanta de su error y así se lamentaba en la publicación The Bridegroom's Messenger en 1907: "¡Oh, cómo nos gustaría hablar a esta pobre gente! Por supuesto, Dios habla con nuestras lenguas, pero no su lenguaje". Los informes de que McIntosh y otros misioneros no se podían comunicar con la gente porque Dios no les había provisto de manera milagrosa un idioma extranjero, causó un considerable desaliento entre los pentecostales y por supuesto también provocó nuevas críticas por parte de sus opositores.

La doctrina del bautismo en el Espíritu fue modificada dentro de la iglesia de Santidad pentecostal y quedó constancia de ello en la revista The Bridegroom's Messenger del 1 de octubre de 1907, publicación periódica de Cashwell. En él hacía un concreto contraste entre la xenolalia y los idiomas aprendidos en los colegios universitarios para evangelizar al mundo. Afirmó que el "don de lenguas" de 1 Corintios 12 era xenolalia, en contraste con las lenguas como evidencia inicial, o glosolalia.


El don de lenguas en la Biblia

A decir verdad, el don de lenguas, no era algo generalizado ni siquiera en el primer siglo, pues el apostol Pablo reconoció que no todos lo hacían, pese a que todos recibían de alguna manera el Espíritu Santo. Bien es verda que el Apostol mencionó que no se debía prohibir el uso del don de lenguas, pero si mantenrlo bajo control. (ver 1 Corintios 14:39,40)

Por otro lado, se planteaban dudas claras sobre que era más importante, si la doctrina correcta, la enseñanza, la profecía o las lenguas. El mismo apostol lo deja claro al decir: El que habla lengua, a sí mismo edifica; pero el que profetiza, a la Iglesia edifica. Ya quisiera yo que todos habléis lenguas; pero más que profeticéis; y mayor el que profetiza que el que habla con lenguas, a no ser que interprete, para que la Iglesia edificación reciba. Y ahora, hermanos, si yo fuere a vosotros lenguas hablando, ¿qué os aprovecharé, si no os hablare, o en revelación, o en ciencia, o en profecía o en doctrina? (1 Corintios 14:4-6) Estas palabras claramente dan a entender que si bien no niega que el habla en lenguas en el siglo I, estaba relacionada con el recibir el Espíritu Santo, sin embargo, muestra que no era el don más importante o por el que se edificaría la congregacion, ni debería ser la meta o lo más importante para el cristiano, por lo menos era de menor importancia que el profetizar o predicar. Era tambien de menor importancia que la enseñanza y que la doctrina. Por tanto era preciso primero ahondar en la enseñanza, predicar y dar prioridad a la profecía, purificar y limpiar la doctrina de falsedades y por último entonces podrían venir otros dones, como las lenguas. 

En el caso de los pentecostales, la mayoría de los grupos, no abandonaron doctrinas cuyo origen como ya hemos considerado, estaba muy alejado del cristianismo biblico original. Así muchos continuaron enseñenado la doctina de la trinidad surgida en el siglo IV, otros rechazaron la trinidad, pero enseñaron una especie de sabilienismo o modalismo con respecto a la persona de Jesús. La mayoría aceptaron la doctrina platonica de Orígenes sobre la inmortalidad del alma, otros insitían en la existencia de un infierno eterno como castigo, todas estas, doctrinas elaboradas siglos despues de establecerse el cristianismo original. Es verdad que algunos grupos cuestionaron algunas de estas doctrinas, pero fueron minoría. 

También criticó Pablo el hecho de que el don de lenguas se utilizara como si fuera un ritual, tal como el canto o la oración, mas bien indicó que en aquellos timepos debían tenerlo y usarlo con algun sentido. Por ello sijo lo siguiente: Así, las lenguas sirven de señal, no a los creyentes, sino a los incrédulos; pero la profecía, no a los incrédulos, sino a los creyentes. Si toda la iglesia se reúne en un lugar, y todos hablan en lenguas, y entran indoctos o incrédulos, ¿no dirán que estáis locos? Pero si todos profetizan, y entra algún incrédulo o indocto, por todos es convencido, por todos es juzgado. (1Cor 14:22-24)

En el caso de los pentecostales, algunos testigos presenciales que observaron sus ceremonias, notaron que el vociferar lenguas sin nigun tipo de control u orden, tenía un efecto totalmente negativo. De la misma manera que en tiempos de los montanistas cuando el cristianismo fue criticado por observadores del mundo, como Celso, quien como ya citamos, tildaba de locos y dementes a quienes oía hablar en voces inteligibles. De la misma manera, parecía como si la historia se repitiese y de hecho fueron muchas las voces que se levantaron y aun ahora lo siguen haciendo, indicando el descontrol, el desorden, los descontrolados gritos y sonidos monosilabos inteligibles, que algunos catalogan como un trance mental que les hace vociferar voces guturales y sin ningún sentido.

En la carta de Pablo a los corintios, mas que instruir en la forma de usar las lenguas, parecía que les instaba a dejarlas aparte, tal fue el caso que él mismo Pablo reconocía que no le daba uso a ese don, hasta el grado de casi catalogarlo de innecesario. Se observa esto al leer lo siguiente: Porque si yo oro en lengua desconocida, mi espíritu ora, pero mi entendimiento queda sin fruto. ¿Qué haré, pues? Oraré con el espíritu, pero también con el entendimiento; cantaré con el espíritu, pero cantaré también con el entendimiento. Porque si alabas a Dios con tu espíritu, el oyente sencillo, ¿cómo dirá amén a tu acción de gracias si no sabe lo que has dicho? Porque tú, a la verdad, bien das gracias, pero el otro no es edificado. Doy gracias a Dios que hablo más lenguas que todos vosotros. Pero en la iglesia prefiero decir cinco palabras inteligibles, que instruyan a otros, que diez mil palabras en lengua desconocida. Hermanos, no seáis niños en el modo de pensar, sino en la malicia; pero maduros en el modo de pensar. (1 Corintios 14:15-20)
Cuando al finalizar habla de ser pequeñiuelos, parece relacionado con la palabras mencionadas en el capitulo 13 de su carta, cuando habla del cesamiento de algunos dones epsirituales: El amor nunca fenece. Si se trata del don de profecías, éstas acabarán; si de lenguas, cesaran; si de conocimiento, se acabará. Porque imperfecto es nuestra saber e imperfecto nuestro don de profecía; pero cuando venga lo perfecto, lo imperfecto se acabará. Cuando yo era niño, hablaba como niño, sentía como niño, razonaba como niño. Cuando me hice hombre, acabé con las cosas de niño. Porque ahora vemos, mediante un espejo, borrosamente; entonces, cara a cara. Ahora conozco imperfectamente; entonces conoceré cabalmente, con la perfección con que fui conocido. (1 Corintios 13:9-12) 

Este es uno de los textos más utilizados por los detractores del don de lenguas del pentecostalismo, el que Pablo dijera que cesaría o desparecerían las lenguas. El contexto parece dar a entender, cual es la cualidad que realmente debe distinguir a un cristiano, el Amor. Pero también cuando habla del entendimiento que para ese entonce se tenía, lo compara a la visión borrosa de un espejo de metal de aquella época, cuando, no se habían inventado los espejos pulidos. Por ello puede utilizar ese simil, es decir en el futuro explica el apostol, verían tan clara las cosas como ver cara a cara y no como un espejo borroso. El asunto es ¿Cuando desaparecerían? ¿Desaparecerían al mismo tiempo que el conocimiento o el profetizar? ¿Qué era lo completo o perfecto que debía llegar? 

La clave la dan las palabras posteriores y la comparación con el niño pequeño, que razonaba y entendía como pequeño y necesitaba cosas para su edad. Pero al llegar a hombre se necesitaban cosas adecuadas a su edad. Lo mismo sucede en el cristianismo, aquellos dones espirituales tales como el profetizar o las lenguas, eran adecauadas para los primeros cristianos que necesitaban de estos dones, para llegar con su mensaje a persona de otras naciones, para su propia edificación, pues no tenían en el tiempo de Pablo, toda la profecía completa, ni completo era su entendimiento de los tiempos, sazones y propositos de Dios. Con el tiempo, la palabra profetica se completó y todos los libros de la Biblia se hcieron disponibles hasta el grado de completar el conocmiento y entendimiento que les faltaba. Tenían por supuesto conocimiento doctrinal suficiente y era necesario insistir en profetizar o predicar a otros, mas incluso que hablar en lenguas. Por eso las palabras mencionadas después con respecto a no ser niñitos en facultades mentales, con relación al uso descontrolado de las lenguas, sino plenamene desarrollados en facultades de entendimiento. 

El apostol también habla de un detalle importante, el mensaje que se da, si es algo que proviene de Dios, este debe ser entendido por igual, no un sonido indistinto ni contradictorio, que en algunos casos se interprete de una manera y en otros de otra. Por ello dio la siguiente advertencia: Aun los instrumentos musicales, como la flauta o la cítara, si no dan voces bien distintas, ¿cómo se sabrá lo que tocan? Y si la trompeta diera un sonido incierto, ¿quién se alistaría para la batalla? Así también vosotros, si con la lengua no habláis palabra bien inteligible, ¿cómo se entenderá lo que decís? Hablaríais al aire. (1 Corintios 14: 7-9)
En aquellos primeros años hubo muchas discusiones sobre si realmente el habla en lenguas debía ser la prueba principal de identificación para la verdadera iglesia, sobre todo porque muchos eran los movimientos ajenos a Azusa o a Parham que también empezaron a afirmar que recibían el Espíritu Santo y obtenían el don de lenguas y curaciones. Tal fue el caso de la antigua Union Cristiana, fudada por Spurling, que desde 1907 se refunda con el nombre de Iglesia de Dios de Cleveland. Según el libro Last Great Conflict y The Apostolic Faith de B. F. Lawrence en su edición de junio de 1907, Tomlinson y M. S. Lemons, líderes de la Union Cristiana, tras conocer la obra de Seymour, se reunieron con un ministro pentecostal llamado M. M. Pinson, que se hallaba entonces bajo la autoridad de Cashwell, en Birmingham, Alabama. Cashwell fue a Cleveland, Tennessee, en enero de 1908, y fue allí donde Tomlinson afirmó hablar en lenguas por primera vez. Tomlinson afirmaba que ya había comenzado a predicar la versión de Azusa sobre el bautismo en el Espíritu, pero después de la reunión de Cleveland, dijo que lo había experimentado en sí mismo. Combinó su forma de expresión emotiva y pintoresca con su interés por la Eclesiología, sugiriendo que Seymour era en realidad el originador reciente de esta doctrina tan importante. Las pruebas demuestran que no era así, pues hemos visto casos previos a este.

Algo parecido sucedió con la Iglesia Pentecostal de Santidad, cuando Taylor, uno de sus líderes adoptó la nueva doctrina, consideró que la idea de las lenguas como evidencia inicial era bíblicamente sólida. Él creía que cuando los grupos se negaban a aceptar este punto de vista, aquello causaba división dentro del movimiento de Santidad. El lo pudo observar en su propia Iglesia, pues cuando adoptó la doctrina pentecostal, varios miembros de su iglesia sufrieron confusión debido a la inclusión de esta nueva dimensión pentecostal, que no parecía tan espiritual sino sencillamente superficial y fuera del lugar dentro de su estricta declaración de fe de la Santidad.

Otro que llegó después alegando haber sido el primero en tomar el nombre pentecostal fue A.B. Crumpler. Según el propio Crumpler el ya había abrazado el nombre de Iglesia Pentecostal de Santidad en el año 1898. Pero según otras fuentes en realdiad el se adueñó de este nombre, tomándolo de una serie de libros dedicados al Movimiento de Santidad, publicados en Cincinnati, Ohio, por Martin Wells Knapp, estos libros eran conocidos como la Biblioteca de la Santidad Pentecostal. Otro caso curioso fue el de la La Iglesia de Santidad de Carolina del Norte. Cuando muchos de sus miembros también empezaron a tener sesiones en las que afirmaban el suso d elenguas y otros "milagros" fue añadido el nombre de pentecostal al título oficial de la Iglesia el 25 de noviembre de 1909, en Falcon, Carolina del Norte. Entonces, según ellos la Iglesia recuperó su nombre original: La Iglesia Pentecostal de Santidad.

También está el caso de los bautistas libres, que estuvieron en contacto con el avivamiento de la Calle Azusa por medio de la predicación de Cashwell en Dunn, Carolina del Norte, y en otros lugares. Algunas de las conferencias de estos bautistas libres, como la de Cape Fear más tarde aceptaron el mensaje pentecostal, y evolucionaron hasta convertirse en la Iglesia Bautista Libre Pentecostal, con sus oficinas centrales en Dunn, Carolina del Norte.

Pero sin embargo ninguna de ellas había surgido de forma directa de las originales iglesias de Parham o de Seymour. En pocos años había decenas de iglesias, sobre todo provenietnes del metodismo y de las iglesias de Santidad que añadían el titulo Pentecostal a su nombre aparte de las muchas otras que provenían de divisiones y subdivisiones del pentecostalismo de Azusa y otras que implemente surgían espontaneamente.


Se organiza la iglesia

Para 1910 ya había dos grandes asociaciones pentecostales; la primera, la Fraternidad de Texas y Arkansas dirigida por E. N. Bell y la segunda, la Fraternidad de Alabama y Mississippi liderada por H. A. Gross, teniendo en cuenta, como mencionamos atrás, que para entonces eran muchas las iglesias independientes que surgieron como consecuencia del gran avivamiento pentecostal. Entre los años 1913 y 1914, muchas iglesias pentecostales independientes, vieron la necesidad de agruparse y pensaron en unir a todas las iglesias de la misma fe. Así todo el mundo pentecostal de la época fue convocado a una reunión en Hot Springs, en donde realizaron su primer concilio, formando así una de las principales organizaciones pentecostales más grandes del mundo, las Asambleas de Dios. En este primer concilio general, E. N. Bell fue elegido como presidente y J. Roswell Flower como secretario. Y se trató de asuntos de organización y gobierno y unidad de las iglesias, llegandose a una declaración de intenciones, que establece los principios de igualdad, unidad, y estableciendo a la vez el principio de soberanía de cada Iglesia Local.

Pero surgieron otras controversias que dividirían de nuevo a los movimientos pentecostales, una de ellas tenía que ver con el bautismo. No si debía efectuarse bautismo con agua o no, sino si a la hora de impartirlo, era necesario utilizar la formula trinitaria tradicional o sencillamente bautizar en el nombre de Dios, o de Cristo. Esto llegó a desembocar en discusiones relacionadas con la naturaleza de Cristo, si el era Dios o si había tres personas en una sola deidad, o si realmente Cristo simplemente era Dios. 

En estas discusiones, el orgullo y la tozudez impidió que se llegar a un consenso y provocó más cismas. Hubo un grupo numero de entre ellos que proclamaron la Unicidad de Dios, al decir que Jesucristo era el mismo Jehová del Antiguo Testamento manifestado en carne, denunciando a la Trinidad como una falsa doctrina. Los dirigentes de la organización mayoritaria pidieron a estos que se retractaran de su doctrina. Incluso mostrando las posibles contradicciones que esa idea podria suscitar, como ¿Donde estaba Dios cuando Cristo murio, si se supone que era el mismo? o ¿Con quien habló mientras estaba en el madero al decir: Padre porque me has abandonado? Pero los detractores de la trinidad, no podían aceptar ni entender que hubiera tres dioses en uno. Pero no era un antitrinitarismo al estilo de Arrio del siglo IV o de Servet, Newton y otros cristianos racionalistas, ni como lo entendieron Cristadelfianos o Testigos de Jehová, sino de forma radical, ellos aplican la formula Jesús es Dios sin más, similar a los partidarios del patripasianismo del siglo III o los modalistas de Sabelio. De esa manera, este grupo decidio salirse de las Asambleas de Dios y formaron una nueva organización llamada Iglesia Pentecostal Unida Internacional. Que más tarde se fue fragmentado en por lo menos trece confesiones más, entre ellas algunas practican el lavado de pies,(Iglesia del Espíritu Santo de Jesús), otras no aceptan la navidad ni la Semana Santa,(Verdadera iglesia de Jesús), hacen incapié en el milenio y la resurrección de justos,(Iglesia apostolica de la Fe en Cristo), otras añadieron obispos dentro de su dirección. Algunas se seprararon por mas que por doctrina, por formalismos, como sucedio con la llamada Iglesia de Nuestro Señor Jesucristo de la Fe Apostolica, separada en 1919 y que tiene como distintivo, un código de vestuario muy conservador, y la práctica de que las mujeres lleven un sombrero o algún otro tipo de velo durante la oración, o durante los servicios de la iglesia. Además excluye los pantalones para las mujeres. Insiste en que el vino sólo debe ser usado durante la comunión; la interpretación estricta de las Escrituras del Nuevo Testamento acerca del divorcio y segundas nupcias; y la desaprobación de la ordenación de mujeres al pastorado.

En cuanto al camino llevado por las Asambleas de Dios, no se diferencia tanto a sus homologos unitarios. También a lo largo del tiempo se ha ido subdividiendo en por lo menos otras 28 confesiones pentecostales, separadas en muchos casos por cuestiones mas nacionalistas que religiosas, así se habla de la Iglesia Rey de Reyes, de Argentina, Iglesia biblica Emanuel, de Perú, y otras. Algunos de los grupos, sencillamente funcionan como iglesias independientes, pero solo de nombre, otras como el caso de las iglesias de Hillsong, mas que una iglesia se trata de un movimiento musical, con sello discográfico incluído, que aglutina musicos pentecostales y evangelistas, algunos de fama mundial.

Basicamente todas las iglesias de la linea relacionada con las asambleas de Dios, guardan una relación y cierta unidad a traves de concilios nacionales, que se encargan de regular el nombramiento de pastores y otroa asuntos orgaizativos. La Fraternidad Mundial de las Asambleas de Dios, agrupa a todos los Concilios Nacionales de cada país, pero en realidad, dejamucha libertad de acción a los concilios nacionales, interviniendo únicamente en asuntos de gran relevancia. La organización de cada Concilio Nacional depende de las necesidades de cada país, aunque la mayoría está dividido en Distritos, regiones y secciones para una mejor administración. 

A pesar de presumir de no constituir una organización cerrada, ni piramidal, ni en plataformas, sin embargo se puede observar un grado de orden en el funcionamiento o creación de nuevas iglesias. Algunos piensan que cualquera dentro de los pentecostales, puede montar su propia iglesia y buscar seguidores. Aunque esa es la impresión que se da desde el exterior, hay una especie de organización que funciona y administra. 

Así existe la figura del llamado Superintendente General, quien se encarga de realizar planes de regulación anuales es elegido en las asambleas conciliares que se realizan generalmente cada dos años, bajo su cargo hay uno o varios superintendentes adjuntos o ejecutivos de zona y estos administran diferentes zonas o distritos. Dentro d elos distritos hay los llamados Presbíteros de zona que visitan la región cada cierto periodo de tiempo. Estos ejercen como una autoridad sobre los pastores locales, presiden las elecciones pastorales en las iglesias locales. Soberanizan iglesias y ceremonias según se les solicite, así cuando un pastor asociado, desea formar su propia iglesia, debe ser aporbada por este. Luego está el Secretario General, que se encarga de presidir todas las juntas del Concilio, así como de llevar las minutas de las mismas. El Tesorero General es quien lleva la contabilidad del Concilio y a la realización de presupuestos con respecto a los planes reguladores. Teniendo en cuenta que cada iglesia se sufraga por lo general con las donaciones obligadas por el diezmo que cada miembro adulto debe aportar, pero si bien el Pastor local administra ese dinero, parte debe entregarlo al concilio. Luego dentro de cada distrinto también hay un superintendete, un secretario y un tesorero. 

Dentro de cada iglesia por lo general hay un Pastor titular, uno o más pastores asociados,dependiendo del tamaño d ela iglesia, un grupo de diaconos, que es el puesto previo a ser pastor. El cuerpo de diáconos es elegido en una asamblea plenaria anual y deben ser miembros en plena comunión bautizados con el Espíritu Santo, mayores de 20 años y deben apoyar al pastor en los proyectos. La cantidad de miembros del cuerpo de diáconos suele ser establecido por la asamblea de acuerdo a sus necesidades. Luego hay puestos especificos, como el de tesorero, secretario y otros, también elegidos dentro de los miembors bautizados en agua y espiritu. Por último los miembros base, también dispuestos en diferentes categorías no oficiales. Por ejemplo están los miembros Catecúmenos, o personas que recientemente se han acercado a la iglesia y necesitan adiestramiento y conocimiento. Miembros Honorarios, se refiere por lo general a los miembros nacidos dentro de la iglesia que asisten regularmente pero que no están bautizadas en agua. Alguien pude ser considerado miembro activo, por estar bautizado en agua, aunque aún no posea el bautismo por espiritu, incluso siendo menores de 18 años si cumplen el Reglamento de la Iglesia Local. Los miembros en Plena Comunión: Creyentes bautizados en agua mayores de 18 años que cumplen con el Reglamento de la Iglesia Local.

Por último están los miembros Pasivos, que son todos los creyentes bautizados en agua, pero que no cumplen el Reglamento de la Iglesia Local, entre otras cosas no pagan el diezmo, no son regulares en los actos o no efectuan campañas de evangelización y que componen la gran mayoría en las iglesias pentecostales, algo así como los asistentes a misa entre los catóicos, que cuentan en número, pero nada hacen para el aumento de su iglesia, o como los simpatizantes de una religión, pero que no terminan de dedicarse a ella.

La música forma parte importante en las celebraciones pentecostales y con ello se atrae a numerosos jovenes que ven en ello una forma de demostrar sus cualidades musicales, mientras son utilizados para amenizar las ceremonias.


Confesión de fe pentecostal y doctrina de las Asambleas de Dios

El credo básico de las asambleas de Dios, consta de por lo menos 16 puntos doctrinales, que son seguidos, con algunos matices por todas las iglesias adscritas a las Asambleas de Dios, se resumen de la siguiente manera:
1. Creemos que la Biblia es la palabra de Dios, nuestra única regla infalible de fe y conducta, por haber sido inspirada por el Espíritu Santo.
2. Creemos que hay un solo Dios verdadero, que se ha revelado como el Creador de todas las cosas, y que existe eternamente. En la unidad esencial de Dios hay distinción de personas o titulos, entre ellas: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Este misterio cree en un solo Dios que subsiste eternamente.
3. Creemos que el hombre fue creado por Dios en estado de inocencia, pero a consecuencia de la desobediencia adquirió una naturaleza pecaminosa y quedó sujeto a la condenación eterna. Su única fuente de redención y esperanza de vida eterna está en el sacrificio de Jesucristo en la cruz del Calvario y su resurrección de entre los muertos.
4. Creemos que la salvación se obtiene cuando el hombre se arrepiente de sus pecados y acepta por la fe el perdón de Dios ofrecido a través de Jesucristo. Además, el Espíritu Santo le da seguridad interna de que ha sido hecho hijo de Dios. A partir de este momento el hom-bre salvo debe vivir una nueva vida, recta y santa.
5. Creemos que la santificación es un estado de gracia al cual entra el creyente al aceptar a Cristo, e implica separarse de la mundanalidad y consagrarse a Dios, procurando vivir en un estado de pureza moral mediante la ayuda diaria del Espíritu Santo.
6. Creemos que el bautismo en el Espíritu Santo es una experiencia espiritual diferente a la salvación y posterior al nuevo nacimiento en Cristo. La manifestación de que se ha recibido es hablar en otras lenguas, no por propio impulso del hombre, sino bajo la dirección del Espíritu Santo. Es dado para capacitar al creyente en el cumplimiento de la gran comisión.
7. Creemos en la sanidad divina, y ésta se recibe por fe con base en el sacrificio expiatorio de Cristo.
8. Creemos que la Iglesia es el cuerpo místico de Cristo, está compuesta por cada creyente nacido del Espíritu cuyo nombre está escrito en el libro de la vida y su propósito es adorar a Dios, evangelizar al mundo, edificar a los fieles y llevar a cabo la obra social. En un sentido amplio todo creyente es un ministro, llamado para servir, testificar, interceder y contribuir, aunque también han sido provistos un llamamiento específico y un servicio escrituralmente ordenado por Dios para los ministros de la Palabra.
9. Creemos que la mayordomía financiera es deber y privilegio de todos los cristianos, que como fieles mayordomos de Cristo contribuyen al sostenimiento y extensión de la obra con sus ofrendas, primicias y diezmos.
10. Creemos que el arrebatamiento de la Iglesia ocurrirá cuando Jesucristo regrese por los suyos, en este momento los que hayan muerto siendo salvos serán resucita-dos primero y trasladados junto con aquellos creyentes que se encuentren vivos, para estar con el Señor por la eternidad. Este acontecimiento puede ocurrir en cualquier momento y será antes de la gran tribulación.
11. Creemos que la segunda venida de Cristo en gloria será cuando el Señor regrese con sus santos a la tierra para establecer su reinado físico y visible por mil años. Este reino milenial traerá paz universal y el cumplimiento de las promesas hechas a Israel en el Antiguo Testamento.
12. Creemos que el juicio final será para todos los impíos que rehusaron aceptar a Jesucristo. Ellos, junto con Satanás y los ángeles caídos, serán arrojados al lago de fuego donde estarán por la eternidad.
13. Creemos que habrá cielos nuevos y tierra nueva, donde morará la justicia. Allí vivirán todos los santos por la eternidad.
14. Creemos en el bautismo en agua por inmersión, en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Es un sacramento para la Iglesia, un testimonio público de la fe del creyente que ha aceptado a Jesús como su Salvador.
15. Creemos que la santa cena es también un sacramento para la Iglesia, del que participan los miembros de la congregación que ya fueron bautizados en agua, como un símbolo de nuestra unión con Cristo, un recordatorio de su sufrimiento y muerte y un anuncio de su inminente retorno.
16. Creemos que la desaprobación de doctrinas erróneas es necesaria para evitar confusiones y herejías, preservando la sana doctrina y la unidad del cuerpo de Cristo.


Aumento a pesar de las divisiones

Otras 17 confesiones pentecostales, no relacionadas directamente con las Asambleas de Dios, son englobadas dentro de los que aceptan la trinidad clasica, aunque algunas solo funcionan a nivel nacional, como las iglesias de Brasil, Argentina, Chile, Colombia, etc. Pero otras se mueven a nivel internacional y son concoidas, entre estas se encuentran la Iglesia Internacional del evangelio cuadrangular. Esta peculiar iglesia fue constituida por Aimee Semple McPherson, nacida en 1890, y una polémica mujer evangelista, que inició el movimiento "cuadrangular" en enero de 1922, en la ciudad estadounidense de Oakland, (California), tras experimentar una revelación de carácter espiritual. Esta revelación o visión, según cuenta la señora McPherson, le ayudó a entender el relato bíblico del profeta Ezequiel con respecto a "cuatro seres vivientes" que él describe detalladamente en el capítulo 1 de su libro. De esa manera, ella explicaba que las cuatro caras de esos "seres vivientes" tenían un significado evangelístico: La cara de león simbolizaba al Cristo bautizador con el Espíritu Santo; la cara del toro, simbolizaba al Cristo que lleva nuestras cargas y toma nuestras enfermedades, actuando como sanador; la cara de águila al Cristo que regresa como Rey de Reyes; y la cara de hombre al Salvador que murió en la cruz por los pecados de la humanidad. El centro de operaciones de la naciente denominación en 1923, se situó en Los angeles, California. Para ello se construyó un impresionante edificio, el Templo del Ángelus, con capacidad para 5.300 personas, que fue inaugurado allí en ese mismo año. McPherson llegó a ser una verdadera celebridad en la ciudad, participaba activamente en numerosos eventos publicitarios, como los desfiles de cada domingo por las calles de Los Ángeles junto al alcalde y a las estrellas de cine, que aceptaban su invitación para visitar el Templo del Ángelus. En 1948, La Iglesia cristiana Cuadrangular se unió con las Asambleas de Dios, la Iglesia de Dios, la Iglesia de Biblia la abierta, y la Iglesia de Santidad Pentecostal de tal manera que froman la "Fraternidad Pentecostal de América del Norte. Sin embargo, cada una guarda su independencia de las demás, solo mantienen conversaciones a nivel informativo y para asuntos de defensa legal.

La iglesia Unida Metodista Pentecostal, fundada en 1964, cuya peculiaridad es que dentro de ella, existe una especie de orden femenina, las llamadas Dorcas, en honor la aquella mujer mencionada en la biblia, que fue resucitada por el apostol, por sus grande obras a favor de los discípulos. La orden de las Dorcas, la componen diaconisas, pastoras y otras mujeres, que efectúan la labor, religiosa y social para convertir a otras mujeres. 

Sería largo y tedioso, hacer mención de todos y cada uno de los grupos pentecostales que hay. Los datos estadisticos nos muestran que entre todas las facciones pentecostales a nivel mundial, se pueden contar casi 400 millones de miembros, si bien esa cifra se queda mucha más pequeña si contamos solo a los miembros activos, como hacen otros movimeintos religiosos. En cualquier caso el crecimiento ha sido expectacular, si tenemos en cuenta que se ha realizado en tan solo un siglo de vida del movimiento y sobre todo de forma masiva, se registra aumentos espectaculares entre los años setenta y en las últimas dos decadas en sudamerica. La Iglesia católica ha alcanzado los mil millones, a base de siglos de dominación absoluta, amparandose en los gobiernos y de conversión forzosa a indigenas americanos y africanos. Mientras que el movimiento pentecostal se ha basado en las expeirencias en los testimonios de boca en boca y porque en realidad, exige poco a sus miembros en lo que toca a restricciones morales. Se decía alla por la decada de los noventa que el 42 % de la feligresía católica romana mundial vivía en América Latina y ha sido considerada la zona más católica del mundo. No obstante, en esa misma décad, cada hora un promedio de cuatrocientos católicos se hacían miembros de grupos pentecostales.

Por otro lado y de esto hablaremos con posterioridad, el avivamiento pentecostal, sobre todo identificado con los supuestos poderes milagrosos de curación y las lenguas, se ha intensificado en las últimas decadas y ha llegado a contagiar a movimientos ajenos, como ciertas iglesias metodistas, bautistas, congregacionales, protestantes evangelistas, incluso a sectores de la Iglesia católica romana, en un movmiento llamado "Carismatico". Hoy se habla de, pentecostalismo clásico", "pentecostalismo neoclásico" y "neopentecostalismo". Trataremos de ese tema más adelante, pero esta evolución has significado el verdadero boom del pentecostalismo y el motor de su crecimiento. 

Notemos solamente lo que ha logrado el movimiento neopentecostal en Brasil, según el Instituto de Estudios de la Religión, tan solo entre 1990 y 1992 en el área metropolitana de Río de Janeiro, Brasil, se formaron 710 nuevas iglesias. Por ejemplo, la hoy difundida Iglesia Universal del Reino de Dios, fundada en 1977 y de estructura piramidal, solo en Brasil cuenta aproximadamente con unos 2 millones de adherentes y la misma cantidad de simpatizantes. Semanalmente se reúnen en mas de 2500 templos y pueden fácilmente llenar el estadio de Maracaná en cultos especiales. Esta misma iglesia ha comprado una red de televisión por 45 millones de dólares, tenía en 1995, 22 estaciones de radio y publicaba un periódico semanal con un tiraje de 800,000 ejemplares. Su influencia ha rebasado lo religioso para incursionar en lo político. Gracias al portentoso número de su membresía y simpatizantes cautivos ha logrado colocar senadores y diputados en el parlamento brasileño. En la actualidad se ha extendido por todo el mundo y cuenta con representaciones en varios países de Europa, África, Asia y Norte, Centro y Sud América. Sin embargo en Europa, el crecimiento has sido mucho mas lento, solo en los últimos años, debido a la llegada masiva de inmigrantes venidos de Sudamérica, se han hecho notar. 

En cualquier caso, la revolución lograda por los pentecostales, los convierte en una fuerza importante y de gran peso en el conglomerado cristiano, su celo evangelizador les ha llevado a convertir iglesias enteras a su causa y de forma pacifica. Pero y aquí, vale hacer mención de un detalle que puede significar un punto de inflexión, un apunte sobre la clase de conversos que estas iglesias están consiguiendo. En muchos casos se trata de personas que buscan una espiritualidad perdida, pero que a la vez desean una religión que le exija poco o nada con respecto a su conducta y eso se los ha dado la iglesia pentecostal. Bien es verdad que la conducta y limpieza moral, según los estatutos de las iglesias es indispensable para recibir el Espíritu Santo de Dios, pero en la práctica, poco se mira la conducta, la inmoralidad, la borachera, la violencia de género y otras conductas que llevan a cabo miembros aceptos de muchas iglesias pentecostales, hasta pastores y diaconos, aparte de no tener ninguna objeción a portar armas y servir en los ejercitos. Un asunto que hace pensar a muchos, es que observan como personas deshonestas luego son vistas en los templos, gritando y hablando en lenguas, tras supuestamente haber recibido el Espíritu Santo. Pastores o superintendentes que se han metido en politica, e incluso influyen en los estados, es el peligro de sentirse fuertes y con gran apoyo. La iglesia católica cayó en esa misma tramapa, como la luterana y muchas otras al abrazarse a los poderes seglares. Sin dejar atras a los teleevengalistas pentecostales que de forma descarada se enriquecen a costa de las donaciones solicitadas a sus fieles y de los que más adelante trataremos. Muchos de estos pastores tele evangelistas, sobre todo de la antes mencionada Iglesia Universal del Reino de Dios, han sacado entre sus enseñanzas la llamada Teología de la prosperidad, que básicamente es un conjunto de doctrinas que enseñan que la prosperidad económica y el éxito en los negocios son una "evidencia externa" del favor de Dios. También es conocida como "Palabra de Fe" o "Confiésalo y recíbelo", "evangelio de la prosperidad", tambien trataremos más a fondo estos temas. 

 Otra cosa es la enseñanza, cuyo abandono es significativo, evolucionando muy poco hacia la limpieza doctrinal necesaria que buscaba Parham en sus inicios. Si bien tienen muchas cosas en común con los montanistas, estos por no estar alejados del mundo, no han sufrido las persecuciones que aquellos padecieron, ni predican un pacifismo cristiano que les impida participar en los ejercitos y las guerras, ni en la politica y sus manejos. 

Todas estas son manchas que marcan el futuro de este gran conglomerado de iglesias que aunque tiene mucho que decir, que además presume de ser el movimiento de más crecimiento y más cercano al cristianismo primitivo, por aquello de la sencillez, emoción y el carisma, están sin embargo a años luz de ser ese escondido trigo ahogado.