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ISBN OC : 978-84-9981-705-7
Depósito legal: M-20243-2011

Erasmo de Rotterdam: Orígen intelectual de la reforma

Grabado de Erasmo de Rotterdam, realizado en 1526 por Alberto Durero


Para definir la persona de Geert Geertsz, mas conocido como Erasmo de Rotterdam, nombre latinizado que se puso el mismo y por el que fue conocido, tendríamos que entender que es el humanismo renacentista. Aunque era un movimiento mas bien filosófico, que religioso, sin embargo fue entre muchos religiosos, donde esta manera de pensar rompería fronteras y ganaría en influencia. El humanismo es como lo define cierta enciclopedia: la admiración, exaltación y elogio de la figura humana, y de la persona como centro del universo. En el humanismo renacentista, florecen la cultura, el arte y todo el quehacer humano se vuelve trascendente. Su objetivo es enaltecer la dignidad humana.

A nivel religioso, el humanismo venía a decir que el Hombre, (el humano en general), era la sublime creación de Dios, el máxime exponente de su obra y que con el conocimiento de Dios y de su entorno, se podía alcanzar la plenitud, la muerte dejaba por tanto de ser buscada o deseada, pues era en vida como se podía alcanzar la suma del conocimiento que daba la felicidad. En contraste con la edad media, donde la meta simplemente era alcanzar en el cielo, lo que en la tierra no era posible, esa dignidad humana; y era por tanto importante estar a bien con la iglesia, el medio para alcanzar tal dignidad. Por ello, durante la edad media, dentro de la iglesia, surgieron multitud de ordenes eremitas en la primera época, centrados en la búsqueda de Dios y el desprecio por lo terrenal, humano, mas abiertos después en el contacto humano, surgieron los predicadores, y las ordenes mendicantes, de donde surgió un acercamiento hacia los abandonados. Luego la escolástica fue un tímido acercamiento al conocimiento humano, por medio del retorno a la filosofía de los antiguos sabios griegos. Pero ahora en el renacimiento, se empieza añorar los tiempos antiguos donde la sabiduría humana tenía gran importancia.

El invento de la imprenta en 1449, abrió la oportunidad para que el conocimiento humano llegara más rápido a todas partes. También significaba ya no depender de monjes copistas, para copiar masivamente las obras que iban surgiendo de escritores humanistas.

Pero como ya surgiera siglos atrás con la escolástica y las ordenes mendicantes, también este movimiento humanista, abriría la puerta a ideologías y grupos religiosos que con el conocimiento romperían el yugo eclesiástico y saldrían a la luz, pero esta vez la iglesia ya no tenía tanto poder con antaño.

Algo que posibilitó esta situación fue la apertura de la Biblia a más personas, y la imprenta fue la herramienta más eficaz y que mas ayudaría a su distribución masiva, recordemos que fue la primera obra que se beneficiaría de este gran invento. Durante la edad media, la Biblia era tabú para la mayor parte de la población, y aunque todavía lo seguiría siendo en la parte dominada por la iglesia católica, principalmente en Francia, España e Italia, pero no así en Inglaterra y Alemania, donde se iniciaría una fuerza que impulsó su propagación a todas partes.

En medio de todo esto, la figura de Erasmo de Rotterdam, fue clave y tuvo un papel importante, por lo menos a nivel intelectual, pues con su pensamiento, sus razonamientos, sus ataques a los abusos del clero y su método de estudio, fue la leche que mamaron todos los principales artífices de la tan ansiada reforma religiosa.

Erasmo de Rotterdam, nació un Octubre entre los años 1466 ó 1467, según las fuentes que se tomen, en cualquier caso, coincidiendo con un juicio en Roma donde fueron condenados los últimos fraticelli de los que se tiene noticia, y cuando los llamados "hermanos moravos" en Bohemia, deciden romper definitivamente con la iglesia y con sus ex-compañeros los lolardos y husitas.
Fue hijo ilegítimo de un sacerdote católico holandés llamado Gerardo Gerritszoon, quién de alguna manera colaboró en sus sustento, hasta que cuando Erasmo contaba con 17 años, muere su madre y poco después, su padre. Entonces fue entregado a una familia que hizo de tutor del joven. Es posible que por propio deseo de su padre biológico, sus tutores le obligasen a entrar en un monasterio agustino de Steyn cerca de la ciudad holandesa de Guda, para recibir educación superior, en vez de la universidad, donde el quería realizar sus estudios. En 1492, mientras Colon descubría América y en España se daba inicio a una de las más aguerridas persecuciones contra los conversos judíos y mozárabes, aplastando también a los pocos reductos de cristianismo adopcionista que quedaba, Erasmo era envestido como sacerdote. Pero en realidad no llevaba esa vocación, el no quería ningún titulo especial que le uniera a una clase clerical, de la que desconfiaba, aunque por otro lado era un hombre religioso.

Por ello en 1495 decidió viajar a París y estudiar teología en la escuela Montaigu, en la misma donde mas tarde lo harán dos personajes ilustres pero contrapuestos, como Ignacio de Loyola y Juan Calvino. Un año antes ya había demostrado sus dotes como escritor con la obra Antibárbaros donde trata de compaginar la devoción con la cultura clásica, ya demostraba que quería romper las ataduras ideológicas que le impedían pensar libremente.

Para profundizar más en sus estudios universitarios, se mudó a Oxford, donde conoció a Juan Colet. Este hombre, pese a tener casi la edad de Erasmo, era profesor en aquella universidad y había empezado a impartir clases de exégesis de las cartas de Pablo. El método empleado impresionó a Erasmo, pues sus lecciones de exégesis y comentarios bíblicos eran toda una novedad del momento, hasta ese tiempo no se afrontaba directamente el texto bíblico en las universidades sino que se hacía a través de las "Sentencias", de Pedro Lombardo, es decir los comentarios que este había redactado mas de trescientos años atrás. Otro detalle que lo hacía innovador era que en sus clases introducía el contexto histórico de las cartas y los libros bíblicos, lo cual implicaba establecer una teoría sobre las fechas de escritura de éstas y acontecimientos paralelos, así se subrayaba el uso y descubrimiento del sentido literal del texto en cuestión, era una manera, de no solo conocer el texto bíblico, sino su contexto histórico. Posteriormente en 1504 escribió Enquiridión o Manual del caballero Cristiano, donde defendía una urgente reforma religiosa, además de animar a leer la Biblia, cosa poco común en aquella época y difícil porque era un privilegio para un minoría. Viendo precisamente esa necesidad, con el tiempo se vio impulsado a hacer el una propia traducción de la Biblia, pero partiendo desde los idiomas originales como ya había sugerido Roger Bacon en su tiempo.

En Inglaterra tuvo otro importante contacto, allí entabló amistad con Thomas Moro, surgiendo entre ellos un aprecio mutuo, eso demuestra lo cercanos en pensamiento que estaban ambos, pese a que uno luchó tenazmente según se dice contra el protestantismo y otro lo defendió. En realidad, ambos defendían su religión por lo menos sus creencias, aunque criticaban sus formas y excesos, por ello buscaban un cambio necesario. Pero uno murió como mártir y el otro casi como hereje y la diferencia estribaba en la palabra, Thomas guardó silencio, pero se postuló de forma radical por una de las partes. Erasmo era un luchador pero con la palabra, nunca quiso liderar nada, pero con sus escritos sin embargo llamó la atención de forma muy educada y elegante a los abusos del poder clerical y los excesos del protestantismo.

Los textos de Erasmo : Un elegante ataque a la jerarquía eclesiastica.

Así dedicó a su amigo Thomas, la que llegaría a ser la mas notable de sus obras, "El Elogio de la Locura" o encomio de la estulticia o estupidez, donde con tono irónico y a la vez elegante, se despacha a gusto contra los abusos de los gobernantes, habla sobre la inutilidad de las guerras, sobre los abusos del poder, del propio hombre contra la mujer y del clero y sus desviaciones.

Contra la iglesia y sus representantes, critica entre otras cosas la opulencia y la búsqueda de poder y riquezas cuando dice : Los pontífices, cardenales y obispos, sucesores de los Apóstoles, imitan de tiempo inmemorial la conducta de los príncipes y casi les llevan ventaja...... Pero nuestros prelados de hoy tienen bastante con ser pastores de sí mismos y confían el cuidado de sus ovejas o a Cristo, o a los frailes y vicarios. No recuerdan que la palabra «obispo» quiere decir, trabajo, vigilancia y solicitud. Sólo si se trata de coger dinero se sienten verdaderamente obispos y no se les embota la vista (Elogio de la Locura LVII)
Parece que poco habían cambiado las cosas desde la edad media, o mas bien habían empeorado en lo que a la iglesia católica y su clero corresponde. El titulo de Obispo, cardenal, arzobispo, pontífice, eran meros títulos ambicionados hasta el extremo. En tiempos de Erasmo proliferaron los Borgia, una influyente familia española en la que resaltó Rodrigo de Borgia, quien llegó a ser Alejandro VI, un papa en exceso vicioso y corrupto que una veces a escondidas, otras descaradamente, tuvo amantes y muchos hijos ilegítimos, pero a los que fue colocando en posiciones importantes e influyentes, quitando de en medio a todo competidor si fuera necesario de forma casi mafiosa. Este llegó tener tanto poder que incluso llegó a decidir en litigios con naciones soberanas, ( España, Portugal, Francia), sobre las posesiones en la recién descubierta América. Llegó a tal opulencia que mandó a engrandecer mas aún el Vaticano, mandando a reconstruir y embellecer la catedral de San Pedro, contratando para ello al gran Miguel Ángel. Se cree que Alejandro VI pudo morir envenenado accidentalmente con el veneno preparado para otros en una cena. Pese a tantos maestros que se habían postulado contra esta búsqueda desmesurada de poder y riquezas, el clero de su tiempo siguió enfrascado en sus luchas de poder.

Pero no solo los excesos de poder de la cúpula eclesiástica era criticada por el humanista holandés, sino la propia hipocresía en lo que enseñaban o no enseñaban, la consideraba vacía de contenido por ello y quizás haciendo referencia a otro poco ejemplar papa, el belicoso Julio II, sucesor de Alejandro VI, Erasmo dijo esto en su libro : De la misma manera si los cardenales reflexionasen que son sucesores de los Apóstoles y que deben guardar la misma conducta que éstos observaron; que no son dueños, sino administradores de los bienes espirituales, de todos los cuales han de dar pronto exacta cuenta; si filosofasen un poco sobre sus vestiduras y reflexionasen: «Este albo sobrepelliz, ¿no representa la pureza de costumbres? Este manto de púrpura, ¿no simboliza el ardentísimo amor a Dios? Esta capa tan amplia que cubre completamente la mula de Su Reverencia y que bien pudiera tapar a un camello, ¿no significa extensísima caridad que debe llegar a ayudar a todos, es decir, a enseñar, exhortar, consolar, reprender, amonestar, evitar las guerras, resistir a los malos príncipes derramando para ello no sólo las riquezas, sino la propia sangre en beneficio del rebaño de Cristo? Además, ¿se precisan las riquezas para imitar a los apóstoles en su existencia?» Si todo esto recordasen, no ambicionarían tal posición y dejándola de buen grado, llevarían vida laboriosa y prudente, como fue la de los discípulos de Jesús. (Elogio de la Locura LVIII)

Quizás por ello el propio Erasmo renunció a todo nombramiento como obispo u otro titulo de ese calibre que le ofrecieron, incluso el vestir como monje o sacerdote; Fue un papa posterior al Borgia, Leon X, al que solicitó eximirse de las vestimentas sacerdotales, le dispensó de llevar el hábito. Pero no solo fue critico con las altas esferas, sino también habló con respecto a los monjes de las diferentes ordenes monásticas y algunas mendicantes en las que observó una distorsión de su sentido y propósito :
En primer lugar, estiman como suprema perfección estar limpios de toda clase de conocimientos, tanto, que no saben ni leer. Cuando en la iglesia cantan con voz asnal los salmos, con ritmo, pero sin sentido, creen de veras halagar placenteramente los oídos de Dios. Algunos de ellos explotan ventajosamente los harapos y la suciedad berreando por las puertas para que les den un trozo de pan, sin dejar posada, carruaje y barco que no recorran, con grave perjuicio de los demás mendigos. Estos hombres lisonjeros, con su suciedad, su ignorancia, su rusticidad, pretenden desvergonzadamente representarnos a los Apóstoles..(....). En resumen, que todo su afán es no hacer nada que esté acorde con la vida. Su ambición no es imitar a Cristo, sino no parecerse entre ellos, razón por la cual constituyen una de sus mayores satisfacciones los apodos: Unos se pavonean llamándose franciscanos, y dentro de ellos los hay recoletos, menores y mínimos o bulistas; otros se llaman benedictinos, bernardinos, brigidenses, agustinos, guillermitas y jacobitas, como si no les bastase el nombre de cristianos. La mayor parte de ellos conceden tanta importancia a sus ceremonias y tradicioncillas, que piensan que el Paraíso no es bastante recompensa para tanto merecimiento, sin tener en cuenta que Cristo, despreciando todo esto, solamente les exigirá su precepto de la caridad. ( Elogio cap. LIV)

Después muestra una lista de los diferentes hitos de los que las diferentes ordenes monásticas presumen, de no comer, de permanecer aislados tanto tiempo y otras cosas consideradas por Erasmo como vanidades, mostrando que ninguna orden lo hace de la predicación y expansión del mensaje cristiano, lo cual las aleja de lo que era el verdadero propósito del cristianismo. Criticó también la crueldad o el uso de la violencia para castigar a los disidentes o herejes. Con su tono irónico, muestra la interpretación que se dan de las escrituras para justificar las barbaries cometidas contra los acusados de la inquisición: No hace mucho asistí a una disertación teológica, como lo hago a menudo, y uno preguntó en qué lugar de la Escritura se ordena castigar a los herejes por el fuego en vez de convencerlos por la persuasión. Un anciano grave, cuyo ceño declaraba francamente que era teólogo, respondió con gran indignación que ese pasaje era del apóstol San Pablo, el cual dijo: «Evita al hereje después de haber intentado repetidamente disuadirle de su error.» Y como lo dijese reiteradamente y a grandes voces, muchos se preguntaron qué le sucedía a aquel hombre, y acabó por explicar que hay que apartar « de vita» al hereje. Unos se rieron, pero no faltaron quienes encontraron el argumento completamente teológico, y algunos de los demás protestaron con vehemencia. Entonces, un abogado tremendo y autor irrefragable dijo: «Está escrito que 'no dejéis que viva el malvado'; y como todo hereje es malvado, resulta...», etc. Maravillados se quedaron todos los presentes del genio del hombre y aprobaron esta opinión. A nadie se le ocurrió que la palabra «malvado» en esta ley se refiere a los brujos, encantadores y hechiceros, a quienes los hebreos designaban con el nombre de «mekaschephin», pues de otro modo, sería preciso también penar con la muerte a la lascivia y a la ebriedad. (Elogio cap. LXIV ,4)

De esa manera mostraba que la teología tal como se estaba estudiando estaba llena de lagunas y alejamientos de las escrituras que con este tipo de razonamientos se justificaba cualquier cosas, tal como hizo años atrás Tomás de Aquino, quien justificara el castigo en vida los herejes y con sus razonamientos se justificó el pago de indulgencias para los que cometieran otro tipo de pecados que no fueran contra la Iglesia.

Si Erasmo no fue condenado es porque tenía demasiados amigos dentro y fuera de la iglesia, era moderado en lo que decía, por lo menos a viva voz, pero en sus escritos se encuentra dinamita. Sin embargo, hasta en la intransigente y ultracatolica España de Carlos V, con su propia inquisición pudo frenar al humanista. En 1515, el propio cardenal Cisneros había invitado a Erasmo para que ocupase una cátedra en la Universidad de Alcalá de Henares, que se convirtió en foco fundamental de la entrada y difusión de sus ideas en la península. Contó, además, con la protección del emperador Carlos V y (Carlos I en España), y el propio inquisidor general, Alonso Manrique, y el entonces arzobispo de Toledo, Alonso de Fonseca, que figuraban entre los admiradores de Erasmo, todos ellos curiosamente aprobaron la edición de sus textos. Hasta dedicó uno de sus libros, Educación del príncipe cristiano, escrito en 1516 al rey Carlos I, en el que trata de dar guía de lo que un buen gobernante debía ser. En este escrito, critica los métodos comunes de los gobernantes déspotas de su época. La obra consta de tres ideas clave: su decidida intención pedagógica, el humanismo basado en el evangelio que preside todo el tratado, y el pacifismo integral. Así se atrevía a educar hasta a los gobernantes.

En realidad no fue hasta mucho tiempo después de su muerte que sus escritos no fueran perseguidos e incluidos en la famosa Lista de los Libros Prohibidos iniciada en 1550. Era difícil encontrar en Erasmo algo a lo que atacar, pues en realidad solo condenaba actitudes y conductas, que eran reprochables y difícilmente justificables.

También aunque su tono lejos de ser beligerante fue mas bien sarcástico, recordemos que sin embargo, por menos, otros antaño habían sido acusados de herejía, recordemos a Pedro Abelardo, Arnaldo de Brescia y mas recientemente Wycliffe y Hus, todos ellos criticaron lo mismo que Erasmo, pero lo hicieron en una época distinta, ahora se atisbaba por lo tanto vientos de cambio, en los que la todopoderosa Iglesia iba perdiendo poder y dominio. Tampoco puso en duda doctrinas fundamentales de su religión, como lo hicieran otros de sus amigos de aquella época, como Lutero o Zwinglio, quienes además fueron asiduos lectores de sus escritos, pero sentó las bases para la investigación y el pensamiento libre de las presiones eclesiásticas.

En realidad, Erasmo creía que era necesario conocer mejor las enseñanzas del propio Cristo y deshacerse de tantas capas que habían ido cubriendo el germen cristiano original. El no luchó por formar otra iglesia, ni por deslindarse de esta, sino por reformarla desde los cimientos, creía que se podía hacer y se debía hacer.

Pensaba que la Biblia era el instrumento para poder lograr ese cambio, por ello, pocos años después se vio enfrascado en escudriñar en los textos base de las escrituras, a fin de poner a disposición de otros, textos bíblicos fácilmente entendibles. En Inglaterra todavía se podían encontrar reminiscencias de la traducción de Wycliffe, pero pese a las modificaciones y correcciones era todavía difícil de comprender para cualquiera. Pero el quería ir mas allá, y lograr una traducción mas acorde a los idiomas hablados comúnmente, pero sin que se viera alterado su mensaje, por eso era importante que tuvieran una Biblia base en los idiomas originales, para evitar alteraciones en el sentido.

En realidad, su intención de hacer esto vino a raíz de un descubrimiento que hizo en 1504 al visitar el monasterio de Parc, allí descubrió en la biblioteca un viejo manuscrito de la obra Anotaciones al Nuevo Testamento, de un erudito italiano llamado Lorenzo Valla. Esta colección de notas sobre el texto de la Vulgata latina de las Escrituras Griegas Cristianas despertó su interés en la crítica textual, en la que se comparan versiones primitivas de la Biblia con manuscritos de ésta a fin de determinar cuál era el contenido del texto originalmente. Por ello Erasmo puso todos sus esfuerzos en estudiar el griego que se conoce como koiné para restaurar el texto original de la Biblia, en beneficio de todo el mundo. A el se le debe la forma de pronunciación estándar del griego clásico y koiné que todavía se estudia en los centros de educación secundaria actual.

Su deseo queda plasmado en esta frase en el prefacio de su texto en griego del Nuevo Testamento: Yo haría traducir estas palabras a todos los idiomas para que no solo los escoceses y los irlandeses pudieran leerlas, sino también los turcos y los sarracenos [...] Anhelo que el arador las cante para sí mientras va arando, que el tejedor las tararee al son de su lanzadera, que el viajero las aproveche para aliviar la monotonía de su viaje." (Prefacio Texto Griego NT Erasmo)

La edición de Erasmo se publicó en 1516, era la primera vez que se había publicado un texto del "Nuevo Testamento" en el griego original, por fin el deseo del recriminado Roger Bacon se hacía realidad, poder conseguir copias de la Biblia basadas en los originales y no en la oficializada vulgata latina.

Como resultado de este trabajo, Erasmo logró eliminar ciertas frases y añadiduras que se habían pretendido introducir en los textos base de la Biblia. Entre otras rechazó la expuria introducida en el siglo VIII, sobre la Vulgata en 1 Juan 5: 7. Erasmo no incluyó el texto falsificado ni en la primera edición, ni en la segunda de su manuscrito griego. Sencillamente el no encontró en los manuscritos griegos más antiguos que el, utilizó dicha añadidura. Y esto le valió cierta critica, su decisión no fue muy popular entre sus contemporáneos. La iglesia occidental usaba la Vulgata Latina y no los manuscritos griegos, y muchos eruditos ni siquiera sabían griego. Solo hasta poco tiempo antes de Erasmo fue cuando se dio inicio al estudio de el griego coiné y del clasico. Erasmo se defendió de los que le presionaban para que incluyera la añadidura que si alguien pudiese producir un manuscrito griego conteniendo esta frase, él lo incluiría. Curiosamente tiempo después de esto, en 1520, un fraile Franciscano llamado Roy, editó un manuscrito que afirmaba ser un manuscrito antiguo. Este manuscrito se conoce como la "Copia Vieja Británica", donde aparece en el griego el texto expureo. Pero según parece, el mismo la produjo con el propósito de que Erasmo la incluyera en su manuscrito. Por ello Erasmo se negó a incluir el texto expureo, aunque algunos tritinarios se empeñaron en seguir añadiendolo en las traducciones vernacúlas posteriores, tuvo que ser otro grán teólogo el que en siglo XVII demostrase el engaño.

No obstante, puesto que presionado por su editor e impresor el suizo Johanes Froben, el texto se completó apresuradamente, también contenía algunos errores. Erasmo, más que nadie, reconocía esto, y en ediciones posteriores corrigió cuantos errores pudo. Tanto Lutero como William Tyndale posteriormente, usaron éstas al traducir la Biblia al alemán y al inglés, respectivamente, llegando a ser la base del texto de la mas conocida y utilizada traducción de la Biblia al ingles, la famosa Versión del Rey Jaime. También se sabe que influyo también en Ulrico Zwinglio,a la postre otro gran reformador suizo.

Algunos de sus descubrimientos o contradicciones que encontró entre lo que enseñaba su iglesia y lo que expresaba la Biblia tuvo que ver con la persona de Pedro, al cuál no se le atribuye ningún titulo especial ni se le da la supremacía de la iglesia tal como se daban los papas. También ataca las indulgencias, los pagos por misas de difuntos y otros servicios con los que el clero comerciaba haciendo hincapié en lo condenable de esas prácticas por las escrituras. Es muy posible que fuese descubriendo más cosas en su meticuloso estudio bíblico y sobre todo al desarrollar su Paráfrasis del Nuevo Testamento, que también realizó en 1516, con la que quiso desarrollar una traducción sencilla al lenguaje coloquial, para que cualquiera que supiera leer la pudiese entenderlas, de esta paráfrasis pronto surgieron diversas traducciones a otros idiomas, lo cual demuestra la gran influencia que Erasmo tenía en aquel tiempo.


Efectos e influencias del erasmismo

Algunos historiadores hablan de erasmismo para referirse a la influencia del humanista holandes, pero de ninguna manera este termino muestra que este tuviese la intención de formar ningun grupo de seguidores ni una nueva religión cristiana, pero si influyó notablemente en la formación de uno de los mas grandes cismas ocurridos en Europa.

Tan solo un año después de escribir Erasmo su parafrasís biblica y de poner en circulación su texto griego del Nuevo Testamento, Martín Lutero redacta sus 95 tesis que cuelga en la Iglesia de Witenberg y a partir de allí se inicia la dura reforma protestante. Lutero obtiene muchos seguidores y su revolución no es detenida, el revuelo que esto produce es grande, poco tiempo antes se había entablado una relación de amistad con Erasmo que duró varios años, de hecho el mismo Lutero reconoció en numerosas ocasiones la influencia que la Biblia y los escritos de Erasmo tuvieron en su visión del cristianismo.

Mientras eso ocurre, Erasmo sin unirse al nuevo movimiento, continúa su lucha personal por reformar su iglesia, por medio de la palabra. En 1518, escribe otro libro titulado Coloquios, donde de nuevo arremete elegantemente contra la corrupción de la iglesia y sobre todo de los monasterios que se habían convertido en un medio de vida y prosperidad para los hijos de las familias acaudaladas, que eran los únicos que tenían la oportunidad de ingresar en estos y que como el no los movía la vocación, sino la obtención de privilegios y títulos. Un año después, en 1519 escribe una obra titulada Principios de la Verdadera Teología, conocida también como Ratio. En esta obra él presenta su método de estudiar la Biblia y un conjunto de reglas acerca de cómo interpretarla. Estas incluyen el nunca separar una cita de su contexto ni del hilo del pensamiento del autor. Erasmo comprendía la unidad de las Escrituras como un todo y por medio de tener en cuenta ese todo es como se podía entender, en su opinión, la interpretación proviene de dentro de ella, y no la debe imponer una fuente más allá de sus páginas.

En la década de los años veinte del siglo XVI, muchos esperaban por las ideas y el mensaje de Erasmo, que este pronto se uniera a Lutero, como ideólogo del movimiento protestante que imparablemente iba dominando el centro de Europa, hasta el propio Lutero confiaba en que tarde o temprano tendría que unirse a el en su lucha, no por algo eran coincidentes en muchas cosas. Pero Erasmo no lo hizo, ni siquiera por las recriminaciones que desde la iglesia le hacían por sus textos, ni por las insistentes invitaciones que el líder de la reforma le hacía. Erasmo, estaba por tanto entre dos fuegos, pero se consideraba hombre libre y no quería ser manipulado ni utilizado por nadie. Aunque era consciente del efecto que sus escritos estaban teniendo, tanto es así que en cierta ocasión un líder de la Iglesia católica le dijo : "Usted puso el huevo y Lutero lo empolló", a lo que Erasmo respondió con la ironía que le caracterizaba: "Sí, pero yo esperaba un pájaro de otra clase".
Esa frase indica que en realidad Lutero no estaba obrando como el hubiese hecho, primero porque la violencia que desató en toda Europa su reforma, no estaba acorde con el pacifismo de Erasmo.

Pero no solo en Alemania se sintió su influencia, en Suiza, Zwinglio, impulsó una reforma más pacifica y acorde con los preceptos de del gran humanista, predicando un sistema de estudio tal como Erasmo marcó. También en Inglaterra, años mas tarde, Williams Tyndale, un intrépido divulgador de la Biblia y luchador incansable de su traducción a las lenguas vernáculas, llevó al extremo el deseo de Erasmo de que el arriero conociera los versos de esta y ello le costó la vida.

Pero si hubo un lugar donde sobresalió de forma efusiva el entusiasmo y la influencia de Erasmo y su obra fue en España, pese a que nunca pisó sus tierras. Fueron varios, desde el propio rey Carlos V, (recordemos que Erasmo sirvió de funcionario en su corte en Alemania), receptor principal de uno de los libros de Erasmo y quien buscaba cambiar las altas esferas eclesiásticas, por ello estuvo detrás del ataque al papa Clemente VII en la propia Roma en 1527, esto tuvo consecuencias curiosas, como que el papa por miedo a este evitara conceder la nulidad matrimonial a Enrique VIII y esto a su vez produjo la ruptura del rey inglés con el papado romano y la aparición según explicamos ya de la iglesia Anglicana. Por supuesto no vamos a decir que esta iglesia surgiera de las ideas de Erasmo, pero los sucesos de alrededor si.






<;--A la izquierda Alfonso de Valdés, quien junto a su hermano Juan, fue de los principales impulsores e introductores en España de los escritos de Erasmo

Sobresalieron en España dos defensores de las tesis erasmistas, entre ellos uno miembro promintante de la corte de Carlos I en España, Alfonso de Valdés. Entre 1527 y 1528 Alfonso Valdés escribió dos diálogos populares en castellano denunciando los abusos clericales, en uno de ellos, llamado Diálogo de las cosas acaecidas en Roma, justificó el saqueo de Roma por parte de Carlos V y las huestes alemanas y españolas, como causada por la perversidad papal, utilizando muchas citas de las denuncias de Erasmo. Por otro lado en el otro texto, Diálogo de Lactancio muestra su visión del destino del mundo que tiene como centro a un emperador y un Papa espirituales y ejemplares que deben gobernar al pueblo de Cristo en paz, quizás de alguna manera inspirado en la Utopía de Tomas Moro, por aquello de un mundo pacifico e idílico que este expuso en su gran obra, y a su vez también inspirada en La educación del príncipe Cristiano de Erasmo. Se dice que hasta libros como el Lazarillo de Tormes, de autor anónimo, tuvo reminiscencias de Erasmo por los comentarios críticos y burlescos hacia frailes, bulas e indulgencias.

El hecho de que los principales inquisidores españoles, Alfonso de Fonseca, arzobispo de Toledo y Alfonso Manrique, arzobispo de Sevilla e Inquisidor General, fueran entusiastas de Erasmo, favoreció que sus obras circularan libremente entre la burguesía española, en parte porque este ya había empezado a distanciarse de Lutero, pues en 1524 escribió su tratado : "Sobre la diatriba del libre albedrío" contra una de las doctrinas fundamentales del luteranismo, la Predestinación. A lo que siguió una obra del propio Lutero atacandole y en 1526 otra respuesta del humanista con la obra en dos tomos Hyperaspistes. Con ello se ganó la desaprobación y la enemistad de varios reformadores, por lo que tuvo que salir de la protestante Basiléa para evitar males mayores. Pero ello favoreció temporalmente a su buena prensa en círculos católicos, entre ellos como hemos visto en España.

La oposición mas dura del catolicismo contra Erasmo surgió de las ordenes monásticas, que fueron ridiculizadas y atacadas en sus libros, con la razón y la Biblia como base. De hecho estos presionaron al tribunal de la inquisición contra algunos de los seguidores de Erasmo.

Por ejemplo, el hermano de Alfonso, Juan Valdés, publicó su "Diálogo de la doctrina cristiana", en el que no sólo ensalzaba las virtudes de Erasmo sino que tachaba a sus opositores de locos que desconocían la verdadera piedad cristiana. También escribió otra obra Diálogo de la lengua, en la que defendía los ideales del humanista holandés, lo cual le trajo problemas, pues fue acusado de herejía y ataques a la autoridad eclesiástica, incluso se le relacionó con un movimiento místico iniciado en España en 1511, llamado los alumbrados (nada tiene que ver con los iluminatis), que creían en el contacto directo con Dios a través del Espíritu Santo mediante visiones y experiencias místicas. Esta vez la Inquisición actuó y Valdés tuvo que huir hacia Italia. La condena de Juan de Valdés hizo que este se refugiara en el protestantismo italiano y abandonase de forma definitiva el catolicismo.

Otro amigo de Erasmo fue Luis Vives, quien en la ciudad de Brujas, realizó su obra, "Tratado del socorro de los pobres", donde analizaba y sistematizaba la organización de ayuda a los pobres y cómo debía hacerse. Vives fue la primera persona en Europa en llevar a la práctica un "servicio organizado de asistencia social" mediante su tratado. Fue por tanto el precursor de la organización futura de los servicios sociales en Europa, y por tanto, uno de los precursores de la intervención del Estado organizada y asistencial a los necesitados, inspirado también en el punto de vista de Erasmo sobre el servicio que debían prestar las ordenes monásticas y los gobernantes para un mundo mas justo.

Últimos días del gran pensador y humanista.

Debido a la convulsa situación en Basilea, donde la mayor parte de la población se adscribió al protestantismo y surgían brotes de persecución religiosa contra los católicos que ahora eran minoría, Erasmo se refugió en Friburgo, de mayoría católica, donde vivió desde 1526. Allí escribió un folleto llamado "Eclesiastés", una paráfrasis del libro bíblico del mismo nombre, en la cual enfatiza que la labor de predicar debe ser el único oficio verdaderamente importante de la fe. Y ya a modo de despedida escribió en 1534 "Preparación para la muerte", una especie de repaso de su vida, en la que asegura que llevar una vida pura y respetando su conciencia es la única condición para alcanzar una "muerte feliz".

Según parece en sus últimos años regresó a la protestante Basilea, y muchos no encuentran explicación a este paso. Pero las presiones de las ordenes monasticas contra Erasmo y los cambios en la dirección de la Inquisición, quizas estén detras de esto, pues si el protestantismo le recriminara que no se uniera a el, el catolicismo le culpaba de todos lo males del portestantismo y esta con la temible inquisición era mas temible que cualquier otro enemigo. Por ello quizás tomara le decisión de volver a Basilea, donde pasó sus últimos años, unido según se dice a un grupo que estudiaba las doctrinas protestantes, aquello fue interpretado como un dar la espalda a su fe católica. Quizás lo haya sido así, pero lo hizo sin definirse completamente con el movimiento protestante, mas bien defraudado por ver perdida la batalla por hacer en su iglesia la reforma necesaria para volver al cristianismo original. Tampoco es que tuviera mucha ilusión por el luteranismo, tan solo un año antes había sido muerto su gran amigo Thomas Moro, en manos de los pro-reformistas ingleses y esto debió doler mucho a Erasmo, el nunca quiso que la religión fuera motivo de odio ni guerras, ya había escrito dos obras al respecto en los que condenaba dichos actos, (Adagios del poder y de la guerra y en 1534 Utilísima consulta sobre si se ha de hacer la guerra a los turcos). Pero no cabe duda que el resultado de su obra visto en la distancia, fue clave para que en 1550, en el concilio de Trento, cuando se estableció el llamado Catalogo de los libros Prohibidos, todos los escritos de Erasmo fueran incluidos en el. Mientras en el lado protestante, también sus obras fueron censuradas y se detuvo su publicación hasta siglos después que se volvieron a retomar.

Sí, de Erasmo se puede decir como cierta obra comenta sobre el : fue reformador hasta que la Reforma llegó a ser una realidad temible; Critico ácido ante los baluartes del papado hasta que éstos empezaron a desmoronarse; propagador de las Escrituras hasta que los hombres se pusieron a estudiarlas y ponerlas en práctica; menospreció las meras apariencias de la religión hasta que fueron reconocidas por lo que verdaderamente eran; en resumidas cuentas, fue un erudito, ingenioso, benévolo, amable, tímido, indeciso, quien, aunque asumió la responsabilidad de rescatar la mente humana de la esclavitud a la que había sido sometida por mil años, cedió a otros la gloria de dicha responsabilidad. La distancia entre su carrera y la de Lutero fue por lo tanto ensanchándose continuamente, hasta que por fin los dos se fueron en direcciones opuestas, y al encontrarse sentían animosidad mutua". (Edinburgh Review, lxviii, 302.)

Sus obras tuvieron gran peso durante su vida, pero cayeron en desgracia una vez desaparecido, pero no cabe duda que fue el inspirador de una apertura ideológica y una forma de estudio que ha establecido escuela y gracias a su aportación muchos grupos religiosos con el tiempo han buscado la manera de encontrar el trigo ahogado por medio de eliminar capas de la mala hierba que las cubría, en el caso del protestantismo fueron varias las capas quitadas, pero eran insuficientes.

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