Obra protegida por derechos de autor

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ISBN OC : 978-84-9981-705-7
Depósito legal: M-20243-2011

El Monofisismo y los Eutiquianos

Otras corrientes posteriores al concilio de Efeso del 431, fueron el movimiento monofisista que aunque iniciado a raíz de la disputa del obispo de Alejandría, fue liderado mas tarde y de forma mas extrema, por el sucesor de Cirilo, Dioscuro, quien después de ver como perdía apoyo y atracción las tesis defendidas por su predecesor trató de convocar un concilio en el 449, también en Efebo, en el que evitó de forma tramposa la asistencia de los obispos antioquianos, incluso los de Roma, que ahora apoyaban ideas mas cercanas al desterrado Nestorio. También por aquel tiempo surgió la figura de Eutiques o Eutiquio, quien llevando al extremo las ideas monofisistas llegó a afirmar que, después de la encarnación, la humanidad de Cristo es en esencia distinta a la nuestra, queriendo decir que de alguna manera no fue hombre como cualquiera de la humanidad, sino superior incluso al perfecto Adán, solo de esa manera se podía considerar a un hombre ser de igual sustancia que Dios.
Las ideas originadas por Cirilo sin embargo ya no gustaban a los pensadores nicenicos de mediados de siglo, por ello y esta vez convocados por un obispo que quería demostrar la superioridad y liderazgo de Roma, León I, de quien se dice que el solo detuvo al gran Atila de los hunos y lo convenció para evitar una masacre más en Roma y que esta cayera en sus manos, sea esto cierto o no, la verdad es que este personaje fue implacable y de gran carácter dominador y no quería permitir que la ambición de unos u otros dividiera más a una iglesia nicenica, que a diferencia de la arriana, no tenía cohesión. Por ello convocó el famoso concilio de Calcedonia en el 451 en el que se anulaba el resultado de los anteriores, buscando una solución acorde a la mayoría, que fue más o menos un intermedio entre Nestorio, Apolinar y los monofisistas, declarando como definitiva la forma siguiente: Enseñamos... a uno y el mismo Cristo, Hijo, Señor, el único engendrado, conocido en dos naturalezas, sin confusión, sin cambio, sin división, sin separación.
En definitiva más de lo mismo pero en otras palabras, y de nuevo sin contar con las escrituras bíblicas, ni las cartas apostólicas, ni la de los maestros del siglo II o III, absolutamente para nada. La única distinción entre, los monofisistas y los nestorianos y trinitarios, era que reconociendo la trinidad, entendían que Jesús solo tiene una naturaleza la divina, es decir volvían a la historia de los patripasianos, o monarquinistas, pero en la figura de Cristo, quien según ellos aún estando en la tierra era divino, aunque no aclaran quien estaba entonces en el cielo mientras Jesús siendo Dios, estaba en la tierra. Tan imposible de entender como la propia trinidad. La gente del pueblo llano, los discípulos de a pie, nada entendían sobre esas discusiones, sencillamente estaban en un bando u otro dependiendo de a que obispado pertenecían.
En el concilio del 431, fueron acusados de herejía y depuestos de sus cargos, pero no fue una decisión unánime ya que la condena no fue aceptada ni por las congregaciones egipcias ni sirias, dando así origen a la Iglesia Ortodoxa Copta y a la Iglesia Ortodoxa Siria, Esta última, durante la época de Justiniano, fue liderada por Jacobo de Edesa, cercano a la corte, sobre todo a través de la influyente emperatriz Teodora, por lo que su Iglesia es también conocida como Jacobita.
El resultado del concilio del 431 significó, por un lado como ya apuntamos antes, la completa ruptura con las teorías de Nestorio, por lo tanto el alejamiento de estos de forma definitiva. También supuso la anatemización de Eutiques y de Dioscuro, y la expulsión de ambos. Provocando un cisma o más bien creando a la postre una nueva rama de los monofisistas, los eutiquianos, quienes formaron una iglesia independiente que se mantuvo en la zona de Asia menor y en Bizancio durante mucho tiempo, hasta la llegada de los árabes. Fue tal su poder como iglesia que se dice que en el año 535 dominaban la corte del imperio bizantino, bajo Justiniano, además se acusó a estos de estar detrás de la muerte por envenenamiento de varios papas-obispos romanos en la tercera década del siglo VI.
Aunque los eutiquianos también sufrieron una división hacia el año 482, cuando era patriarca de estos Pedro Mongus desde Alejandría, quien quiso unir de alguna manera a los nestorianos y a los monofisistas, en un intento de reconciliarse con la iglesia nicenica que habían abandonado. Pero el resultado fue contraproducente, pues no solo no concilio a los nestorianos, sino que provocó la división de los monofisistas eutiquianos en un grupo sin un líder claro a los que se llamó "Ácefalos", pero que poco después se unirían a un movimiento liderado por otro monofisista, en Antioquía, llamado Severus.
El movmineto monoifisita, triunfó en gran parte de oriente, dode se hicieron mayoría, mas gande que los nestorianos, y en todo el norte de Africa. Las persecuciones a las que se vieron sometidas por los emperadores Justino I, Justiniano y Heraclio, solo los fortalecieron más contra el poder de los que ellos denominaban los "calcedonios", es decir la iglesia de Roma.
En Africa surgió en la segunda década del siglo VI, de entre las comunidades monofisistas, un grupo cuya ideología denominada por los historiadores como los Aftardocetas, nombre que recuerda a los docetistas de siglos atrás, que opinaban que Jesus era Dios encarnado en humano, pero debido a eso inmortal e indestructible, aunque a diferencia de las creencias gnosticas de los docetistas, los aftardocetas, afirmaban que sin embargo si sentía el dolor y sufrio mientras fue castigado en el madero. Esas ideas las difundió Juliano de Halicarnaso, un depuesto obispo monofisista exiliado en Egipto, que desde allí logró hacer muchos adeptos.
Durante gran parte del siguiente siglo los monofisistas, gozaron de nuevo de la aprobación de los católicos, quienes por medio de unos cuantos obispos romanos, confabulados con el emperador bizantino, favorecieron a este grupo por intereses políticos mas que ideológicos. Pero a finales del siglo VI, volvieron a caer en desgracia y con la aparición del islam en oriente desaparecieron en el VII.
Se dice que de entre los monofisitas, tambien surgió el monotelismo que pugnaba contra la creencia implantada en el concilio de Constantinopla del año 680-681, donde se implantó la idea de que en Cristo habitaban dos voluntades, la divina y la humana. Algunos teologos del siglo V, ya se había opuesto a estas ideas, como fue el caso de Maron, quien defendía que solo existía una voluntad en Crsito, quien aunque existiera en la forma humana, no pensaba como humano sino como Dios. Aquello despues fue considerado modalismo, pero en cualquier caso venía a ser otra contradicción que surgía por causa de la compleja doctrina trinitaria. En cualquier caso los monotelitas se independizaron de la iglesia y formaron una gran comunidad en la región del Libano, que se conoció mas tarde como cristianos maronitas. Cuando esta zona pasó a manos musulmanas fueron respetados y representaron la mayor comunidad cristiana de aquella tierras, a la llegada de los cruzados en 1182, se dice que aunque en algunas aldeas fueron asesinados por igual por creerlos confabulados con musulmanes, la mayoría renunció al monotelismo y acataron la autoridad de la iglesia, por ello mantuvieron su nombre maronitas y existen hasta el día de hoy, rechazando el perfil de las iglesias de oriente, entre ellas la ortodoxa.

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