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ISBN OC : 978-84-9981-705-7
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Cátaros : La Fe maldita


Miniatura del siglo XIV que muestra a un grupo de cátaros expulsados de Carcassona, Francia



Hablar de Cátaros hoy día es sinónimo de misterios, de enigmas históricos y de secretos guardados. Pero la realidad histórica de este grupo religioso de la edad media, castigado tan severamente, azotado por una iglesia que desde Inocencio III, se instauró como una maquina de eliminar herejías, no deja mucho para ese misterio.

Vamos a intentar desgranar y desenmarañar de falsedades todo lo que tiene que ver con este movimiento religioso que tuvo su apogeo entre los siglos XII y XIII, en el sur de Francia, norte de Italia, Reino de Aragón y la Cataluña medieval. Su forma de vida y pensamiento encajaba muy bien en esa época revolucionaria en la que los pobres buscaban tener un papel mas preponderante en el desarrollo del cristianismo.

Para situarnos en sus orígenes, tenemos no obstante que desplazarnos hasta el lejano imperio bizantino en el siglo XI, allí sufrían terribles persecuciones un grupo de religiosos de origen marcionista, mas concretamente de la linea de los mesalianos, con alguna leve influencia dualista. La tradición los relaciona con los bogomilos refugiados en los Balcanes, mas concretamente en Bulgaria, aunque se sabe que estos también habitaban en Bosnia, en Rumelia y el norte de Grecia. El mundo islámico presionaba al bizantino hacia occidente, mientras el debilitado pero vivo imperio, con su poderosa iglesia Ortodoxa, buscaba tierras en el noreste europeo.
Tras haber sido expulsados y casi exterminados de Tracia por orden de los emperadores bizantinos, lógicamente influenciados por su iglesia, muchos bogomilos se refugiaron en las tierras de Bulgaria y sobre todo en Bosnia, donde llegaron a ser la mayoría de la población gracias en parte a que su territorio era una zona que hacía de tapón entre el territorio dominado por la Iglesia Católica Romana al oeste y la de la Iglesia Ortodoxa al este, en efecto, los bogomilos bosnios se encontraban entre los croatas católicos y los serbios ortodoxos. Con el tiempo a la llegada del imperio otomano abrazaron el islam, antes que el cristianismo.

Para explicar el origen de los cátaros en Francia, se suele decir que muchas comunidades de bogomiles búlgaros, por alguna razón llegaron a Italia y también occitania, algunos historiadores afirman que huyendo de las persecuciones a las que se vieron sometidos por la iglesia ortodoxa, otros que mas bien por su carácter misional los llevó a estas regiones para diseminar su enseñanza.

En el supuesto caso de que haya sido su espiritu misional, eso no explica porqué al llegar a Italia según dicen los mismos historiadores, se unen a la ideología patarina, drásticamente opuesta en enseñanza y creencias. Tampoco explica que perdieran parte de su identidad religiosa los que llegaron a occitania y adoptaran términos como "los puros", nunca utilizado por los bogomilos. Así el nombre de cátaros ("puros en griego), y el uso de la cruz, son cambios muy importantes. No hay pruebas, ni símbolos claros que los relacionen, salvo las habladurías y las presuntas acusaciones a ambos grupos de practicar maniqueísmo, cosa incierta en ambos. Como ya explicamos en el capitulo dedicado al movimiento bogomil, nada tenían en común con la enseñanzas de Manes, lo mismo ocurre con los cátaros.

Entraría dentro de una explicación lógica del origen del movimiento cátaro, el que muchos búlgaros emigraran, huyendo de las presiones que las guerras y levantamientos les hacían padecer. Recordemos también que durante el siglo XI, muchos cruzados atravesaron esa región para ir y venir de la guerra en Palestina, así pudiera ser posible que muchos búlgaros y de otras regiones orientales se unieran a estos, incluso a su vuelta y se adentraran en Europa en busca de paz y tranquilidad.

Pero esto también choca con el carácter poco tolerante de los cruzados, además ni siquiera los enemigos mas acérrimos corroboran tal movimiento de personas. Como tampoco hay pruebas que Bulgaria, cuna del bogomilismo atravesase una situación que motivara a sus ciudadanos a dejar su país, mas bien todo lo contrario notemos el siguiente dato : Durante el siglo XII, aprovechando que el Imperio Bizantino se encontraba debilitado por sus luchas contra serbios y húngaros, estalló una rebelión dirigida por los hermanos Petar y Asen. Petar fue proclamado zar "de los búlgaros, los griegos y los valaquios", con lo que nació el Segundo Imperio Búlgaro (1185-1396), cuyo dominio se extendió por todos los territorios entre el Danubio, el Mar Negro y la cordillera de Stara Planina, incluyendo parte de Macedonia oriental y el valle del Morava. Bajo Iván Asen II (1218-1241) el estado búlgaro se extendió hasta los mares Adriático y Egeo, controlando directamente Valaquia (en la actual Rumania), Moldavia, Macedonia, las rhodopes (región del sur búlgaro, desde entonces parte de este país) y Tracia.
Si esto era así, la única explicación que se podría dar para una avalancha de búlgaros hacia occidente sería una fuerte persecución religiosa, pero los hechos demuestran que los bogomilos perseguidos en Tracia y Bulgaria, tuvieron una buena acogida en Bosnia, donde se refugiaron, difícilmente irían a lugares lejanos y desconocidos, y menos al ver la intolerancia religiosa reinante en occidente.

Quizás diferente era el caso de los pocos paulicianos que había en aquella región, estos se acercaban más al cristianismo occidental, aunque es posible que con ello perdieran el arraigo religioso y no mantuvieran vivas muchas de sus tradiciones, otros, recelosos del catolicismo al que nunca quisieron unirse, vieron en grupos como los petrobrusianos, pobres lombardos y valdenses, mas cosas en común para formar parte de ellos, por lo tanto quedan descartados como originadores de la ideología cátara.

El que surgieran espontáneamente, como lo hicieron los valdenses, lo pobres lombardos, etc, tampoco encaja. Pues siglos de oscuridad intelectual y espiritual, haría difícil el desarrollo de una ideología con signos tan distantes de todo cristianismo. El hecho de que se hicieran llamar "Los Puros", tal como los antiguos donatistas del siglo IV, puede dar otra pista de sus orígenes. Pero es difícil relacionarlos con aquellos, primero porque no hay prueba de que los donatistas hayan sobrevivido hasta ese tiempo, además siendo su zona de influencia sobre todo, el norte de África y sur de España, que en aquella época eran parte del mundo islámico y si los había convivían mejor allí con la tolerancia islámica que en el norte católico. Segundo porque las distancias ideológicas eran insalvables, lo único en común era esa expresión de puros y la búsqueda del martirio.

Pero, ciertos documentos histórico, nos pueden dar un poco más de luz al respecto de los orígenes. Por ejemplo se sabe que para el siglo XII, los cátaros poblaban no solo la región occitana en el Languedoc francés, sino también los había en Bizancio, la siguiente nota lo confirma : el año 1167 se reunieron en Saint-Félix de Lauragués, en Occitania, representantes de dieciséis comunidades o iglesias en una especie de concilio cátaro. Entre estas iglesias estaban representadas cuatro occitanas. Nicetas, obispo cátaro de Constantinopla, confirió a los obispos cátaros de Languedoc el "consolament" y la ordenación. Los cuatro obispados cátaros en Occitania-Languedoc fueron los de Lombers (donde residía el obispo de la región de Albi), Lavaur (para la región de Tolosa), Carcasona y Agen (al norte de Tolosa).

Es interesante que quien llevara al parecer la voz cantante en ese especie de concilio cátaro sea Nicetas de Constantinopla, lo cual indica que había cátaros en aquella región y que tenían cierta comunicación con occidente, razón para pensar que habían pasado de oriente a occidente, quizás utilizando las rutas comerciales.
Notemos por otro lado la observación de Anselmo, inquisidor en Lombardía quien escribió el siguiente informe sobre los cátaros :
Y entonces, griegos de Constantinopla, que eran vecinos de Bulgaria a una distancia de tres días de viaje, fueron como mercaderes a este último país; y, al volver a sus tierras natales y viendo que su número crecía, establecieron a un obispo que es el llamado obispo de los griegos. Después unos franceses fueron a Constantinopla, con la intención de conquistar la tierra, y descubrieron a esta secta; incrementándose en número, establecieron un obispo que es llamado el obispo de los latinos. A continuación, ciertas personas de Esclavonia, es decir, del área llamada Bosnia, fueron como mercaderes a Constantinopla. Al volver a su tierra, predicaron y, habiendo aumentado en número, establecieron un obispo que es llamado el obispo de Esclavonia o de Bosnia. Más adelante, los franceses que habían ido a Constantinopla volvieron a su tierra natal y predicaron y, conforme crecía su número, establecieron un obispo en Francia..." [1] (Pág. 61)

Esta es la prueba que algunos utilizan para relacionarles con los bogomilos de Bulgaria, pero dejando aparte la posibilidad de una errónea información por parte de los enemigos, quienes gustaban relacionar a cualquier hereje con sectas extrañas, sobre todo de tono maniquéo, para que la acusación cobre peso, esto no prueba definitivamente gran cosa, salvo las relaciones y comunicaciones entre unas regiones y otras.

El documento parece mas bien indicar que ciertos comerciantes franceses habían sido convertidos a las enseñanzas de esas religiones orientales, quizás de similares características a los bogomilos, menciona Bosnia pero el contacto lo hicieron en Constantinopla.
Cementerio bogomil en Bosnia-->
Pero aparte de eso, siguen existiendo dudas con respecto a las diferencias organizativas y doctrinales de Bogomilos y Cátaros. Bien es cierto que tanto unos como otros tenían en común ciertas creencias dualistas, también tenían el rechazo heredado del marcionismo, contra el Antiguo Testamento; la resurrección que se aceptaba, mas no en la carne, pues según cátaros y bogomilos, los justos serán liberados de la materia y como consecuencia se unirán al Padre siendo absorbidos por él, lo mismo que pasó con Cristo, mientras que los condenados tendrán que volver de nuevo hasta que estén purificados. .







<--Cruz Cátara, utilizada según algunos expertos para sus meditaciones.


Hasta allí las coincidencias, pero ¿Que podemos decir del uso de la cruz, por parte de los Cátaros? Era conocido que este símbolo no era aceptable para bogomilos, quienes la consideraban como el símbolo de la derrota y odiaban su uso. En el caso de los cátaros parece ser que era mas bien para ellos un instrumento de meditación, una especie de mandorla, que les recordaba a Cristo, y que los hacía caer en una estado casi de sueño, pero sin dormir. Según relató cierto inquisidor durante un interrogatorio uno de ellos llegó a decir : "El cátaro es un ser hecho de la materia de que están hechos los sueños". Para mostrar el estado al que llegaban.

Por otro lado aunque los bogomilos hablaban de "Perfectos" y "creyentes", haciendo una distinción entre una clase y otra, cosa que también al parecer hacen los cátaros. Pero la identificación principal : Los puros (katarai), no es un termino que se aplicaran los bogomiles a si mismos, no existen pruebas de ello, mientras el termino "bogomil", alude a "amigos de Dios", expresión que jamás utilizan los cátaros. En Bosnia y en otros puntos de los Balcanes han aparecido unas curiosas lápidas sepulcrales ligadas al bogomilismo, con ciertos símbolos e imágenes muy típicos de estos, entre otros, la luna con la estrella, utilizada por el islam. No se ha encontrado nada parecido en los enterramientos cátaros, lo cual prueba que aún siendo parecidos, se trata de dos grupos netamente independientes. Por otro lado los bogomilos efectuaban una especie de bautismo de iniciación sin agua, con oraciones y cantares, mientras que los cátaros efectuaban ese bautismo, pero que se realizaba con un ritual previo a la muerte de la persona a fin de asegurarse la salvación y la liberación del espíritu, aunque este se efectuaba con una imposición de manos, con mas solemnidad.

Hay una solución intermedia, al problema del origen, y es que ambos, bogomilos y cátaros tengan una fuente común, pero que antes de llegar a tierras francesas, los cátaros ya se habían distanciado de estos. Es posible que ambas religiones se habían segregado de un mismo movimiento religioso y distanciado con el tiempo en algunas doctrinas y costumbres. Quizás ambas bebieron de fuentes mesalianas, (segregación de origen marcionista), pero en un momento, se separaron. Hay pruebas de esto, pues se sabe que hubo dos ramas principales del bogomilismo, una recibió el nombre de "albanesa" por el hecho de que gran parte de sus integrantes se retiraba a vivir en las zonas montañosas, viviendo una vida más ascética, y luego la rama menos estricta que se conoce con el nombre de "garatense", que era la más común.

Según cierto historiador, tratando de continuar con el origen por migración elaboró la siguiente teoría : En realidad, Albaneses o Albingenses era una incorrecta transcripción de Albineses, pues éste era el nombre que los bogomilos albaneses adoptaron en su deambular europeo ya que su destino era Albión, las islas Británicas, puesto que era allí, según sus tradiciones, donde debían hallar la sangre de Jesús. (Iglesia Cátara, J-Munk, Catharchurch) En realidad esta es solo una hipótesis más, sobre todo porque los libros y documentos de ambos en gran parte se han perdido por la dureza de las persecuciones y no dejaron legado de su historia y orígenes.

Pero si queda claro que el bogomilismo tenía varias ramas, algunas se extendieron hacía Bizancio, por medio de las rutas comerciales, proclamando su fe en Constantinopla diseminando su enseñanza en aquella región, con el tiempo constituyeron un bloque importante, pero aislado del bogomilismo búlgaro o bosnio, con más cosas en común con la rama albanesa. Allí nacería lo que hoy conocemos como cátarismo, era más probable su extensión hacia occidente a través de la vía bizantina, pues el contacto comercial era más seguro y regular que con otras regiones norteñas.

Por ello la opción mas posible sea que la ideología y creencias fueron traídas en un momento dado por las caravanas de comerciantes que se movían de un lado y de otro. Las comunidades de cátaros bizantinos se dedicaban a trabajos artesanales y a la comercialización de su producción artesanal y Constantinopla era un buen lugar donde vender sus productos y a la vez dar testimonio de sus creencias. Solo así se explica que se mantuvieran contactos entre las iglesias catarás de Bizancio y las de Francia y España, y sobre todo que el liderazgo se llevara desde Constantinopla, la capital bizantina y no desde Bulgaria, Albania o Bosnia.

Crencias y ritos cátaros:

Aclarado el posible origen, centremos ahora la atención en sus creencias, entre las que también a menudo abundan las falsas atribuciones sobre todo de signo gnóstico que se le asignan, y que por supuesto no encajan con esta religión. Existen, inclusive, documentos donde los inquisidores ponen en boca de los cátaros confesiones de tipo gnóstico copiadas letra por letra del libro «Adeversus haeresus», de Ireneo de Lyon de fines del siglo II, poca validez tienen esas confesiones, salvo que se haya distorsionado la realidad y lo que aceptaran fueran las doctrinas de Marción, con las que si tienen cosas en común, en cualquier caso como sucede hoy, son muchos los que no distinguen entre marcionismo y gnosticismo. Por ello la confusión actual sobre el gnosticismo cátaro. Recordemos que una de las grandes diferencias del gnosticismo con el cristianismo, aparte de su dualismo, era que a menudo se basaban en inspiraciones y conocimientos ocultos, que ciertos iluminados recibían, comparando escritos gnósticos con cátaros se puede apreciar diferencias textuales abismales. Entre los cátaros no se habla de iluminados ni del uso de escritos tan profundos como aquellos, sin embargo si utilizaban las escrituras, el Nuevo Testamento, sobre todo evangelios y algunas cartas de Pablo, tal como Marción lo hizo.

Sin embargo si existen pruebas solidas para afirmar que efectivamente era una religión de tipo dualista, es decir creían que había en el universo dos tipos de dioses, el demiurgo o creador terrestre, Satanás, el Satanael de los bogomilos, y por otro lado el Dios celestial, quien enviara a Jesucristo para obtener la salvación y liberación del alma atrapada en el cuerpo imperfecto que el demiurgo impuso.

Solo mediante el bautismo llamado consolamentum, que se acostumbraba en la mayoría de los casos a efectuarlo poco antes de llegada la muerte, se conseguía liberar el alma de lo que ellos consideraban una prisión la vida dentro del cuerpo carnal.

El punto de vista con respecto a los sacramentos católicos fueron cuestionados y reinterpretados por los cátaros, así no se hacían misas, ni sus reuniones las efectuaban con esa lejanía ritualista católica; Aunque si tenían cierta organización, se oponían a la jerarquía de la Iglesia, como otros grupos de la época no buscaban afán de poder ni de economía, pero si tenían sacerdotes a los que llamaban "perfectos", también tenían diáconos y Obispos que eran la máxima autoridad en la zona.

También negaron los cátaros, la virginidad de María, pues afirmaban que Cristo fue humano y no parecen relacionarlo con una trinidad, pues esta doctrina la rechazaban de plano. Aceptaban cierta idea sobre la reencarnación, sobre todo si alguien moría sin el consolatum, volvía esa alma a poseer otro cuerpo, hasta que por medio de convertirse en Puro consagrado lograra esa liberación. También aceptaban ciertos ritos ascéticos por lo que muchos adoptaron una dieta baja en carnes llegando a rozar el vegetarismo.

Rechazaron el infierno de fuego, tal como se entendía en aquellos tiempos, recordemos que aquella doctrina del infierno se fue desarrollando a partir de Agustín de Hipona en el siglo V, con su Ciudad de Dios. Para el tiempo de los Cátaros, ya se hablaba claramente de los martirios y sufrimientos del infierno, cosa que para los cátaros no podía existir, ya que según ellos la vida en la tierra era el verdadero infierno, un transito que si se convertían en Bons homs, a su muerte podían conseguir la liberación para unirse al Buen Dios.

En Francia se utilizó en termino "bons homs" en lengua del Languedoc, madre del catalán actual, para designar a los cátaros consagrados, quienes además vestían de una forma especial, esto es una vez que reciben el Consolament, o bautismo cátaro que consistía en la imposición de las manos y la oración del Padre nuestro. Si lo hacían antes de morir, tenían la posibilidad de convertirse en "perfectos" que son algo así como los sacerdotes que después pueden bautizar a nuevos miembros.

Por otro lado existe el Mehorament, que es algo así como una promesa de obediencia y mejoramiento sin llegar al bautismo, esto se debía hacer para purificación, se solía hacer delante de un perfecto, quién se entendía podía interceder ante Dios para conseguir el perdón de Dios. Así podemos decir que para convertirse en un verdadero Cátaro, se debían dar varios pasos, Creyente, consolados, buen cristiano o bon hom, luego se podía progresar hacia, Perfecto, ancianos, diáconos y obispos. Dentro de las comunidades también había los que  efectuaban trabajos manuales y artesanales para beneficio de la comunidad, materiales que eran vendidos por lo general en mercados itinerantes.

El Perfecto tenía una consideración especial entre los cátaros, a menudo cuando alguno de ellos llegaba a una ciudad se celebraba el Salutatium, una especie de encuentro ceremonial entre miembros y el Perfecto, a esto también se le conocía como beso de la paz.  Otro ritual o costumbre entre los cátaros era el "Aparelhament", relacionado con una penitencia colectiva, practicada una vez al mes, en la que se hacía una especie de confesion de pecados entre ellos.

Se sabe que aparte de las escrituras, solían utilizar pocos escritos más, hacia 1250 un sabio cátaro llamado Juan de Lugio escribió un documento llamado "El Libre des dos principis" (El libro de los dos principios), se han conservado copias de este que han llegado hasta nosotros, entre otras cosas el libro define el principal dogma cátaro cuando afirma : Existen dos mundos : el visible y el invisible, cada uno de ellos tiene su dios. El invisible tiene el Buen Dios, el que salva las almas. El otro, el visible tiene al Dios de la maldad, que hace las cosas visibles y transitorias.

Según el libro, Satanás, quien al igual que Jesús, fue un hijo de Dios, de las llamadas Estrellas de la mañana. Pero este se rebela del mundo invisible y a partir de allí arrastra consigo un buen numero de espíritus, y que después crea los planetas, las estrellas y la tierra, donde son encerrados en los cuerpos de los hombres, aquellos espíritus, hasta la liberación final.

Otro texto asignado comúnmente a los cátaros fue La Cena Secreta (Interrogatio Johannis) Se trata de un Evangelio Apócrifo de origen bogomílico que se cree circulaba también entre los cátaros de occitania. Se conocen por lo menos dos versiones, la Versión de Viena y la Versión de Carcassona
También han aparecido varios libros llamados Ritual occitano de Lyon, Ritual occitano de Dublin, el Ritual Latino, y un texto de un renegado del catarismo Rainiero Saconni, titulado Summa de Catharis, en el que se da un análisis critico sobre el Libro de los dos principios, aunque es posible que esté lleno de criticas poco objetivas, tratandose de un apostata del catarismo.

Lograron hacer una copia del nuevo testamento a la lengua occitana, lo cual indica que entre ellos habían buenos copistas y eruditos bíblicos. Aunque en algunos casos se observan manipulaciones del texto bíblico para sus intereses dualistas, típicas del marcionismo, tenemos el caso del evangelio de Juan, en sus primeros versículos, donde hablando de Cristo como mediador de la creación dice : Todas las cosas por él fueron hechas; y sin él nada de lo que es hecho, fue hecho. Pues la traducción cátara dice algo así : ...todo lo ha hecho el, y es sin el que se ha hecho la nada. Con esa pequeña diferencia, tratan de mostrar que el Dios bueno por medio de Jesús ha hecho todo lo bueno, lo demás que quedará en nada, lo material y carnal, lo ha hecho el Dios de este sistema del que Pablo habla. Las doctrinas de Marción resurgen con fuerza en la ideología cátara, por mucho que otros traten de darle visos maniqueos o gnósticos.

Había un símbolo muy típico de la comunidad cátara, aparecida en numerosas sepulturas, se trata de una especie de cruz, que sin embargo no era adorada ni utilizada como amuleto, tal como en la iglesia Católica, tal como apuntamos antes se relaciona con una instrumento de meditación, quizás las cuatro puntas servían como orientación para ello, aunque luego aparecen en numerosas lápidas de los cementerios cataros, quizás como símbolo identificativo de sus creencias. Este símbolo fue adoptado por las tierras occitanas de Languedoc y Provença. Curiosamente pese a su exterminio en aquella región, en el Languedoc-Roussillon, se adoptó para su bandera las cuatro barras catalanas y la Cruz d'Oc o Cruz Occitana, la misma utilizada por los cátaros.

En realidad, la doctrina, las costumbres y formalismos cátaros eran tan sencillos que fueron aceptados de muy buena gana por la gente común, que habían sido alejadas de los ritualismos y complejos conceptos religiosos de la iglesia católica. A ello se debió el éxito del catarismo en occidente, lo mismo que sucediera con el cristianismo predicado por petrobrusianos y valdenses, aunque estos se movieran en otros círculos. Los cataros tendían a formar comunidades un tanto cerradas, aunque convivían pacíficamente compartiendo las ciudades mas grandes e importantes del Languedoc, Tolosa, Carcasona, Breziers, Albi. En este último condado se les llamaría albigenses, de allí la confusión de muchos que tratan de distinguir a los albigenses como una religión distinta a la de los cátaros. La razón del nombre se debía a que quizás en aquella montañosa región abundaban, pero no mas que en otras. A menudo elegían feudos montañosos en picos altos para construir ciudades y de esa manera estaban mas protegidos de los ataques.

Pero nada de eso los libró del azote eclesiástico, primero tras el fracaso de Domingo de Guzmán, quien fue un monje predicador mendicante, el que luego se convertiría en el originador de la famosa orden de los dominicos, y que sirvió en realidad de espía, para marcar las ciudades que habían sido inundadas con la "herejía cátara", pues con su recorrido por sus ciudades imitó su austeridad en la vestimenta y manera de vivir, tratando de socavar su fe y atraerlas a la iglesia, fue una estrategia aprobada por Inocencio III, pero cuyos resultados no fueron los esperados, la atracción de los nuevos cristianismos era algo que no podían parar los argumentos teológicos o las buenas palabras de monjes que con sinceras y buenas intenciones defendía su fe católica, pero el principal obstáculo era la propia institución eclesiástica, que se había asentado en el poder medieval y no pretendía moverse de esa cómoda situación de privilegio, cosa que la alejaba cada vez mas del pueblo llano. . Pero ese poder fue el que ahora iban a aprovechar para apagar y ahogar todo foco de lo que llamaban herejía. Eran malos tiempos para ser diferentes, después de retirarse Domingo de Guzmán, en 1209, vinieron las ordes enviadas por Inocencio III, y comandadas por el sanguinario y cruel Simón de Monfort, a quien se recompensó en el concilio de Letrán del 1215 concediendo a este oficialmente el domino de todo el condado de Tolosa, y gran parte del Languedoc francés, como agradecimiento al apoyo de la causa católica. Todo a base de sangrientos y desequilibrados enfrentamientos en los que los pacíficos cátaros y muchos no cataros, incluso católicos, allí no se hacía distinción, murieron y sufrieron torturas indescriptibles.

Es importante notar que aquella campaña que promovió Inocencio III, fue llamada cruzada contra las herejías, o cruzada albigense, nunca cruzada contra los cátaros. Eso demuestra que en realidad lo que se perseguía no era exterminar solo a los Cátaros, quienes aunque ocupaban gran parte de Albi, tenían sus principales feudos mas al sur, en el condado de Tolosa, protegidos por Raimundo VI, en Carcassona, y otras ciudades de alrededor, desde Montreal, Fonjeaux, Bram y Cabaret, donde se cometieron grandes matanzas. También eran abundantes en reino de Aragón bajo la protección de Pedro II.

Por ello el que se hablara de cruzada albigense, sencillamente indicaba que esa era la meta a alcanzar, Albi era el límite norte del languedoc y toda esa zona de Languedoc, con sus condados, estaban siendo ejemplos de tolerancia y vida pacifica de diferentes ideologías, sea valdenses petrobrusianos y otros grupos mas minoritarios, que encontraban allí el lugar ideal para practicar su religión libremente, cosa que en otros lugares era cada vez mas difícil. Los brutales ataques cruzados ni siquiera hacían distinción entre unos y otros, aquellos inflados de odio y fanatismo, ni se interesaban en las creencias ni los ritos, y ni siquiera sabían distinguir entre católicos y herejes. En muchos casos, como el propio Simón de Monfort, lo único que buscaban era tener mas dominios y poder, el papa simplemente se aprovechó de la ambición de estos para sus propios fines.

Se hacían grandes piras de hasta trescientas personas de una sola vez, que eran quemadas vivas. Se habla de sangrientas crueldades como las cometidas en Bram, donde se cuenta como a un grupo de personas les amputaron la nariz y después de dejarlos ciegos, los enviaron a la siguiente ciudad guiados por el único al que no cegaron. Aquella dantesca imagen tenía el proposito de atemorizar en gran manera a los ciudadanos de la aldea a la que fueron enviados , de tal manera que entregaran a los herejes. Pero no fue así, por lo menos en la mayoría de las ciudadelas pues tanto católicos como cátaros que componían el grueso de los habitantes de las ciudades fortificadas que pretendían aplastar los cruzados, se defendieron como pudieron y el propio Simón de Monfort, murió por las piedras lanzadas por un grupo de mujeres en 1218 en el asedio de Tolouse. Los últimos reductos cátaros que se conocen fue Montsegur y Queribús, que aguantaron un duro y penoso asedio y cayeron en 1255.

En Milán y norte de Italia, sin embargo se mantuvieron durante un tiempo, lo mismo que en Bizancio, aunque pronto fueron también aplastados en aquel lugar, desapareciendo mas tarde con el empuje musulmán.
Aunque no se puede decir que el catarismo haya sido un movimiento mas cercano al cristianismo original, mas bien como el bogomilismo, debe sus raíces al marcionismo del siglo II, sin embargo tuvo el éxito que tuvo, debido a la actitud general en aquellos tiempos de buscar una espiritualidad mas cercana. Las diferencias abismales ente ricos y pobres, corría paralela a la de clérigos y legos. El desconocimiento entre los cátolicos de su propia religión, cuyas doctrinas eran fruto de un desarrollo filosófico mas que religioso, hacía que fueran aceptadas fácilmente cualesquier enseñanza que les expusiera un camino más fácil para llegar a Dios.

Solamente el impresionante poder que los estados permitían tener a la iglesia, les hizo frenar de forma violenta y cruel a aquellos focos de luz que surgían por doquier. Y en los siguientes siglos ese poder se afianzará aún mas, con el nuevo instrumento que a partir de la lucha contra petrobrusianos, valdenses y cátaros se instauró, La Santa inquisición.



2 comentarios:

  1. La lengua de Oc, occitano, no es la madre del catalán, son cohetanias. Ambas provienen logicamente del latín. Es necesario redactar la historia con meticulosidad. Gracias.

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    1. No es que el lenguaje occitano esté en el origen del catalán. De hehco el artículo dice que la lengua de languedoc, fue posiblemente la madre del catalán, (me refería a una evolución del provenzal). Hay mucho expertos que relacionan, no obstante el catalan con el occitano, como si viniesen de la misma fuente. Perdón por no explicar mejor la ide que pretendía exponer. Y gracias por la aclaración.

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