Obra protegida por derechos de autor

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ISBN OC : 978-84-9981-705-7
Depósito legal: M-20243-2011

Isaac Newton : El grán teólogo de la ciencia





Un año después de la muerte de Galileo, veía la luz otro grande de las ciencias, Isaac Newton, que ha sido de hecho considerado una de las más grandes mentes de todos los tiempos, por su aportación a la astronomía y por explicar matemáticamente todos los entresijos del universo.

Sin embargo, lejos de ser un escéptico científico dedicado plenamente a sus investigaciones y teorías, la mayor parte de su tiempo y energías las dedicó al estudio teológico y sobre todo a dar a conocer el verdadero entendimiento de ciertas creencias que hasta ese tiempo pocos se habían atrevido a cuestionar. Un análisis de todo lo que escribió Newton revela que de unas 3.600.000 palabras solo 1.000.000 se dedicaron a las ciencias, mientras que unas 1.400.000 tuvieron que ver con teología. De el total de volúmenes de su biblioteca personal, solamente el 31% por ciento son libros de ciencia, siendo el 27 % volúmenes de teología, 8% literatura, y dentro de los científicos se cuentan ciento treinta y ocho libros exclusivamente sobre alquimia, con la que pretendía explicar como toda la materia se relaciona con el lenguaje físico de las fuerzas.

Nacido el 4 de enero de 1643 en Woolsthorpe, Lincolnshire, Inglaterra, era hijo de Isaac Newton y Hannah Ayscough, dos campesinos de ideología puritana. Sin embargo, no llegó a conocer a su padre, pues murió pocos meses antes de que este naciera. Cuando su madre volvió a casarse, por razones no muy esclarecidas, esta lo dejó bajo el cuidado de su abuela, con quien vivió hasta la muerte de su padrastro en 1653. Posteriormente realizó sus estudios en The King's School, Grantham y ya con dieciocho años ingresó en la Universidad de Cambridge para continuar sus estudios.

Sin embargo Newton descubrió algo más interesante que las nociones y explicaciones de sus maestros universitarios, fue la biblioteca, donde tuvo contacto con muchísima información de su interés, allí leyó la Geometría de Descartes, el tratado sobre Óptica de Kepler, leyó la Clavis mathematicae de William Oughtred, la Opera mathematica de Viète y la Aritmética de John Wallis, que sirvieron de base para sus investigaciones y descubrimientos posteriores, así se puede decir que fue todo un autodidacta, con una capacidad sobresaliente para la comprensión abstracta de la matemática. Fue de esa manera como se graduó en la Trinity College, sin sobresalir como estudiante, pero con un conocimiento superior al de sus tutores.

Pero también ese tiempo en el que la biblioteca de la universidad era como su segunda casa, le acercó a los manuscritos bíblicos, a libros de los escritores cristianos de los primeros siglos, de los grandes humanistas como Erasmo y sus textos griegos, y otros celebre maestros de siglos atrás. Teniendo en cuenta que los libros prohibidos por el concilio de Trento, no fue aplicado en Inglaterra, le acercó a numeroso escritos de gran interés teológico. Todo esto le hizo llegar a conclusiones contundentes sobre lo que su religión y las que le rodeaban enseñaban.

Para Newton, tanto el espacio como el tiempo eran absolutos y este último se dirigía en una sola dirección, sin vueltas ni curvaturas. El espacio era fijo, infinito, inmóvil y métrico, y sobre él podían medirse los movimientos absolutos. Para él, esto quedaba demostrado por la fuerza centrífuga producida por los cuerpos en rotación, que él conjeturó acertadamente que era la causa de que la Tierra estuviera más abultada en el ecuador.

Todas estas magnificas y armoniosas pautas del universo material eran una prueba abrumadora de los poderes creadores de Dios, el veía en todo el universo y en todas la leyes que el descubrió la mente de Dios. Como ejemplo, destacaba el hecho de que todos los planetas orbitaran en un mismo plano, en la misma dirección, con la fuerza centrífuga justa para evitar que se estrellaran contra el Sol. A Newton le desconcertaba el hecho de que la gravedad pareciera actuar instantáneamente a cualquier distancia. Reconocía que no podía hacer más que describirlo, sin comprender cómo funcionaba.

En una de sus obras más importantes Principia Matematicae el concluye que la discusión sobre Dios, y tratar a Dios a partir de los fenómenos es ciertamente una parte de la filosofía natural. Pero también critica la manera de explicarlo por parte de los clérigos religiosos, y de las iglesias, llega a conclusiones interesantes a la hora de abordar a Dios y el conocimiento humano : "Así como un ciego no tiene idea de los colores, así carecemos nosotros de idea sobre el modo en que el Dios sapientisimo percibe y entiende todas las cosas. Está radicalmente desprovisto de todo cuerpo y figura corporal, con lo cual no puede ser visto, escuchado o tocado; y tampoco debería ser adorado bajo la representación de cualquier cosa coepórea.... Sus substancias íntimas no son conocidas por ningún sentido o por acto reflejo alguno de nuestras mentes. Mucho menos podremos formar cualquier idea sobre la substancia de Dios (Principios Metematicos, Isaac Newton; Escolio General p620)

De forma sutil, en estas palabras critica dos puntos claves del cristianismo de su tiempo, el uso de imágenes, como las filosofías platónicas que intentaban explicar a Dios como una substancia y que dieron lugar a doctrinas posteriores sobre la identidad de Dios y Cristo.

Newton y la Trinidad

Una de esas doctrinas, fue el asunto de la Trinidad, doctrina contra la que escribió, tal como lo hiciera un siglo antes el martirizado Miguel Servét. Solo que Newton tuvo la precaución de no hacer público sus escritos relacionados con el tema, una de las razones es que desde 1667 fue elegido catedrático suplente en el Trinity, y uno de los juramentos de ingreso obligaban a aceptar dicha creencia, así paradójicamente uno de los alumnos aventajados de la famosa escuela era un ferviente opositor a la doctrina trinitaria. Newton incluso viajó a Londres para pedirle al rey Carlos II que lo dispensara de tomar las órdenes sagradas, lo que incluía el juramento de fe en la doctrina, para evitar un choque de conciencia y al parecer su solicitud le fue concedida, por ello pudo acceder a ser catedrático en dicha universidad.

Pero nunca renunció a sus creencias, aunque estas las llevase casi secretamente, por estos motivos se entiende por qué eligió firmar con una frase al final en sus más secretos manuscritos alquímicos: como Jehová Sanctus Unus: Jehová Único Dios. Lo hizo así para evitar colocar su nombre en ellos, teniendo en cuenta que la alquimia se consideraba algo ilegal y prohibido en aquel tiempo, pero también porque de alguna manera quería dejar constancia de sus creencias. Y no fue por tener contactos con los unitarios o antitrinatios, como llegó a rechazar la trinidad, el como ya vimos fue un total autodidacta. Con respecto a esta doctrina, descubrió por si mismo que no se expresaba de ninguna manera en las escrituras, la definición del dogma trinitario, no aparecía en ningún texto bíblico. Los cristianos primitivos no entendían nada ni escribieron sobre la idea de una sola substancia de Dios y Cristo, aquella idea había nacido en Nicea y se estableció definitivamente en Constantinopla en el 381, donde se añadió al Espíritu Santo.

Una de su obras mas importantes de carácter teológico fue "An Historical Account of Two Notable Corruption of Scriptures" (Una deuda histórica de dos notables corrupciones de las Escrituras), en la que denunció la manipulación que se había introducido en las escrituras sagradas al insertar textos expúreos, sobre todo en las versiones latinas, donde se cambiaron palabras y expresiones para apoyar la doctrina trinitaria. Los textos en cuestión fueron 1 Juan 5:7 y 1 Timotéo 3:16, en los que según ponía al descubierto Newton, se añadieron ideas que no estaban en los escritos más antiguos. Explicó Newton que primero se añadieron como nota marginal, y luego en el texto mismo. En el primero de los textos, las versiones anteriores a 1515 lo expresaban así : "Pues tres son los que dan testimonio", para seguir en el siguiente versículo (8) el Espíritu, el agua y la sangre, y los tres convienen en lo mismo". Sin embargo el texto se cambió misteriosamente de la siguiente manera en muchas de las traducciones utilizadas por católicos y protestantes: Porque tres son los que dan testimonio en el cielo, el Padre, el Verbo, y el Espíritu Santo; y estos tres son uno. 5:8 También son tres los que dan testimonio en la tierra, el espíritu, y el agua, y la sangre; y estos tres son uno. Esa es la forma de verter el texto que todavía hasta nuestros días la mayoría de las traducciones protestantes mantienen. Sin embargo, tal como establece Newton, no aparecían estas palabras en los escritos bíblicos más antiguos, de lo contrario sería una base inapelable y una prueba contundente para el establecimiento de la doctrina trinitaria y el propio Atanasio del siglo IV, la hubiese utilizado como argumento para sus tesis. Así pues Newton vino a demostrar como el texto expúreo, conocido por algunos expertos como la "Coma Johannine", se introdujo muy posteriormente, tanto así como en el siglo V, simplemente como un comentario de un copista, como una nota marginal en el texto, pero ni siquiera Jerónimo en su Vulgata original, la incluyó en el texto, y se sabe que hasta el siglo VIII, no aparece en la versión latina, introducida la nota sustituyendo al texto.

Pero Newton utilizando textos de escritores primitivos de la Iglesia, los manuscritos en griego y latín y el testimonio de las primeras versiones de la Biblia, demostró que las palabras "en el cielo, el Padre, el Verbo, y el Espíritu Santo: y estos tres son uno," no aparecen allí. Fue una manipulación del texto para apoyar una doctrina que no tenía base en las escrituras. Indicando como fue introducida por primera vez en un texto griego en el año 1515, por el cardenal Ximénez, aunque sabemos que no fue este el primero, es más es muy posible que Ximenez se basara en un manuscrito griego tardío corregido del latín, posiblemente el ejecutado por el franciscano Roy, en la época de Erasmo. Finalmente, Newton consideró el sentido y el contexto del versículo, teniendo en cuenta los versículos previos; puesto que en el contexto no se trata de dar una explicación sobre la identidad de Cristo o de Dios, sino muestra que el Cristo se identificó por medio de su bautismo en agua y el derramamiento de su sangre, y el Espíritu Santo que fue derramado sobre su congregación lo confirma, esa es la sencilla explicación del texto, por eso el llegó a esta conclusión: "Así el sentido es sencillo y natural, y el argumento pleno y fuerte; pero si uno inserta el testimonio de 'los Tres en el Cielo' lo interrumpe y lo estropea (Dos notables corrupciones de las escrituras).

En la misma obra también denunció otro texto expureo, tenía que ver con 1 Timoteo 3:16, que aparece así en muchas versiones, incluso algunas modernas : "Y sin controversia es grande el misterio de la piedad: Dios fue manifestado en la carne, justificado en el Espíritu, visto de ángeles, predicado a los gentiles, creído en el mundo, recibido arriba en gloria."

Newton mostró cómo, mediante una pequeña alteración en el texto griego, se insertó la palabra "Dios" para hacer que la lectura de la frase fuera: "Dios fue manifestado en la carne." Demostró que de las alusiones de los escritores primitivos de la Iglesia a aquel versículo se veía que no sabían nada de tal alteración.
Resumiendo ambos pasajes, Newton afirmó: "Si las iglesias antiguas, al debatir y decidir los más grandes misterios de la religión, no sabían nada de estos dos textos, no entiendo por qué nosotros deberíamos estar especialmente encariñados con ellos ahora que los debates han terminado. (Dos notables corrupciones de las escrituras, p60)" La argumentación de esta denuncia de Newton, no pudo ser rebatida por nadie. En los más de doscientos años desde que Isaac Newton compiló ese tratado, solo se han necesitado unas correcciones de importancia menor a la evidencia que él puso en claro. Sin embargo, solo fue en el siglo diecinueve cuando aparecieron traducciones bíblicas en las cuales se corrigieron estos pasajes, solo un porcentaje menor de traducciones bíblicas insisten en mantener el texto expureo.

Newton negaba con clara contundencia el dogma de la trinidad, tomaba a Cristo como enviado de Dios pero no consustancial con el. Llegó a esta conclusión al estudiar la evolución del cristianismo en el Bajo Imperio Romano. La creencia trinitaria y la consubstancialidad de Cristo con la divinidad como ya consideramos se estableció en el año 325 d.C. en el Concilio de Nicea, convocado por el emperador Constantino. Atanasio asistió al concilio, y años después, siendo Obispo de Alejandría luchó contra la creencia de Arrio que sostenía que Jesús no era consustancial con Dios. Las creencias arrianas estaban muy extendidas y Atanasio las declaró heréticas bajo pena de muerte, cometiéndose muchas atrocidades por ello y casi eliminando de la historia a los no trinitarias. (Dos notables corrupciones)
Se conserva incluso un manuscrito suyo para el proyecto de un libro en contra de Atanasio por sus atrocidades contra los seguidores de Arrio. Naturalmente estas creencias las mantuvo en lo mas profundo de su ser sin comentarlas mas que con unas pocas personas de confianza como en sus cartas con John Locke.
Por ello, como segunda razón para rechazar la enseñanza de la Trinidad, Newton declaró: "La homoousion, la famosa tesis de que el Hijo es de la misma sustancia que el Padre es ininteligible. No se entendió en el Concilio de Nicea, ni desde entonces. Lo que no se puede entender no es objeto de creencia."(Sir Isaac Newton Theological Manuscripts, pág. 17)

Trata este mismo aspecto de la Trinidad el manuscrito de Newton intitulado "Preguntas respecto a la palabra Homoousios. "Plantea una serie de cuestiones en forma de pregunta y allí revela una tercera razón por la cual él negaba la Trinidad, sencillamente porque esta enseñanza no formaba parte del cristianismo primitivo. El conjunto de las preguntas doce a catorce pone de relieve que en el caso del Espíritu Santo, no fue hasta el siglo IV, que se planteo seriamente incluirlo en la trinidad, por ello dice así: "Pregunta 12. ¿No fueron Atanasio, Hilario, etc., quienes originalmente plantearon la opinión de que las tres substancias eran iguales, en el reinado de Juliano el Apóstata [361-363 E.C.]? Pregunta 13. ¿No se planteó originalmente la adoración del Espíritu Santo poco después del Concilio de Sárdica? [343 E.C.] Pregunta 14. ¿No fue el Concilio de Sárdica el primer Concilio que se declaró en pro de la doctrina de la Trinidad Consubstancial?"(Sir Isaac Newton Theological Manuscripts, págs. 45, 46.).

En otro manuscrito, que ahora se conserva en Jerusalén, Newton resumió la única respuesta a preguntas como ésas: "El apóstol nos manda (2 Timoteo 1:13) retener el modelo de palabras sanas. El sostener un lenguaje que no fue transmitido ni por los profetas ni por los apóstoles es una violación del mandato y los que lo rompen también son culpables de las perturbaciones y los cismas que se ocasionan con eso. No basta con decir que un artículo de fe se puede deducir de la escritura. Tiene que expresarse en el mismo modelo de palabras sanas en que los apóstoles lo entregaron." (The Religion of Isaac Newton, págs. 54, 55)
En una carta escrita a John Locke, en el que trata sobre el tema de la trinidad, utiliza el pasaje de Daniel 7:9, como argumento para demostrar la oposición de la Biblia a la doctrina, escribió: "¿De qué fuente te viene la seguridad de que el Anciano de Días sea Cristo? ¿Se ve en alguna parte a Cristo sentado en el Trono?"16 Es obvia aquí su propia conclusión, y la claridad de su pensamiento tocante a la relación del Padre con el Hijo siempre queda patente en los escritos de Newton. Por eso en otras partes recalca el punto de que la oración se puede hacer a "Dios en el nombre del Cordero, pero no al Cordero en el nombre de Dios (The Religion of Isaac Newton, pág. 61).

Para resumir de una forma escueta los argumentos que Newton tenía para repudiar la doctrina, se encuentra en su escrito titulado catorce 'Argumentos, un texto en latín, en el que expone numerosas citas que contradicen la doctrina, algunos de estos comentarios son :
"4. Porque Dios engendró al Hijo en algún tiempo, éste no tuvo existencia desde la eternidad. Proverbios 8:23, 25. 5. Porque el Padre es mayor que el Hijo. Juan 14:28. 6. Porque el Hijo no sabía su última hora. Mar. 13:32, Mat. 24:36, Rev. 1:1, 5:3. 7. Porque el Hijo recibió todas las cosas del Padre.


Newton y las profecías


Pero no se limitó a tratar sobre el asunto de la trinidad, también tuvo fijación en los asuntos proféticos, escribió mucho sobre la interpretación de estas, sobre todo de libros proféticos, como Daniel o el Apocalipsis, pero a diferencia de grupos como los muggletonianos, el no veía su cumplimiento en su época, sino pensaba que dadas las circunstancias de su tiempo, faltaba todavía mucho para ello. En un texto en el que entre otras cosas toca el tema del Apocalipsis y sus profecías, expresa detalles interesantes en cuanto a como entender las profecías, entre otras la de la "gran muchedumbre" de Revelación 7:9, 10. En su libro "Observaciones sobre las profecías de Daniel, y el Apocalipsis", publicada en 1733, dijo: "Estas profecías de Daniel y Juan no se entenderían hasta el tiempo del fin: pero entonces algunos profetizarían por sí mismos durante mucho tiempo en un estado de aflicción y duelo, y eso oscuramente, para convertir solo a unos pocos. [...] Luego, dice Daniel, muchos correrán de aquí para allá, y se aumentará el conocimiento. Pues el Evangelio tiene que predicarse en toda nación antes de la gran tribulación y el fin del mundo. La muchedumbre que lleva ramas de palmera en las manos, que sale de esta gran tribulación, no puede ser innumerable y sacada de todas las naciones, a menos que sea así por la predicación del Evangelio antes de que esta venga".

Manuscrito perteneciente a Newton en el que hacía cálculos para el dia del Fin



En realidad Newton, tenía el convencimiento de que el tiempo del fin culminaría en una nueva era de paz y prosperidad mundial bajo el gobierno milenario del Reino de Dios. Y afirmaba que se cumplirían entonces las profecías de Miqueas 4:3 y de Isaías 2:4: "Tendrán que batir sus espadas en rejas de arado y sus lanzas en podaderas. No alzarán espada nación contra nación, ni aprenderán más la guerra". Pero tal como defiende en otro documento suyo Chronology of Ancient Kingdoms Atended y Observations upon the Prophecies, Newton realizó varios cálculos sobre el "Día del Juicio Final", llegando a la conclusión de que este no sería antes del año 2060.

Sus estudios científicos, alquímicos y teológicos, le hicieron apreciar la creación y el sentido que veía en todo, de tal manera que mezcló sus estudios científicos con los teológicos, pues no veía diferencia entre entender el funcionamiento de las cosas, sea grandes o pequeñas, sean leyes físicas, matemáticas, o elementos, reacciones químicas, funcionamiento natural, en todo el veía la mano de Dios. Pero no encontró en las religiones de su tiempo ninguna que cuadrara en su forma de pensar, las veía a todas como alejadas del verdadero conocimiento de Dios.

En otro texto en latín, Theologiae gentilis origines philosophicae, Newton explicaba los rasgos principales de la fe en la que el creía. Afirmó que en la antigüedad todos los pueblos adoraron muchos dioses pero que todos se podían resumir en doce, con diferentes nombres, identificados con elementos, planetas o antepasados, siendo realmente los descendientes de Noé divinizados. La fe inicial en un solo Dios creador había sido corrompida por la tendencia a la idolatría de los hombres. Newton consideraba al pueblo hebreo como al elegido por Dios para volver al monoteísmo, enviando a Moisés. Pero volviendo a caer de nuevo en la idolatría fue necesario un nuevo enviado, Jesucristo, quién fue creado por Dios pero de ninguna manera consustancial con Dios. Así, el estudio de los documentos escritos dejados por las antiguas culturas serviría para definir la fe original y restaurarla. Su estudio se centralizó no solo en la Biblia, sino en todos los textos sagrados que pudo encontrar, ya fueran hebreos, egipcios o babilonios.

La Herencia de un Sabio

Pese a sus revolucionarias ideas, sin embargo, en ningún momento Newton se sintió impulsado a crear un movimiento religioso nuevo, ni tampoco, como algunos afirman perteneció a grupos secretos como los rosacruces, o a la masonería, ni a los illuminatis, por mucho que algunos defiendan esa idea, no tiene ningún fundamento. Con los primeros, se le quiere relacionar, simplemente por su interés por la alquimia, y porque según parece aparecen ciertas notas suyas en una copia del libro Fama Fraternitatis de Christian Rosaenkruzt, pero allí acaba su contacto, sin duda pudo ser uno de los miles de libros que leyó y estudió, con sus ansias de conocer; incluso quizás por su curiosidad por la alquimia, también leyera Bodas Químicas, del mismo autor, pero nunca se unió a estos, es posible que incluso ni siquiera haya contactado con ellos. Por otro lado dado su carácter espiritual, y teológico, difícilmente se uniría a un grupo masón, aparte de eso, las primeras ordenes masónicas fueron establecidas en 1717, cuando el estaba enfermo y cansado tras unos últimos años duros envueltos en polémicas con algunos colegas suyos como Leibniz, o Robert Hooke. Su muerte en 1727, llegó casi cincuenta años antes de fundarse la orden de los illuminartis, por lo tanto tampoco encaja en ese grupo.
El tenía el convencimiento de que la religión de su tiempo estaba alejada de Dios, y hasta la llegada del tiempo del fin, no volvería a florecer y sobresalir el verdadero cristianismo.

Tras su muerte en 1727, sus documentos fueron heredados por una sobrina suya llamada Catherine Barton. La mayor parte de sus trabajos teológicos nunca fueron publicados ni en vida de Newton, ni tras su muerte. Algunos porque fueron escritos como parte de su estudio personal, otros no fueron publicados para proteger su reputación, ya que su publicación hubiera condenado sin duda a su autor por hereje, sobre todo por aquello de la trinidad, ciertos temas de alquimia, las interpretaciones del Apocalipsis, en las que llegó a identificar a la Iglesia católica con la Bestia del Apocalipsis y otros no vieron la luz hasta muy tarde.

De hecho en los años posteriores a su muerte se publicaron las partes consideradas útiles y el resto, la mayor parte de los documentos, fueron olvidados ya que se consideró que podrían manchar el buen nombre y la fama intachable del gran sabio. Los documentos científicos pasaron en 1872 a ser parte de la biblioteca de La Universidad de Cambridge, el resto lo subastó Sotheby´s, sin mucha publicidad ni interés en 1936, quedando desperdigado por el mundo. Pero gran parte de estos escritos menos conocidos, sobre todo los alquímicos, los adquirió en esta subasta el gran economista John Maynard Keynes, quien tras estudiarlos los donó al Kings College de Cambridge, universidad a la que perteneció Isaac Newton. Multitud de otros manuscritos se encuentran en diferentes bibliotecas de Inglaterra y Estados Unidos, y los de temática teológica, muy denostados, se localizan principalmente en Israel, ya que fueron adquiridos por el erudito A.S. Yahuda quien los cedió, después del rechazo a hacerse cargo de ellos por parte de varias universidades norteamericanas, a la Universidad de Jerusalén.

No cabe duda que tanto científicamente como teológicamente se le debe mucho a Newton por la labor de este ilustre personaje, que sin embargo, de haber sido más abierto y enérgico en defender sus ideas en vida, posiblemente hubiese sido víctima, como lo fue Galileo, Servet y otros científicos creyentes del peso de las autoridades religiosas de su tiempo.

No obstante la influencia de Newton sobre algunos de sus contemporáneos fue notable, por ejemplo hemos citado a John Locke con quién mantuvo una abundante correspondencia, no por algo fue el primero que escuchó sus descubrimientos y tesis sobre la trinidad, y fue el quien lo animó a seguir adelante con sus investigaciones teológicas. Locke autor del Ensayo sobre el entendimiento humano, creía en un Dios creador cercano a la concepción calvinista del gran relojero, basando su argumentación en nuestra propia existencia y la imposibilidad de la nada de producir el ser. De la esencia divina solamente pueden ser conocidos los accidentes, que no lo son sino efectos de su actividad y sus designios solamente pueden ser advertidos a través de las leyes naturales. Al igual que Newton no fue partidario de ninguna religión de su tiempo, John Locke, trata la religión como un asunto privado e individual, que afecta solamente a la relación del hombre con Dios, no a las relaciones humanas. Gracias a esta privatización el hombre se libera de su dependencia de la disciplina e imposiciones eclesiásticas y rechaza la legitimidad y la base bíblica para un estado cristiano. Aunque considera importante observar las leyes que Dios indica en la naturaleza, considera la ley natural un decreto divino que impone la armonía global a través de una disposición mental, entendiendo entre estas, la reverencia, el temor de Dios, afecto filial natural, y el amor al prójimo. También incluye ciertas prohibiciones básicas en armonía con esta ley natural, entre estas, robar, matar y en definitiva toda violación de libertad ajena, ya que dificultan la convivencia pacifica de las criaturas de Dios. Aunque en algunos de sus enunciados de su libro, se observan ciertas contradicciones, acercándose al escepticismo al hablar de Dios, cuando afirma que Dios es el resultado de una inferencia y las enseñanzas resultantes de la fe deben estar de acuerdo con la razón. En cualquier caso la aportación de Locke, fue solamente ser fuente de estimulo en los estudios teológicos de Newton.


Otro personaje, mas cercano al sentido espiritual de Newton, fue William Whiston,--------------------->
clérigo de la Iglesia Anglicana, quién se convirtió en principal defensor de las tesis antitrinitarias de Newton.
William Whiston nació en 1667, su padre era un clérigo de la Iglesia de Inglaterra, por lo que el heredaría de su padre la vocación religiosa. Pero compartía su pasión por Dios y la religión, con el aprecio por las leyes naturales expresadas en las matemáticas. Después de su ordenación, en 1693, regresó a la Universidad de Cambridge para estudiar matemáticas y ser profesor adjunto de Newton. En ese tiempo ambos se hicieron buenos amigos y es posible que al igual que lo hiciera con John Locke, Newton compartiera sus conocimientos teológicos con William y este mostrara interés en sus investigaciones, hasta el grado de aceptarlas como verdaderas y solidas pruebas, difíciles de rebatir, también es posible que ambos hicieran investigación sobre las profecías bíblicas y muchas de las cosas que Newton escribió al respecto tuvieran de alguna manera la aportación del matemático, pues este estaba muy interesado en los cálculos cronológicos bíblicos. Cuando Newton renunció al puesto de profesor lucasiano de matemáticas, unos tres años más tarde, hizo que se nombrara a Whiston en su lugar. Durante su carrera, Whiston pronunció conferencias sobre astronomía y matemáticas, pero la influencia de Newton también lo alentó a interesarse más a fondo en la cronología y la doctrina bíblicas.

Su interés por las historia bíblica, le llevó a acercarse a los escritos de Flavio Josefo, el historiador judío del siglo I, de hecho en 1736 se encargó de traducir al inglés muchas de sus obras, que han llegado hasta el día de hoy gracias a su aportación. También llegó a publicar una Traducción la Biblia, el llamado Primitive New Testament, la traducción que Whiston hizo de las Escrituras Griegas Cristianas. Se publicó en 1745, cuando contaba 77 años de edad. Utilizando varios códices antiguos, así por ejemplo, tradujo los cuatro Evangelios y Hechos de los Apóstoles del Códice de Beza; la cartas de Pablo, del Códice de Clermont, y la parte restante, incluido Revelación, del Manuscrito Alejandrino. Por supuesto como buen seguidor de Newton, omitió con cuidado la parte espuria de 1 Juan 5:7. Whiston rechazó las fuentes contaminadas por la Iglesia Católica y por copias latinas, escogió estas tres fuentes griegas antiguas por ser las mejores de su tiempo.

En sus días se creía en el deísmo, en parte por los escritos de Descartes y del propio John Locke, quienes sostuvieron que se puede creer en Dios solo basándose en la razón. William Whiston, rechazó esos argumentos, pues defendía la fe y el conocimiento bíblico, como principales fuentes de creencia, siendo la razón solo ayuda para entender a Dios, en su libro William Whiston. Honest Newtonian (William Whiston: un newtoniano honrado), este erudito defendió con firmeza "el punto de vista tradicional de que la Biblia es la única fuente infalible de historia antigua". El mismo se consideró como "newtoniano" haciendo referencia sin vergüenza alguna a su confianza plena en los escritos del sabio Newton. Defendió los argumentos de este y la profunda lógica de su principal obra Principia Matematicae, donde Newton expuso la ley de la gravitación universal.

Pero su entusiasmo por las teorías newtonianas le llevó a enfrentarse a los estamentos religiosos de su tiempo, cosa que el propio Newton no se atrevió a hacer. En julio de 1708, Whiston escribió a los arzobispos de Canterbury y de York para que reformaran la doctrina de la Iglesia de Inglaterra en lo que tenía que ver con la enseñanza falsa de la Trinidad, reflejada en el Credo Atanasiano. Aquello como no podía ser menos le aportó ciertas dificultades, se le aconsejó prudencia, pese a lo cual Whiston persistió. "He estudiado a fondo estas cuestiones —dijo—, y estoy completamente convencido de que se ha engañado por mucho tiempo y de manera importante a la iglesia cristiana con respecto a ellas; y, con la bendición de Dios, si está en mi poder, no se la engañará por más tiempo."

No contento con eso, continuó profundizando más en sus ideas antitrinitarias, y escribió un folleto en el que las exponía. Pero en agosto de 1708, la Universidad de Cambridge negó a Whiston el permiso para imprimir el folleto por considerarlo heterodoxo.

En 1710 se acusó a Whiston de enseñar doctrinas contrarias a las creencias de la Iglesia de Inglaterra. Se le halló culpable, se le privó de su cátedra y se le expulsó de Cambridge. En cambio, nunca se le declaró culpable de herejía, a pesar de que se le sometió a un proceso de casi cinco años.

Aunque Newton compartía las ideas antitrinitarias de Whiston, no intercedió en favor de su amigo, y con el tiempo lo condenó al ostracismo. Newton temía que su posición social y académica se viera perjudicada. Whiston, no. En 1754 se publicaron por fin los escritos de Newton que descubrían la falsedad de la Trinidad, veintisiete años después de su muerte. Pero era demasiado tarde para que le sirviera de ayuda a Whiston, que había muerto dos años antes.

También se considera responsable a Newton de excluir a Whiston de la prestigiosa Royal Society, quizás porque no fue en su defensa, cuando este se aventuró a atacar la doctrina. Pero Whiston no se desanimó, pronto se mudó a Londres con su familia, y poco tiempo después fundó la Sociedad para la Promoción del Cristianismo Primitivo. Se dedicó a escribir sobre temas religiosos, siendo su obra más importante de aquel período los cuatro tomos titulados Primitive Christianity Revived. Como hombre consecuente, Whiston abandonó la Iglesia de Inglaterra en 1747, Lo hizo tanto literal como figurativamente, al salir de la iglesia cuando un clérigo empezó a leer el Credo Atanasiano y esa fue su ultima visita a un templo anglicano. La obra A Religious Encyclopædia dice de Whiston: "Debe admirarse la valiente franqueza y veracidad de su carácter, la consecuencia de su vida y la honradez de su conducta".

William Whiston creía que no se podían hacer concesiones con respecto a la verdad, y que las convicciones personales eran más valiosas que el aplauso y el elogio de los hombres. Aunque polémico, Whiston fue un erudito honrado que defendió sin temor la Biblia como la Palabra de Dios. En 1713 él produjo una liturgia reformada, que sirvió de base para años después fundar la sociedad para promover el cristianismo primitivo, dando conferencias en apoyo de sus teorías en pasillos y cafés en Londres. Aunque su proyecto no prosperó, con el tiempo según algunos historiadores se unió una de las Iglesias bautistas de su tiempo, es muy posible que lo hiciera dada su ideología al movimiento de bautistas Generales que para esa época, mitad del siglo XVIII, se habían vuelto antitriniatarios.

Así de esa manera el discípulo superó en valor al maestro, aunque no en inteligencia, pues si bien Whiston fue silenciado, la obra de Newton se ha mantenido viva y no cabe duda que despertó en muchas mentes, incluso del siglo XIX y XX, la idea de escudriñar las escrituras para derrumbar doctrinas por muy bien atrincheradas que estén, y lo hizo inteligentemente, pues de no haber sido por su cuidadosa y calculada cautela y sigilo, toda su obra habría desaparecido y su labor hubiese quedado en el olvido, como la de tantos sabios y maestros condenados al ostracismo bajo la poderosa maquinaria inquisitorial.

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