Obra protegida por derechos de autor

Obra protegida por derechos de autor.
ISBN OC : 978-84-9981-705-7
Depósito legal: M-20243-2011

EJERCITO DE SALVACIÓN : El cristianismo a través del pan

"No se puede predicar la salvación para el que tiene frío y hambre." Esta frase atribuible a William Booth, fundador del Ejercito de Salvación, de alguna manera define el propósito de este movimiento religioso, que utiliza términos y vestimentas especialmente llamativos para sus miembros activos. Se les conoce por sus actos de carácter humanitario, comedores sociales, ayudas en épocas festivas, como la navidad, etc. Y por el hecho de que visten trajes que simulan artes militares, pero sin armas y sus desfiles con bandas musicales, con las que llaman la atención, sobre todo en los barrios pobres de muchas ciudades. Este movimiento nacido a finales del siglo XIX, merece un capitulo en este compendio, porque de alguna manera intentan aplicar uno de los principales propósitos del cristianismo, y fueron precursores de lo que ahora en estos tiempos parece la única aportación que según algunos puede hacer ya la religión en estos últimos tiempos. Sin embargo, no era solo la ayuda humanitaria la que movió a Willian Booth, a llevar a cabo su predicación del voluntariado, buscaba en un principio la limpieza moral y espiritual de las iglesias.
<--------William Booth, nace en Nottingham, Inglaterra un diez de Abril de 1829. Su padres de origen judío, se convierten al anglicanismo y en dicha religión educan a su hijo. En su temprana juventud, trabajó como aprendiz de un importante prestamista de la zona, y a través de ese trabajo, en el que tenía que cobrar a los pobres desgraciados que caían en manos de su avaro jefe, comprueba la miseria que se mueve en las ciudades, pese a vivir en plena era industrial.
Con tan solo 15 años, en 1834, el mismo año en el que el Dr. Thomas, de los cristadenfienses se empezaba a separar del metodismo en América, Booth, abandona el anglicanismo para adherirse primero a la iglesia congregacional, aunque no llegó a incorporarse definitivamente a estos, pues no estaba de acuerdo con algunas de sus premisas, sobre todo la doctrina predeterminista calvinista, que todavía defendían. Sobre todo le chocaba el que precisamente las clases más humildes y desarraigadas de la sociedad, eran los que estaban más alejados de Dios, porque no asistían a las iglesias. Muchos los consideraban sencillamente como malas personas, que no eran escogidos por Dios y por ello tenían ese destino, pero aquello le parecía de una injusticia, que no podía provenir de un Dios de amor, ni imparcial. Una de las cosas que impedía la entrada de indigentes en las iglesias era que no podían pagar el diezmo obligatorio.

Cuando tenía 17 años, trabajó como ayudante de un prestamista y llegó a ver la penosa realidad de muchos pobres que se veían abocados a vender lo poco que tenían para salir adelante y dar de comer a su familia. Por aquella época tuvo contacto con Feargus O´Connor, un activista irlandés opuesto al diezmo y defensor de los derechos de clase obrera, aún antes de la llegada del sindicalismo. Sin embargo el joven William, siguió por caminos distintos, el no quiso acercarse a la política.
Así su lucha se centraría en predicar a esos mismo pobres a los que las iglesias establecidas estaban olvidando. En 1854 ingresó en la Iglesia Metodista, allí conoce a Catherine Munford, que pronto se convierte en su esposa, quién le anima en su preparación religiosa. Tras un breve paso por un seminario en Londres, se convierte en 1858 en un predicador metodista ordenado. No obstante, pronto se da cuenta que el sencillamente predicar no bastaba para acabar con las diferencias sociales y la marginación de los pobres, cuyas condiciones les impedían ser aceptados en la mayoría de las iglesias.
Así, tras casi diez años al servicio de la iglesia metodista inglesa, decidió acercarse a más a los necesitados de forma directa, tal como hizo George Whitefield, en los comienzos del metodismo, por ello se convirtió en un predicador itinerante y con el tiempo se independizó de la iglesia. Desde 1865 se podía ver al matrimonio Booth, predicando en los suburbios del este de Londres.

Su propósito original, tenía que ver con la lucha contra los vicios que aquejaban a los barrios pobres, las cantinas, prostíbulos y otros lugares de bajos fondos, eran los preferidos por Booth, para buscar almas perdidas. Así llamó a su labor, "La Misión Cristiana del Este de Londres". En realidad William Booth intentaba hacer que las personas convertidas en su misión fueran incorporadas a las iglesias que ya existían en Londres. 

Pero pronto se daría cuenta que sus conversos, eran menospreciados y mal aceptados en las iglesias, sobre todo porque muchos no iban limpios, ni con ropas adecuadas, por lo cual en ocasiones hasta eran expulsados de estas. La solución que vio Booth, fue formar su propia iglesia, en la que no se permitieran prejuicios sociales.
También en la década de los 70 de ese siglo, escribe algunos de sus libros más importantes, "La Oscura Inglaterra" y "La Salida" los cuales fueron un modelo para la ayuda social. En el primero de ellos, la oscura Inglaterra, denuncia la situación penosa que pasaban en su época mas de tres millones de personas que vivían en el umbral de la pobreza más absoluta. Y compara a estos millones de seres, con los habitantes de las selvas africanas, que según él, estaban muy alejados de Dios, desamparados en sentido religioso, atacados por el llamado mundo civilizado y esclavizado por los mercaderes árabes. En una curiosa analogía, muestra como las personas de las grandes urbes, se encuentran perdidas como en la selva, alejadas de Dios por la ignorancia a la que se han visto sometidas y explotadas por los grandes empresarios que casi los esclavizan. El libro desgrana de forma pormenorizada la situación de miles de personas en las grandes ciudades en un época de adaptación económica y de grandes cambios, como fue el final del siglo XIX, en las grande urges industrializadas, donde por causa del sistema de trabajo colectivo, eran muchos lo que se quedaban sin el y por lo tanto sin sustento. El libro por otro lado es una critica al sistema, y lamentablemente pita una realidad a la que todavía en peno siglo XXI se sigue viviendo en muchas ciudades de los países en vías de desarrollo. 

Booth llegó a concluir que para que hubiera una profunda conversión, hacía falta que las circunstancias económicas o sanitarias del individuo mejoraran, por ello puso mucho empeño en conseguir fondos, para primero ayudar materialmente a los necesitados y luego ayudarlos espiritualmente. Así su lema llegó a ser : "soup, soap, salvation" (sopa, jabón y salvación). No era una un proyecto fácil, pues ese tipo de conversiones, a menudo podían ser interesadas o condicionadas por la ayuda material y crear así falsos conversos o conversos por el estomago. Sin embargo, el no se rindió y continuó con su labor, que poco a poco iba dando fruto. Por ello hacia 1878 constituye una nueva denominación: El Ejército de Salvación.
El plan de William Booth, entre otras cosas, consistía en organizar una especie de colonias para los desamparados, marginados y otros que quisieran obtener ayuda, bajo un sistema de vida, organizado en comunidades auto-suficientes y dirigido por los colaboradores del movimiento o miembros activos, que ayudaran al desocupado, primero de forma directa y luego por medio de la reeducación religiosa que le ayudará a salir de sus penosas situación. No cabe duda que es un sistema copiado posteriormente por numerosos grupos religiosos, incluso por la iglesia católica.
La elección del sistema militar y el propio nombre, iba relacionado con el simbolismo bíblico de la armadura cristiana y la guerra espiritual, (Efesios 6: 12-17) O la expresión "soldado de Cristo", utilizada por el apóstol Pablo (2 Timoteo 2:3). Pero también fue adoptado por Booth, porque en aquella época entre los sectores proletarios de Londres, de donde se nutría principalmente el movimiento, el lenguaje y las costumbres militares eran bien vistas y eran la meta de muchos pobres para salir de su situación, y ser respetados a la vez que sentirse útiles a su nación. Los militares representaban al sistema más disciplinado y unificado que se podía encontrar y muy respetado. Por ello Booth, vio bien, extraer de esas características militares la manera de organizar su nuevo movimiento cristiano. Así el empezó a hablar de lucha, de batalla contra el mal, de como la misión cristiana debe ser un ejercito para la salvación de las almas perdidas. La idea cuajó entre sus seguidores, de tal manera que se adoptó el nombre oficial : Ejercito de Salvación. Seguidamente se introdujeron en todos los estatutos y normativas este tipo de organización, disciplina y vocabulario militar. 

Sus templos o lugares de reunión son llamadas ciudadelas, sus puestos de evangelización se llaman avanzadas y los convertidos, prisioneros. La organización está calcada en la nomenclatura a la del ejército británico. Su núcleo básico son los cuerpos, dirigidos por un oficial cuyo rango va ascendiendo desde Teniente a Brigadier. Varias de estas unidades integran una división dirigida por un Comandante divisional. Varias divisiones constituyen un territorio a cargo de un Coronel. La organización mundial está al mando del General en jefe del E. S.
Así, los miembros del Ejercito de Salvación, empezaron a vestir de forma muy peculiar, con un atuendo similar al uniforme del ejercito inglés de la época. Así se dio inicio a un ritual que se repetía por los diferentes barrios marginales, un grupo vestidos con sus uniformes, portando banderas, una banda de bronce y acompañados de música marcial. Todos los símbolos representan algo y estaban relacionados con su sentido religioso, así las banderas que portan llevan varios colores: Azul que simboliza la santidad. El Rojo, según ellos representa la salvación por Cristo, y la Estrella de oro el Espíritu Santo. También se dio inicio a una publicación oficial War cry (El grito de Guerra).
Las congregaciones llamadas cuerpos, se reunían al principio en carpas, teatros, salones de baile y al aire libre. Cantaban, y tocaban música, llamado la atención. Cuando un buen grupo de personas se reunían en torno a ellos, iniciaban los sermones, breves pero contundentes, contra los vicios que arruinaban su vida, contra la prostitución, ofreciendo alternativas a las propias prostitutas. 

Eran tan llamativas sus llamadas que atraían multitudes en torno a ellos y sus llamadas para ayudar a los pobres, pidiendo colaboración que buenamente recibían. A finales de siglo, una familia de músicos populares, de apellido Fry, se unió con entusiasmo en Londres, para ir detrás de los predicadores a fin de llamar más la atención de las caravanas y fue en esta función que comenzaron a interpretar música popular para distraer a las muchedumbres y concentrar su atención en el mensaje que deseaban divulgar. Desde entonces, se puso de moda entre la mayoría de los cuerpos y divisiones, la costumbre de acompañar a los predicadores con una banda de música. Son conocidas como las Bandas de Bronces, que hasta hoy día han llegado a ser una parte integral del ministerio del Ejército de Salvación y un símbolo reconocible de identidad del movimiento. El Ejército de Salvación también tiene coros, éstos son denominados Brigadas de Canto.

El grito de guerra de Booth llegó a ser: "Vayan por las Almas... por las peores" y así lo hacían. Un ritual que se hizo común entre los salvacionistas, fue el llamado: "Banco de penitentes" y consistía en que, reunido el grupo, un nuevo miembro convertido se ponía en primera fila, confesando públicamente sus pecados y contaba a toda la comunidad cómo Dios lo convirtió. En pocos años el movimiento obtuvo miles de miembros activos y se hicieron notar en la zona más deprimida de Londres. 

Hubo no obstante alguna oposición, sobre todo de los dueños de los antros, prostíbulos, salas de juegos, cantinas y otros, que veían como cada cierto tiempo marchaban un grupo de uniformados religiosos a molestar a clientes y trabajadoras, para convertirlos y vaciar sus negocios. Durante el año 1882, tan solo en Inglaterra, 669 salvacionistas fueron atacados físicamente, 56 locales del ejército fueron destruidos enteramente o parcialmente, se formaron "ejércitos de esqueletos", un grupo compuesto de delincuentes, pagados por los dueños de los antros para atacar a los salvacionistas. También las leyes gubernamentales actuaron en contra de los soldados del EdS, por los disturbios que se formaban allá por donde marchaban. Así por esta causa, 86 soldados del ejército de salvación fueron encarcelados por llamadas y denuncias de muchos comerciantes acusando a estos de causar disturbios en las calles. Hubo disturbios públicos en casi todo lugar adonde iban, pero en la mayoría de los casos esos disturbios eran originados por sus opositores. Pronto la fama de aquel grupo de uniformados, llenó los titulares de los periódicos alrededor del mundo entero. Llegó un punto extremo de estas olas de persecución en 1884, cuando más de 600 salvacionistas fueron detenidos y encarcelados por las autoridades en Inglaterra.
Pero aparte de estas dificultades, los métodos de captación del Ejercito de Salvación, acercó a muchos a apoyar la obra, desde observadores a personas rescatadas de la miseria, que ahora se convertían en activos soldados. 

El éxito de la obra, anima a Booth a dar el salto a América, lo hace en 1880, En aquel año sus enviados tomaron los Estados Unidos haciendo del movimiento una gran fuerza religiosa del país. Atravesando el Río Grande, los discípulos de Booth pasaron a Iberoamérica, donde con el tiempo han ido formando cuerpos en todas sus repúblicas. Booth nombró como responsable de la obra a Thomas E. Moore, aunque más tarde este le traicionó por estar en desacuerdo con él y formó su propio movimiento de similares características, llamado American Rescue Workers.
En cuanto a la doctrina e ideología religiosa que Booth y el Ejercito de Salvación a hecho suyo, desde un principio estaba relacionado con el metodismo, con algunos cambios leves, como la no aceptación del bautismo, opinando que Cristo no implantó la obligatoriedad del bautismo, aunque quizás ignoran que según muestra Mateo 20:28,29 Jesús manda explícitamente al bautismo y la enseñanza. Tampoco le dan importancia a la celebración de la Cena del Señor, o eucaristía por aquello, pues según ellos los evangelios como le de Juan guardan silencio sobre esta cuestión, pero de nuevo ignoran las palabras de Jesús en Lucas 22:19 : Seguid haciendo esto en memoria de mi. Haciendo referencia a su última cena. Si bien ellos consideran la semana santa y el día de la cena como momentos especiales, en los que Jesús hizo un pacto con sus discípulos, ello no conlleva que de eso dependa la salvación. Como también rechazan la idea de salvación solo por fe, para ellos hace falta una actitud de arrepentimiento y unas obras, rechazan la aceptación de esto sacramentos por considerar que estos no deben proporcionar al alma una 'seguridad de salvación' incompatible con las doctrinas del arrepentimiento y conversión que predican.
Por otro lado, si intentan cumplir con la obra de predicar que Jesús indicó en Lucas 4:18 y 7:22. En los que se habla de la labor de Jesús de predicar a los pobres y los marginados. Aunque no contemplan en sus obras las curaciones milagrosas, ni los dones del espíritu, por entenderlos ya cumplidos en otras épocas. Ellos se centran primordialmente en la obra social que el cristianismo debía tener, pues piensan que con esa obra es como pueden salvar vidas, el problema es que esta manera de predicar solo a los pobres, parece excluir a una clase media que el tiempo de Booth era inexistente, pero hoy día es mayoría, sobre todo en las grandes ciudades. Si bien no rechazan a nadie dentro de sus miembros, es más, agradecen el acercamiento de personas que con sus recursos económicos, dan un gran empuje a la causa. Pero difícilmente llegan con su mensaje hoy día al grueso de la población. Muchos opinan que simplemente son una agrupación caritativa o de carácter social, como una ONG, pero no como una religión cristiana. De hecho ellos mismos presumen de ser la tercera fuerza proveedora de ayuda social en el mundo, aunque es difícil ser categórico en eso, pues se desconoce la cantidad de recursos que aportan otras iglesias y confesiones a tal labor. Pues si bien fueron pioneros en la ayuda social a los necesitados, hoy día no son los únicos que la practican. 

La confesión de fe salvacionista básicamente se puede resumir en 11 artículos que difieren poco del credo metodista:
1. Creemos que las Escrituras del Antiguo y del Nuevo Testamento fueron dadas por inspiración de Dios, y que sólo ellas constituyen la regla divina de fe y vida cristianas.
2. Creemos que hay un solo Dios, quien es infinitamente perfecto, Creador, Preservador y Gobernador de todas las cosas, y que es a él sólo a quien se debe rendir culto religioso.
3. Creemos que la Deidad se constituye de tres personas, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, indivisas en esencia, e iguales en poder y gloria.
4. Creemos que en la persona de Jesucristo se unen las naturalezas divina y humana, de manera que él es verdadera y esencialmente Dios, y verdadera y esencialmente hombre.
5. Creemos que nuestros primeros padres fueron creados en estado de inocencia mas por haber desobedecido perdieron su pureza y felicidad, y por efecto de su caída, todos los hombres han llegado a ser pecadores, totalmente corrompidos, y como tales están con justicia expuestos a la ira de Dios.
6. Creemos que el Señor Jesucristo, por sus padecimientos y muerte, ha hecho la propiciación por todo el mundo, y quien quiera que tenga voluntad, podrá salvarse.
7. Creemos que el arrepentimiento hacia Dios, la fe en nuestro Señor Jesucristo, y la regeneración por el Espíritu Santo, son necesarios para la salvación.
8. Creemos que somos justificados por gracia, mediante la fe en nuestro Señor Jesucristo, y que el que cree tiene el testimonio de ello en sí mismo.
9. Creemos que la continuación en estado de salvación depende del ejercicio constante de la fe y obediencia a Cristo.
10. Creemos que es privilegio de todos los creyentes ser enteramente santificados, y que su espíritu, alma y cuerpo pueden ser preservados sin reprensión para la venida de nuestro Señor Jesucristo (1 Tesalonicenses 5:23)
11. Creemos en la inmortalidad del alma; en la resurrección del cuerpo; en el juicio general al fin del mundo; en la eterna felicidad de los buenos, y en el castigo perpetuo de los malos.

Sobre este último punto sin embargo, a diferencia de otros movimientos activos de predicadores, como los Testigos de Jehová, el Ejército de Salvación no habla nada sobre una esperanza futura, ni sobre el reino de Dios, ni hacen mención acerca del fin del mundo. Para ellos, su labor tiene que ver con el rescate de almas para ir al cielo sin más, si bien esperan un juicio final, pero sin dar muchos detalles de cuando y cómo. En su predicación, han perdido parte de su llamada al abandono de las causas de la marginación y la ruina, yendo a casinos, prostíbulos y cantinas, tampoco practican sus famosas marchas, llamado la atención de todos con su mensaje. Ya tan solo se centran en ayudar en labores de socorro, comedores sociales y albergues para sin techo. Por ello, como hemos mencionado antes son confundidos con una organización de carácter social, mas que con una religión, y esto también es debido a que han perdido parte de su celo religioso inicial y muchos de sus voluntarios no están preparados para dar respuestas a otros problemas que afligen al hombre en los últimos tiempos, sobre todo en un occidente, donde la pobreza está mucho más limitada.

Considerando que como institución de caridad legalmente reconocida, en muchos países recibe fondos gubernamentales directos y donaciones particulares deducibles de impuestos públicos. Por ello, en muchas de sus dependencias, contratan personal a sueldo. La organización sin embargo tiene establecida una política de discriminación contra los aspirantes y empleados que profesan una fe o una conducta moral contraria a las aceptadas por la institución. En EE.UU., han sido criticados por su negativa a la aceptación de homosexuales dentro de sus empleados. Los que critican esto, olvidan no obstante que estamos hablando de una religión y no de una empresa, por lo tanto tienen unas normas morales que defienden, y que lógicamente desean ser cumplidas por todos sus miembros, aunque se trate de asalariados. Por otro lado, parece que desde un principio evitaron la discriminación entre hombres y mujeres, nombrando oficiales, sargentos, y otros puestos de dirección, tanto  hombres como  mujeres.

Si bien ellos no hablan de cifras y en sus publicaciones no hablan del número de nuevos miembros agregados a su organización, ni del crecimiento anual de sus seguidores, se sabe que sobrepasan los cinco millones, entre soldados voluntarios, oficiales y empleados. Se contentan con convertir a los pecadores sin preocuparse inmediatamente de aquellos que se enrolan en sus filas como miembros activos del movimiento, así muchos a los que ayudan a salir de su miseria, se convierten en miembros activos. Para estos últimos, el Ejército de Salvación se convierte en su única iglesia. Creen en sus doctrinas, practican sus ritos, aceptan bajo juramento sus consignas, trabajan incansables a su servicio, abandonando todo el cristianismo de su vida anterior, así como la recepción de sacramentos a que estaban habituados.

El ejercito de Salvación, ha puesto en práctica como pocos, uno de los propósitos del cristianismo, según muestra Santiago 1:27 : La religión pura y sin mácula delante de Dios Padre es ésta: Visitar, o socorrer, a los huérfanos y a las viudas en sus tribulaciones, y preservarse de la corrupción de este mundo. En eso no hay duda que han puesto su empeño en cumplir, tanto al ayudar a los pobres, como mantener hasta cierto grado una conducta y normas morales elevadas entre sus miembros. Su slogan "sopa, jabón y salvación", les ha hecho dar el testimonio mediante las obras de caridad, y en eso no cabe duda destacan sobre todos las demás cristianismos, pues consideran requisito indispensable que todos los miembros activos, los llamados soldados efectúen ese trabajo. Pero si esto no va acompañado de un conocimiento bíblico exacto, la fe no tiene una base completa. Porque ni William Booth, ni los que han continuado su labor, han buscado, acercarse a lo que era doctrinal y funcionalmente hablando el cristianismo original. Por ello no se han esforzado por limpiarse de doctrinas no bíblicas, introducidas como hemos visto, siglos después de la fundación del cristianismo original y que han cubierto al trigo de mala hierba. Por otro lado, el uso de símbolos y vestimentas militares pueden ser considerados excesivos y poco compatibles con la idea de un cristianismo pacifico, aunque a esto tenemos que matizar que los miembros del ejercito de Salvación, sin ser neutrales o pacifistas,  rechazan la violencia.
Por otro lado, muchos salvacionistas se dan cuenta que en muchas ocasiones, la fe que viene por el interés de llenar el estomago no es consistente y esto los desalienta. También se puede caer en el riesgo de olvidar que el testimonio se debe dar a todos, ricos y pobres, pues el mandato de predicar, se dio para toda persona, independiente de su estatus social, así lo expuso el originador del cristianismo :Id, pues, y haced discípulos a todas las gentes bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles a guardar todo lo que yo os he mandado. Y he aquí que yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo."(Mateo 28:19,20). Su limitación estratégica y el rechazo del bautismo y de otros preceptos ordenados por Cristo, les alejan un tanto del cristianismo establecido por él. Es posible concluir que la labor que realizan en pro del fin de la pobreza y la marginación, compensa esas carencias. 

Lamentablemente, como dijo el propio Jesús: a los pobres siempre los tendrán, pero a mi no". Y es una gran verdad, porque mientras continúa este mundo injusto, de gobiernos corruptos, de injusticias sociales, de sistemas basados en la competencia, en la búsqueda desmesurada de riquezas y una sociedad, basada en el dinero, jamás dejaran de haber pobres y marginados. Por muy buena labor que desempeñen hombres y mujeres laboriosos, como los del ejercito de Salvación en mas de 120 países, intentar eliminar la pobreza e injusticia social en este mundo, es como intentar barrer la arena de la playa. Pero por lo menos en su conciencia y a la vista de Dios está que lo han intentado y buenas intenciones han tenido. Ese es el haber de este minoritario, pero activo grupo de soldados que buscan la salvación para los marginados.

2 comentarios:

  1. me parece que su perspectiva no es objetiva, mas bien, parece repetir informacion buscada en Internet sin una investigacion personal, de primera persona y muy pronta a juzgar, condenar y ejecutar al Ejercito de Salvacion basada en sus propios prejuicios de "cristiano verdadero"....acerquese a un Salvacionista activo y preparado y entrevistelo objetivamente, buscando la verdad y no su punto de vista personal.

    ResponderEliminar
  2. Disculpe si no le ha gustado el articulo, pero se ha intentado dar un punto de vista muy digno de un movimiento al que admiro, tengo familiares que pertenecen a ello y reconozco su gran dedicación a las buenas obras. Pero en asuntos doctrinales se han limitado a seguir las tradiciones protestantes, sin mirar más allá. En cualquier caso estoy abierto a sugerencias o que mencione aspectos que no encajen con la realidad.

    ResponderEliminar