Obra protegida por derechos de autor

Obra protegida por derechos de autor.
ISBN OC : 978-84-9981-705-7
Depósito legal: M-20243-2011

Tomás de Aquino : Reinventando la Iglesia Católica

Apoteósis de Santo Tomás de Aquino, pintura de Zurbarán


Desde tiempos de Agustín de Hipona, la filosofía griega fue paulatinamente abandonada por la sociedad dominada por la cristiandad, hasta el grado que tras las caída del imperio romano y el inicio de la edad media, pasó de ser la principal base de la educación, a desaparecer de forma casi absoluta hasta la época de la escolástica.

La cosa empezó a cambiar hacia el siglo XIII, con el auge de las universidades donde de nuevo se empezó a retomar algunos preceptos filosóficos, al principio de forma tímida, luego con más ímpetu se dio una especie de apertura ideológica, un acercamiento a algunos filósofos y sabios griegos, entre ellos, Arquímedes, Aristóteles, incluso a Platón, en muchos casos introducidos a través del mundo islámico.

Así bajo la influencia de algunos de estos filosofas, principalmente Aristóteles, surge la figura de Tomás de Aquino, nacido alrededor del año 1225, fuera un estudioso y seguidor del filosofo, además también recibió la lejana influencia de Pedro Lombardo y sus "Sentencias".
Sobre los orígenes y vida de Tomás de Aquino, hay mucho misterio y fabulación, se cuenta entre otras cosas que cierto visionario auguró que el muchacho acabaría en una orden de predicadores, y que pese a que sus padres intentaron evitar ese final, su camino estaba preestablecido y así fue. También se habla de que recibía ciertas inspiraciones, en las cuales llegaba al éxtasis, con convulsiones, letargos y a veces hasta levitaciones. Es muy posible que todo esto sea parte de los numerosos mitos y leyendas sobre su persona, al igual que los supuestos milagros que también se le atribuyen. Todas estas cosas aparecen comentadas sobre todo después de su muerte, el jamás hace mención de estos sucesos, ni dice nada en sus escritos que tuviera poderes especiales provenientes de Dios.

Si se sabe que fue un hombre de carácter poco altivo, pese a su elocuencia y gran capacidad de expresión al escribir, nunca quiso ser recibido como maestro o alguien importante, aceptó su situación con una abnegación digna de ser mencionada. Solo el hecho de permanecer recluido por orden de sus padres en la prisión del castillo de San Giovanni, sin que nada hiciera por revelarse ante tal maltrato, demuestra su personalidad poco rebelde. De hecho aprovechó esos dos años de reclusión para leerse y releerse, los escritos de Aristóteles, las "Sentencias" de Pedro Lombardo y la Biblia, que se cree aprendió de memoria.

Se dice que poseía una memoria prodigiosa, por ello en sus escritos cita numerosos textos, comentarios de otros maestros antiguos, y razonamientos aristotélicos, sin tener la biblioteca al lado. Se dice que era capaz de estar escribiendo un tratado mientras dictaba a dos o tres de sus ayudantes escribas otros documentos.

Aún así como ya apuntamos antes, pese a que su fama fue en creciente aumento y sus escritos pronto tuvieron repercusión y la distribución de copias se hizo abundante, nunca quiso en vida recibir mas honra que la de un simple monje predicador, rechazando incluso nombramientos como el de arzobispo u otros que se le ofrecieron. Para la posteridad fue llamado Doctor Angélico, quizás en referencia al esperado pastor angélico preconizado por Joaquín de Fiore.

El mencionarle aquí no es porque haya venido para dar un giro a la enseñanza de la iglesia o se esforzara por cambiar la doctrina, la organización y los poderes de esta y hacerla volver a los orígenes del cristianismo, en realidad hizo todo lo contrario. Tomás de Aquino, en sus escritos demostró que se postulaba en la defensa a ultranza de la autoridad de la iglesia sobre todo lo demás y quiso demostrar como esta es el instrumento de Dios para guiar al mundo y llevarlo a la salvación. Asumió el papel de Agustín y vino a confirmar y ahondar mas en algunos de los preceptos e ideas que el de Hipona.

Así pues, si a Orígenes se le debe la idea del alma inmortal y Agustín de Hipona que esta va a un cielo o a un infierno de tormento, Tomás dio una vuelta de tuerca más a esto. Aunque con ciertos matices, recordemos que tanto Agustín como Orígenes eran platónicos, pero no así Tomás, que era mas cercano al aristotelismo. Pese a que Aristóteles no creía ni aceptaba la idea de un alma separada del cuerpo, de hecho, el sabio griego enseñó que el alma estaba inseparablemente unida al cuerpo y que su existencia individual no continuaba después de la muerte. También afirmó que si algo eterno existía en el hombre, era un intelecto abstracto e impersonal. A principios del siglo XIII las principales obras de Aristóteles estuvieron disponibles a través de una traducción latina de la Escuela de traductores de Toledo, acompañadas por los comentarios de Averroes y otros eruditos islámicos. En ella de alguna manera se plasmaba la idea de algunos sabios judíos como Salomon Ben Yehuda o Maimónides e islámicos como Averroés, este último defendía la tesis de que existía una sola alma para todos los hombres, una teoría que eliminaba la libertad y responsabilidad individual, teoría rechazada hasta por los eruditos musulmanes. Por algo Aristóteles había sido prohibido por Roberto de Courçon legado pontífice para los asuntos de enseñanza durante el dominio del papa Inocencio III, en 1210, aunque fuera de nuevo aceptado con reticencias por el decreto de Gregorio IX en 1231.
Sin embargo Tomás utilizó del filosofo la parte que le interesaba, por ello a el se le debe la formulación respecto a que el alma y el cuerpo forman una única sustancia, y por lo tanto esta sufre tanto como sufriría un cuerpo de carne, una adaptación de las teorías aristotélicas.
Agustín hablaba de limpieza de las almas a través del fuego purificador, (sin mencionar el purgatorio), decía este que para ser purificadas de sus faltas previo a ser aceptada en el Cielo, las almas después de muertas son sujetas a un fuego mas penetrante y mas terrible que nadie pueda ver, sentir o concebir en esta vida. Aunque afirmaba que ese fuego estaba destinado a limpiar y purificar al alma, es más agudo que cualquier cosa que podamos resistir en la Tierra. Con el tiempo se dió la idea de que el purgatorio era la antesala del verdadero tormento infernal. Sin embargo Tomás habla de que el fuego del Purgatorio es igual en intensidad al fuego del infierno, y que el mínimo contacto con él es mas aterrador que todos los sufrimientos posibles de esta tierra, si a esto se añade que las almas sienten tanto como la persona en carne, hacía temer a este purgatorio tanto como al infierno.
Con esto Tomás , influyó en la idea de la confesión auricular (a oídos de un confesor humano) de los pecados, mas que nadie, pues argüía a que alguien quien no se haya confesado, por muy buen cristiano que haya sido, debía pasar por el purgatorio y serían sus familiares vivos los que tendrían que pagar por librarlo de este tormentoso lugar. Tomás asegura que el Purgatorio, es más "medicinal" que "vindicativo". Decía : Dios no nos "castiga" por nuestros pecados veniales sino que ofrece un sufrimiento correctivo que pueda purificar nuestro amor por Él. Así consideró lógico que exista una proporción entre la gravedad del pecado y la intensidad del sufrimiento.

La existencia del infierno y la crueldad de este tormento fue justificada por este al decir : Para que los santos puedan disfrutar más abundantemente de su beatitud y de la gracia de Dios, se les permite ver el castigo de los malditos en el infierno." (S.Secundae, Summa Teológica).
Precisamente en su principal obra, la "Summa Theologica" sirvió de inspiración a Dante para su "Divina comedia", y su descripción de las virtudes, y vicios, aparte de la detallada descripción de las etapas del infierno.

También Tomás contribuyó en gran manera a la adoración de imágenes, justificando esta costumbre ya arraigada en el catolicismo, dice los siguiente : A una imagen de Cristo debe darse la misma reverencia que a Cristo Mismo [...] Se adora a la Cruz con el mismo culto que se da a Cristo, es decir, con el culto de latría y por esa razón nos dirigimos a la Cruz y le suplicamos tal como le suplicamos al Crucificado Mismo".(summa Theologica). Eso influyó en que pronto se pasara de una veneración a una verdadera y completa idolatría hacia las imagenes de Cristo, de los santos y después de María.

El rechazo al sexo y la actitud hacia la mujer, demuestran la influencia medieval exacerbada de Tomás, su concepto de la mujer se resume en la siguiente frase : En lo que se refiere a la naturaleza del individuo, la mujer es defectuosa y mal nacida, porque el poder activo de la semilla masculina tiende a la producción de un perfecto parecido en el sexo masculino, mientras que la producción de una mujer proviene de una falta del poder activo (S.Secundae, Summa Theologica) Con esto contribuyó al trato degradante dado a las mujeres en aquella época, además de apoyar la idea ya originada por Agustín de que el sexo fue realmente el pecado original y la mujer la culpable de inducir al hombre a tal pecado.

Muchos de sus preceptos e ideas fueron utilizados en los diferentes concilios donde se establecieron de forma categórica enseñanzas o formalismos, como el purgatorio, la confesión de pecados y las indulgencias u oraciones por los difuntos, que si bien no nacieron de su cabeza el las ordenó y explicó como nadie.
Sin embargo en otros casos fue corregido con posterioridad, por ejemplo en el caso de la santidad de María, la cual el no negó, pero si rechazó la idea de haber sido concebida sin pecado, así se opuso a la doctrina de la Inmaculada Concepción de María, y se basó en que María fue redimida por Jesús, al igual que el resto de la humanidad pecaminosa.
Su actitud en defensa del catolicismo, le llevó mas lejos que a Agustín de Hipona, al hablar contra las herejías, pues mientras Agustín justificaba la persecución de estos cuando dijo: es necesario recurrir a la fuerza cuando no es escuchada la razón de las palabras". Sin embargo, Tomás de Aquino, justificó la muerte y la tortura cuando declaró: Con respecto a los herejes... está el pecado por el cual merecen no sólo ser separados de la Iglesia por medio de la excomunión, sino del mundo, por la muerte.

Así, lejos de denunciar los excesos que ya en su época se estaban empezando observar por el "Tribunal de la inquisición", las crueles torturas, los juicios injustos y las masacres indiscriminadas como las sufridas por valdenses, cátaros y pobres lombardos, nunca postuló su magistral lógica contra esas barbaries. Siempre por el respeto o temor a decir algo que fuera contra la iglesia.
Como ya dijimos, fueron muchos los tratados atribuidos a la persona de Tomás de Aquino, aunque también hay algún que otro que realmente no es de el, ya que su método y estilo creó escuela. En cualquier caso, imprimió un tono filosófico y una forma de razonar que demuestra una lucidez e inteligencia notables, pero es posible que su humildad le impidiera mostrar los errores doctrinales que otros estudiosos de las escrituras contemporáneos suyos si encontraron, por ello la utilizó para defender doctrinas que solo haciendo uso de la filosofía teórica y de una lógica manipulada se pueden defender. Una frase atribuida a el, que según parece dijo después de sufrir uno de sus colapsos o éxtasis que frecuentemente dicese que sufría, mencionó lo siguiente : "No puedo hacer más. Se me han revelado tales secretos, que todo lo que he escrito hasta ahora parece que no vale para nada" (modica, Prümmer, op. cit., p. 43)

Así deja en la incógnita, lo que aquello significaba, para algunos quizás podría ser interpretado como que todo lo que anteriormente había escrito quedaba en nada porque estaba errado o porque esos secretos mostraban una sabiduría y una profundidad superior a lo que había hecho hasta ahora, o sencillamente era algo profético que le indicaba hacia donde se conducía la iglesia que había defendido. Nadie puede aclarar lo que este maestro del catolicismo quiso decir con aquello. Murió en Marzo de 1274 y años después es venerado como un santo católico y principal maestro religioso de la iglesia.

A partir de entonces, todos los escritos del maestro dominico, fueron utilizados para la enseñanza y dirección espiritual de la iglesia, más si cabe que la propia Biblia, que seguía siendo un libro controlado y casi ocultado. Siglos después de su muerte, ya en 1563 en el concilio de Trento, se estableció el llamado catecismo, como medio para educar a los niños en las doctrinas católicas, y fue basado principalmente en la "Summa theologica" de Tomás de Aquino. Hasta el día de hoy es parte primordial en los centros educativos católicos y la preparación de sacerdotes,  enseñar la obra de este insigne maestro, que colaboró en poner más capas doctrinales y de racionalización filósofica a la enmarañada doctrina católica.



2 comentarios:

  1. pues tomas de aquino defendió la prostitucion como un mal necesario del hombre, segun el.

    saludes.

    ResponderEliminar
  2. Gracias por tu comentario. tienes razón, de hecho, en la edad media en general, la prostitución no fue perseguida por la iglesia, ni por las instituciones civiles, por ello Tomás tampoco se levantó contra esa práctica, en la Summa Teologica al igual que ya hiciera Agustín de Hipona, la justificaba aduciendo que gracias a existir los prostibulos, las calles no se llenaban de vicio. Sin embargo la fornicación y el adulterio se consideraban pecados capitales, algo realmente contradictorio.

    El autor.

    ResponderEliminar