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ISBN OC : 978-84-9981-705-7
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Gobierno y control de la congregación del siglo I



La congregación cristiana en sus primeras décadas tenía una clase dirigente respetada sin ninguna duda, pero de ninguna manera la congregación cristiana en su totalidad estaba liderada por una sola persona. Este grupo al que los primeros escritos no dan un nombre especifico estaba compuesto por los apóstoles y los discípulos mas cercanos a estos, entre ellos algunos de los hermanos y familiares de Jesús que aceptaron su enseñanza. Entre estos últimos destacaron Santiago y Judas, es posible que haya habido mas miembros de la familia de Jesus, pero estos fueron miembros destacados de entre los primeros cristianos, llegaron a ser columnas en sentido gubernamental, y doctrinal.

El gobierno de la congregación cristiana en sus inicios, no parecía tener mas dificultades, era claro que los apóstoles tomaron las riendas desde Jerusalén. Ya en el 49, se habla de otros, los llamados presbíteros o ancianos de Jerusalén, mostrando que no había obligatoriedad de mantener el grupo de 12 apóstoles solamente como cabezas del movimiento, de hecho, ni siquiera en ese temprano concilio parece indicar que Pedro o algún otro apóstol fuese el que llevase la voz cantante o dominara mas, como lo indica el hecho de que fuera el antes mencionado Santiago, familiar directo de Jesús, discípulo aventajado, quien fue el que presidió dicho concilio.

Tampoco significaba como se ha pretendido, que la sucesión y poder lo tuvieran los medio hermanos y primos de Jesús, bien es verdad que algunos de ellos tenían puestos importantes y escribieron cartas a las congregaciones, Santiago y el antes mencionado Judas, pero sencillamente esto se debe a lo temprano de su conversión al cristianismo, por lo tanto era lógico que personas mas cercanas que conocieron a Cristo en persona llevasen la delantera en esos primeros tiempos.

Se sabe que Pablo, quien también es conocido como apóstol, al igual titulo se le dio a Bernabé y a otros que fueron también miembros prominentes, (Romanos 16:7) es posible que a los que se menciona con el titulo de apóstol eran los que específicamente se dedicaban a viajar de congregación en congregación, nombrando presbíteros u obispos. Esto se desprende de la mención que hace Hechos de los apóstoles de como se enviaron a Pedro y Juan, para encargarse de la zona relacionada con los judíos y a Pablo, Bernabé a los gentiles. Así pues no era una iglesia cuya jerarquía centralizada, dominara desde un punto geográfico fijo. Se cree que Pedro estuvo en Babilonia y desde allí escribió alguna de sus cartas. También Pablo escribió las diferentes cartas desde distintos lugares.

Por supuesto no hay pruebas definitivas de que Pedro haya estado en Roma, mas bien su obra se desarrollo entre Jerusalén, Antioquía de siria y con la comunidad judía de Babilonia, el gobierno de la congregación no dependía de una sola persona, por ello varios de los apóstoles estaban dispersados en diferentes lugares.

Aunque posteriormente, sobre todo a partir del siglo III se hicieron diversas listas de obispos romanos tratando de hacer creer que hubo una sucesión de líderes u obispos desde Pedro, todos dirigiendo desde Roma, esto se hizo para convencer a los emperadores y gobernantes que el cristianismo tenia sus raíces en la capital del imperio. En el caso de la linea de obispos romanos, atribuida a Eusebio, ni siquiera se trata de una lista de Papas, sino simplemente se limita a mencionar en sus historia eclesiástica los diferentes obispos de Roma, sin mencionar que eran mas importantes que los de Alejandría, Antioquía u otro lugar.

Pero en el primer siglo, la realidad era otra, no se nombraba a un líder especifico, de lo contrario se habría hecho notar en los escritos recopilados, sobre todo en los Hechos de los apóstoles, donde solo al principio trata sobre Pedro, Juan, Felipe y otros evangelizadores o predicadores iniciales, pero la mayor parte, trata de los viajes y hazañas del apóstol a las naciones, Pablo, de quien se sabe que si fue un gran impulsor ideológico y organizativo de la congregación, aunque parece también estar subordinado a una serie de normas establecidas sobre la forma de manejar las congregaciones. Es extraño que en la lista de papas no aparezca Pablo, ni Santiago, ni Juan y se mencionen a otros cristianos de los que no se menciona nada ni en el libro de los hechos, ni en las cartas, ni siquiera en los libros apócrifos.

Por ejemplo, en las famosas listas de papas se hace referencia a Lino, del que se dice que fue supuesto papa después de Pedro, pero los hechos demuestran que este no fue tal líder. Si se refiere al Lino del que habla Pablo en una de sus cartas, era uno mas de la congregación romana, ni siquiera se menciona que fuera presbítero o diácono, no hay datos bíblicos, ni siquiera apócrifos que indiquen que este fuese un dirigente o presbítero principal de esa ciudad. Para el año 65 el apóstol Pablo quien si estuvo allí, hizo referencia a Lino solo de pasadas en una lista de miembros de la congregación de Roma a los que enviaban saludos, ni siquiera lo menciona a el primero como sería el caso si se tratara de alguien de mas importancia. (2Timoteo 4:21).

Nada sabemos del supuesto siguiente llamado cabeza de la congregación según la tradición: Anacleto o Cleto, en algunas listas aparecen como dos personas, en otras como una con dos nombres, nada mas se sabe de el, solo la tradición, pues para ese año todavía vivían algunos de los apóstoles quienes sería natural que representasen mas la dirección de las congregaciones y lo mas normal es que esto se hiciese desde donde mas cristianos había o más arraigado estaba el cristianismo, en Palestina y Asia menor. Pablo sin embargo, si habló de otros romanos como Andronico y Junias a los que menciona como insignes o sobresalientes entre los apóstoles. ¿Porqué no menciona nada del supuesto insigne Lino cuando escribió desde Roma, ni tampoco a Anacleto? Porque realmente Lino no tenia ninguna autoridad especial, como tampoco Cleto, Evaristo u otros nombres mencionados en las listas papales y que según se dice, dirigieron la congregación en el siglo I.

Tal como se ha expuesto anteriormente, lo que si parece claro es que en fechas muy posteriores, algunos apologistas sobre todo del siglo III y IV, tratando de justificar la implantación de la iglesia helenizada y sus métodos de linajes y jerarquías dominantes, se hicieron listas de obispos romanos, solamente se trataba de algunos presbiterios o ancianos que por el hecho de pertenecer a la congregación o iglesia de Roma se les tiene en cuenta en esos posteriores años. No obstante ahondaremos mas adelante sobre estos apologistas y sus listas.
De hecho aunque si hubo un punto estratégico desde donde se gobernaba la congregación y tenia por así decirlo la sede, esta fue Jerusalén, que dejo de serlo cuando fue abandonada por los cristianos, poco antes del asedio romano del año 70. Antes y posteriormente a este tiempo, Antioquía llegó a ser el centro del cristianismo y donde primero se les llamó como Cristianos, al parecer también por decisión conciliar.

Décadas después ya para el tiempo de Clemente de Roma y para cuando el ya muy anciano apóstol Juan escribió sus cartas apostólicas, en el cristianismo de aquel tiempo había cambiado su centro de influencia principal y de dirección, este se encontraba en la parte mas oriental de Europa y sobre todo Asia menor, prueba de ella es que en el libro de Apocalipsis o Revelación, se muestra el mensaje a las 7 congregaciones, que simbolizaba al conjunto de todas las congregaciones cristianas, y solo mencionaba congregaciones de Asia. Roma pintaba poco y carecía de peso e influencia en lo que tenia que ver con el cristianismo, por mucho que quieran convencernos de lo contrario, de hecho tras las duras persecuciones de Nerón y posteriormente de Domiciano, de Roma, como sucedió con Jerusalén huyeron en masa los cristianos, es cierto que algunos quedaron, pero era difícil pensar que se debiera trasladar la cabeza de la congregación a un lugar lleno de dificultades, con el peligro de ser apresados y dejar abandonado el rebaño. Por ello en la zona de Asia menor, mas tranquila y tolerante y en los extremos del imperio es donde el cristianismo progresaba para ese entonces.

Para el año 97, según la tradición católica un tal Evaristo, un presbítero de Roma era el líder, al igual que sucedió con Clemente no se tienen en cuenta que para ese tiempo todavía los de mas tiempo o experiencia como militantes cristianos, se encontraban mas al oriente y por lo tanto, los de mas peso entre los cristianos estaban en Palestina, o en Asia menor. Todavía vivía por lo menos uno de los apóstoles, Juan, quien por ese tiempo escribió su evangelio, 3 cartas a las congregaciones y el Apocalipsis, este último desde Patmos frente a Efeso. Si alguien merecería el liderato de una iglesia, si realmente era esa la costumbre, sería Juan y no Clemente, Anacleto o Evaristo quienes llevaban relativamente poco tiempo en el cristianismo y tampoco hicieron mención de tener ellos alguna clase de puesto especial de autoridad en el cristianismo.

Estos últimos fueron simplemente ancianos o presbíteros de la congregación romana, junto a otros, puesto que siempre que se mencionaban a ancianos o presbíteros de una ciudad se mencionaban a varios. La norma tampoco era que estos fuesen nombramientos sucesorios, o heredeitarios, según la Didaché, o libro de normas y organización de finales de siglo, los nombramientos se hacían según los siguientes criterios : Para el cargo de obispos y diáconos del Señor, eligiréis a hombres humildes, desinteresados, veraces y probados, porque también hacen el oficio de profetas y doctores. No les menospreciéis, puesto que son vuestros dignatarios, juntamente con vuestros profetas y doctores. (La Didaché 2, XV) Todavía no  se había establecido en la costumbre cristiana  utilizar a una sola persona que liderara a los cristianos de una determinada ciudad, fue posteriormente durante la época de persecuciones y matanzas masivas, cuando excepcionalmente quizás debido a que sobreviviese uno solo como presbítero en determinado lugar, estos fuesen utilizados para dirigir incluso varias congregaciones en una ciudad grande.

Por otro lado el hecho de que se reunieran en la mayoría de los casos en casas particulares, hacía necesario formar diferentes grupos con diferentes presbíteros, de esa manera aunque se hable de la congregación de tal y cual ciudad, hay pruebas de que había diferentes lugares de reunión sobre todo en ciudades grandes y por lo tanto varias congregaciones en algunas de ellas.

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