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ISBN OC : 978-84-9981-705-7
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Iglesia de la Unificación: El Reverendo Moon y la salvación por la familia


 El movimiento que ahora vamos a tratar, es uno de los que la prensa y los grupos de presión de la Iglesia han catalogado como una de las más oscuras, peligrosas y manipuladoras del mundo, despertando una especial animosidad y que en muchos lugares se ha convertido en persecución. Sin embargo el tiempo ha demostrado que tan solo es otra manera de ver la idea religiosa, tan respetable como todas las demás, aunque en sus enseñanzas y métodos haya asuntos cuestionables y quizás no tan bien vistos en la cultura occidental, ni acordes con lo que se espera del cristianismo biblico.

Podemos decir que este fue el primer movimiento cristiano independiente que surgió en aquella remota región oriental. Para remontarnos a este grupo originalmente llamado Asociación del Espíritu Santo para la Unificación del Cristianismo Mundial, (en fechas tan recientes como 1994 cambiaron el nombre a: Federación de Familias para la Paz y Unificación Mundial), tenemos que remontarnos a la llegada del cristianismo a esas tierras de oriente. Esto sucedió en 1784 cuando el coreano Yi Seung-hun fue bautizado mientras se encontraba en China con el nombre de Pedro. Por aquel tiempo tuvo contacto con los misioneros católicos que se encontraban en China, posteriormente regresó a Corea con varios textos religiosos y al parecer bautizó a muchos coreanos formandose una pequeña comunidad cristiana en la zona. La iglesia en Corea pudo sobrevivir sin la ayuda directa de misioneros jesuitas hasta la llegada del clero de Francia de la Sociedad de Misiones Extranjeras de París en el año 1836, pero seguía siendo una minoría y pobremente enseñada. Para 1876 llegó el primer protestante coreano, Yi Ungchan, quien proveniente de China fue bautizado por el misionero presbiteriano John McIntyre, luego otro discípulo de este, Lee Su-jong, desde Japón empieza a traducir la Biblia al coreano. Años después en 1875 llegaron a Corea los primeros misioneros no católicos enviados por la iglesia presbiteriana y ya encontraron personas que disponían de la Biblia de Su-jong. Ellos fundaron muchos orfanatos, hospitales, etc. y fue fundado el Seminario Presbiteriano Teológico, en 1901. 

 Pero las dificultades para que prosperara el cristianismo  llegaron cuando Japón convirtió a Corea en una provincia anexionada a su imperio, prohibiendo toda clase de adoración que no sea la sintoísta o confucionista, salvando sin embargo a la Iglesia Católica, pues esta permitió que sus feligreses participaran también en los ritos sintoístas y esto pareció bien a las autoridades japonesas. Diferente fue el trato que recibieron los presbiterianos y sobre todo los que llegaron después, metodistas, testigos de Jehová y otros misioneros evangélicosy pentecostales fueron tratados con dureza por las autoridades colonialistas. En ese contexto, el 6 de enero de 1920 en Sangsa-ri, en la provincia de Pyongyan, zona que en la actualidad pertenece a Corea del norte, nace Yong Myung Moon. Yong era hijo de MOON Kyung-yoo y KIM Kyung-gye ambos de tradición confucionista, aunque fueron convertidos por medio de un familiar llamado Yun Guk, que era pastor de una iglesia presbiteriana. 

Así fue como la familia al completo abrasó el presbiterianismo cuando el joven Sun contaba con 10 años de edad. Habiendo crecido bajo la opresión y persecución e intolerancia en su propia tierra, Yong Myung Moon observo y sufrió en sus propias carnes la injusticia, no solo entre su propia gente sino también en manos de los dominadores japoneses a los que durante muchos años guardaba un odio. Como era normal entre sus contemporáneos, algunos de sus amigos con el tiempo se unieron a movimientos rebeldes contra la ocupación y el mantenía un espíritu nacionalista que nunca ha negado y una animadversión hacia Japón y más tarde hacia el comunismo. Pero aquello más que moverlo a rebelarse según reconoce, le hizo interesarse por el sufrimiento humano y buscar la razón por la que la humanidad era incapaz de crear un mundo de amor y justicia. Intentó entender la razón del sufrimiento de la gente y cómo podría detenerse este sufrimiento. 

Pese a las dificultades, la familia Moon asistía regularmente a una iglesia presbiteriana cercana a su ciudad. De esa manera Yung se fue familiarizando con las enseñanzas fundamentales de la Biblia, sabía que la religión trataba la condición humana fundamental y prometía un mundo ideal a aquellos que obedecieran a Dios, pero vio que las religiones establecidas, aunque afirmaban estar basadas en las escrituras, eran en la práctica, incapaces de responder a muchas de las preguntas acerca de la vida o resolver los más profundos problemas que enfrenta la humanidad. Preocupado por la enorme brecha entre los ideales religiosos y el actual estado del mundo, comenzó su propia búsqueda de soluciones, mediante una vida de estudio y oración. 

Curiosamente años después tuvo una experiencia que marcó el rumbo de su vida, eso fue allá por 1935, cuando según cuenta, tuvo una extraña visión donde al parecer Jesús se le presentó. El cuenta así el episodio: Era la noche antes de Semana Santa en el año en que cumplí dieciséis años. Yo estaba en el monte. Myodu, rezando toda la noche y pidiendo respuestas a Dios, en lágrimas. ¿Por qué había creado un mundo tan lleno de dolor y desesperación? ¿Por qué el omnisciente y todopoderoso Dios, había dejando al mundo en el dolor? ¿Qué debo hacer por mi patria trágica? Lloraba con lágrimas mientras hacía estas preguntasrepetidamente. Temprano en la mañana de Pascua, después de haber pasado toda la noche en oración, Jesús se apareció ante mí. Él apareció en un instante, como una ráfaga de viento, me dijo: "Dios está con un gran pesar por el dolor de la humanidad. Debes tomar en una misión especial en la Tierra que tiene que ver con el trabajo del Cielo. Yo estaba simultáneamente invadido por el miedo tan grande que sentía que podía morir, y gratitud tan profunda que sentía que podría explotar. Jesús habló claramente sobre el trabajo que tendría que hacer. Sus palabras fueron extraordinarias, relacionadas con salvar a la humanidad de su sufrimiento y llevar alegría a Dios. (Autobiografía de Sun Myung Moon, pag 29,30) Como vemos esta experiencia guarda cierta similitud similar a la que tuvo José Smith, (de los mormones), casualmente con la misma edad. No obstante el contenido del mensaje iba en otra dirección, pues no le ofrecía un mensaje escrito, ni había tablillas escondidas, ni hablaba de un Jesús en Corea. Según explica en su visión, Jesús le dijo que «continuase con la obra que él mismo había comenzado sobre la tierra hacía dos mil años, que lograse el establecimiento del Reino de Dios que aportase la paz a la humanidad. 

El joven coreano quedó sorprendido por este encuentro y especialmente por la solicitud o invitación que la visión le había hecho, así que en un principio lo rechazó. La confusión por tal visión le dejó marcado por varios días según el mismo explica: Mi encuentro con Jesús cambió mi vida completamente. Su expresión triste quedó sellada en mi corazón como si hubiera sido acuñada allí, y yo no podía pensar en otra cosa. Desde ese día, me sumergí por completo en la Palabra de Dios. A veces, me vi rodeado de una oscuridad interminable y lleno de un dolor tal que era difícil respirar. En otras ocasiones, mi corazón estaba lleno de alegría, como si estuviera viendo el sol del amanecer en el horizonte. Experimenté una serie de días como estos, y me llevaron a un mundo cada vez más profundo de oración. Abracé nuevas palabras de la verdad que Jesús me estaba dando directamente, y quedé completamente cautivado por Dios. Llevaba una vida que era completamente diferente a la anterior. Tenía muchas cosas que pensar, y poco a poco me convirtió en un muchacho de pocas palabras. (Autobiografía de Sun Myung Moon, pag 32) Pero tal como ocurriera con José Smith, la vida siguió y durante los siguientes años, en ese periodo desde 1936 al 43 llevó una vida normal, se dedicó a terminar los estudios básicos, para luego cursar estudios superiores en Seúl en una escuela de ingeniería, incluso viajó a Japón para especializarse, aprendió boxeo, artes marciales, y mientras estudiaba en Japón trabajó para costearse los estudios, lo cual indica que hizo la vida, como cualquier joven de su edad. En realidad no fue hasta los años cuarenta cuando se planteó en serio dedicarse a la labor que supuestamente le había encomendado Jesús. Mientras cursaba sus estudios de ingeniería y comercio en Seúl, asistía a la Iglesia Myungsudae de Jesús, situada en Heuksok Dong, y también se introdujo entre los pentecostales de Seobinggo, que celebraban los servicios a orillas del río Han. La influencia de estos últimos fue notable al principio de su camino religioso. 

Pero fue en 1943, tras su regreso a Corea, y su asistencia de nuevo a la iglesia Myungsudae, cuando empieza a poner por escrito todos los pensamientos que le vienen, como una especie de iluminación. Es entoces cuando según cuenta Moon,  de repente tuvo la comprensión de que la relación entre Dios y los humanos era como la de una familia. Y el enfoque de todo el propósito de Dios giraba en conseguir una familia perfecta en la tierra que condujera a un mundo armonioso unido y feliz. Así lo expone en sus memorias: Tuve esta comprensión: "La relación entre Dios y nosotros es la de un padre y sus hijos, y Dios está profundamente triste al ver el sufrimiento de la humanidad". En este momento, todos los secretos del universo fueron resueltos en mi mente. Repentinamente, fue como si alguien había encendido un proyector de películas. Todo lo que había sucedido, desde el tiempo en que la humanidad rompió el mandamiento de Dios y comenzó a ir en dirección de la caída, se mostraba claramente ante mis ojos. (...) Dios creó a Adán y Eva y los envió a este mundo para ser fructíferos, multiplicarse, y para hacer surgir un mundo de paz donde iban a vivir. Pero no pudieron esperar al tiempo de Dios. Cometieron adulterio y tuvieron dos hijos, Caín y Abel. Los hijos que nacieron a partir de la caída no confiaban unos en otros, y eso provocó un incidente en que un hermano asesinó al otro. La paz de este mundo estaba en caos, el pecado cubrió al mundo, y comenzó el dolor de Dios. Luego, la humanidad cometió otro pecado terrible por haber matado a Jesús, el Mesías. Así que el sufrimiento que experimenta la humanidad hoy es un proceso de expiación por el que debe atravesar, y el dolor de Dios continúa hasta la actualidad, (Autobiografía de Sun Myung Moon, pag 52). Todavía no había desarrollado su teoría del pecado, que dista mucho de la convencional que detalla la Biblia, pues bajo la interpretación de Moon, Eva fue seducida por el diablo y la prole que engendró fue de este, más tarde ahondaremos en esa curiosa teoría. 

En cualquier caso desde ese momento Moon, empezó a hablar de la importancia de la familia y de la descendencia para purificar la humanidad. Y fue por ese tiempo que se casó con una joven coreana, Gil Seon Choi, hija de una prominente familia presbiteriana de Jungju. Esto sucedió en 1944, pero la felicidad matrimonial le duró poco tiempo, pues pocos meses después fue arrestado acusado de comunismo, ya que tiempo atrás se había relacionado con algunos activistas independentistas coreanos y algunos de ellos albergaban ideas comunistas, algo que por supuesto no tenía Moon. Pero llegó el fin de la guerra en 1945, y queda deja libre de nuevo. Vuelve con su esposa, con la que tiene un hijo, aunque  poco tiempo se mantiene con ellos, pues la situación se hace insostenible, una hambruna estaba causando estragos. Curiosamente aprovechando un viaje para buscar provisiones para su familia, Moon dice haber recibido una revelación en la que se le animaba a ir al norte, a Pyongyang, justamente cuando todos los ministros religiosos huían hacia el sur por la persecución religiosa del recién establecido gobierno comunista en la zona norte de Corea, controlada por ese entonces por la URSS. Allí fue donde establece un pequeño centro religioso en principio para la educación infantil, pero más tarde se añadieron muchos más que se acercaban a escuchar sus curiosos sermones, que cada vez diferían de la habitual enseñanza protestante. 

En 1946 cambia su nombre por el de Sun Myung Moon, nombre por el que ahora es mundialmente conocido. Las primeras enseñanzas oficiales de la iglesia, el Principio Divino, fueron escritas por primera vez primera con el nombre de Wolli Wonbon en 1946. Para ese tiempo, estableció una improvisada iglesia al más puro estilo pentecostal, en la que cantaban, daba discursos muy emocionales, que hacían llorar a los que escuchaban, tal fue el caso que durante un tiempo los vecinos la llamaron “La iglesia que llora”. 

La descripción de los eventos religiosos que se practicaban en su iglesia define el camino que estaban tomando en ese momento, el lo explica así: Cuando terminaban los servicios, los miembros de la congregación daban testimonio de la gracia que habían recibido durante el servicio. Durante estos testimonios, nos sentíamos ebrios en la gracia. Era como si nuestros cuerpos estuvieran flotando en el cielo. Muchas personas en nuestra iglesia tenían experiencias espirituales. Algunos entrarían en trance, algunos profetizarían, algunos hablan en lenguas, algunos podrían interpretar. En ocasiones, una persona que no pertenecía a nuestra iglesia estaba en la congregación. Otra de la congregación iba a verlo con los ojos cerrados, y le tocaba en el hombro. Entonces esa persona repentinamente empezaba a orar una oración con lágrimas de arrepentimiento. En tales casos, el caluroso fuego del Espíritu Santo, pasaría a través de nuestra concurrencia. Cuando el Espíritu Santo hacía su trabajo, había personas que fueron curadas de largas enfermedades, tan limpiamente como si se las hubiera borrado. (Autobiografía de Sun Myung Moon, pag 61) Visto así, pareciera como si Moon, simplemente hubiese abierto una nueva iglesia pentecostal más, con emotivos eventos, agitación, recepción del espíritu santo, habla en lenguas y curaciones. De ,gran parte de la asistencia eran miembros de otras iglesias pentecostales y presbiterianas vecinas. En 1951 se refugió en la ciudad de Pusan cerca del paralelo 38, que con el tiempo dividiría al país en dos y por aquel tiempo era una ciudad llena de refugiados norcoreanos. 

En aquella ciudad se animó a predicar abiertamente sobre sus ideas, ahora más claras y con rasgos mucho más diferentes a lo establecido. El primer discípulo llego a ser el dueño de la casa donde se hospedó, Duk Mun Eom. Allí, junto a Won Pil Kim, construyeron lo que sería su vivienda, en una sencilla choza construida entre rocas. Allí mientras trabajaba en el muelle del puerto de la ciudad se dedicó a seguir poniendo por escrito lo que sería su obra base Wolli Wonbon, que después sería llamado “El principio Divino” y profundizando en la idea de familia humana. Esa misma casa sirvió también de iglesia improvisada, desde donde empezó a dar sermones semanales, si bien tan solo tenía tres asistentes, su potente voz era escuchada por la gente que se acercaba a un pozo cercano y pronto su nombre fue conocido como el de el loco y apuesto predicador.

Un detalle digno de mención es que de alguna manera para ese tiempo se había olvidado de su familia, vivía lejos de ellos y casi se podría hablar de abandono por su parte, pues si bien las circunstancias adversas en Pyongyang, le habían impedido ver a su hijo y esposa durante un largo periodo de tiempo, ahora que podía se negaba a hacerlo, aludiendo que no estaba preparado para ello. Esa fue una de las razones por las que su primera esposa le rechazara y con el tiempo se divorciara de él. 

En cierto modo su idea de familia perfecta no la practicó con su primera esposa, sino con la segunda, Hak Ja Han, quien le ha acompañado el resto de su vida y con la que ha tenido 8 hijos. Pronto se vio en dificultades también en Pusan y tuvo que abandonarla por las duras acusaciones de los líderes religiosos enemigos. Por ello en 1953, junto con uno Won Pil Kim, viajó a Seúl y montó lo que se podría decir fue el germen del primer templo religioso de la unificación, su intención era crear una asociación que unificara a todos los cristianismos y después a todas las religiones, el no pretendía formar una religión separada, aunque con la enseñanza que estaba difundiendo se estaba distanciando inevitablemente de todos los demás movimientos religiosos en Corea. En la pared principal de la iglesia colocaron un cartel que decía: Asociación del Espíritu Santo para la Unificación del Cristianismo Mundial, mostrando sus intenciones. 

Sin embargo para ese tiempo el rechazaba hasta la propia definición de Iglesia, para su movimiento, pues según opinaba todo el cristianismo debía ser una sola iglesia, por lo menos era su opinión original: Sin embargo no me gusta tanto la palabra "kyo-hoi (iglesia)." Sus caracteres chinos significan literalmente reunión ("hoi") de enseñanza ("kyo"). La palabra religión, Jong-kyo, está compuesta de dos caracteres chinos que significan "central" y "enseñanza", respectivamente. En otras palabras, una iglesia es una reunión donde se enseñan las cosas fundamentales. La palabra "kyo-hoi" no implica ninguna razón por la cual los otros y yo debamos compartir algo. Pero la gente en general usa palabra "kyo-hoi" con un significado especial. Yo no quería pertenecer a esa categoría especial. Lo que yo deseaba era una iglesia sin denominaciones. La verdadera religión intenta salvar a la nación aun si tiene que sacrificar a su propia institución, intenta salvar al mundo aun a costa de sacrificar su país, y trata de salvar a la Humanidad aun si eso implica sacrificar al mundo. En ningún momento debe priorizarse la propia denominación o institución. No tuvimos más remedio que colgar el letrero de iglesia, pero en mi corazón yo estaba dispuesto a quitar ese letrero en cualquier momento. Una vez que uno cuelga un letrero que dice "iglesia", está diferenciando una iglesia de lo que no lo es. No es correcto dividir en dos lo que es una sola cosa. (Autobiografía de Sun Myung Moon, pag 86) 

Pero inevitablemente los miembros que se iban uniendo a su iglesia, empezaron a sentir una sensación de identidad separada de cualquier otra iglesia, de tal manera que entre ellos empezaron a llamarse shik-ku, o miembro de la familia. A medida que más personas iban llenando su iglesia, Moon vio la necesidad de buscar apoyos en el mundo universitario, para ello se propusieron visitar de forma organizada a diversos centros universitarios de la ciudad, entre ellos la Universidad de Ewha, que era financiada por una fundación presbiteriana de Canadá, donde curiosamente encontraron muchos simpatizantes que se unieron a la nueva iglesia. Y fue precisamente eso lo que provocó una nueva oleada de persecución hacia la iglesia de la unificación, empezaron a expulsar estudiantes y maestros que simpatizaban con el movimiento de Moon. Estos a su vez se manifestaron orando en un monasterio en el monte Samgak, donde se dice que después de orar y llorar, de repente empezaron a hablar en lenguas, así parece ser que también mantuvieron su hilo pentecostal. Sin embargo las mismas iglesias pentecostales locales se opusieron a ellos, junto a los presbiterianos, metodistas y la iglesia católica, todos se unieron en oponerse y lanzar acusaciones en muchas ocasiones infundadas sobre la persona de Moon. Todo aquello desembocó en una nueva encarcelación de Moon y sus asociados más cercanos, saliendo de nuevo libres a los tres meses, por demostrarse falsas las acusaciones. 

Al mismo tiempo, las dificultades con su primera esposa desembocaron en la petición de divorcio con esta, lo que a su vez provocó que la imagen de Moon, quedara en entredicho, que pese a que él se negó a concederle el divorcio, por fin tuvo que ceder, pues ella en ocasiones estaba detrás de muchas de las acusaciones y oposiciones contra su iglesia, curiosamente el hijo de aquel fracasado matrimonio sin embargo con el tiempo se unió al movimiento de su padre. Pero sus enemigos no dudan en atacar el trato tan poco afectivo que tuvo con su primera esposa.

Moon ve la unificación de las religiones del mundo como el primer paso hacia la salvación del mundo, de modo que no es sorprendente que interprete el cristianismo de maneras que aparenten que éste armoniza con otras religiones. Por ejemplo, en su principal libro de texto teológico, Principios divinos, dice que “el Señor de la Segunda Venida, quien viene como la figura central del cristianismo, también desempeñará el papel de Buda, quien los budistas creen que vendrá de nuevo”. 

 Empresas no secretas de la Iglesia 

Contrario a la costumbre de otras confesiones protestantes y pentecostales, Moon siempre se opuso a que se pidieran donativos a los miembros, y su propósito fue que la carga de mantener misioneros, pastores e iglesias no recayera en los miembros, sin embargo curiosamente una de las grandes acusaciones contra la iglesia de la unificación tiene que ver con el dinero y las riquezas que la Iglesia de la unificación posee. Esto tiene su explicación, ya que en realidad, el ideó un sistema para que la iglesia se financiase sin pedir diezmos ni contribuciones a sus feligreses. ¿Cómo podía ser posible que una iglesia de poco más de tres millones de miembros haya obtenido a lo largo de tan solo medio siglo esas inmensas riquezas, con templos pomposos y palacios impresionantes? El metodo fue una impresionante obra de recolectar dinero por parte de los miembros activos.
Al principio fue por medio de hacer sellos, estampitas, cuadros, flores de papel, que los miembros ofrecían a la gente a cambio de donaciones que luego irían a la iglesia para su financiación, de esa manera se podía decir que parte de la obra de la iglesia consistía en recaudar fondos. Pero Moon no oculta ese hecho y explica claramente cómo logró tener éxito: Mientras pensaba en las diversas opciones para hacer dinero, los sellos postales llamaron mi atención. En aquellos días, yo sugería a los miembros que se escriban cartas entre ellos por lo menos tres veces al mes. Enviar una carta costaba 40 wons, pero sugerí que no se limitaran a colocar un sello postal de 40 wons en sus cartas. En su lugar, sugerí usar 40 sellos postales de 1 won. Tomamos los sellos cancelados de estas artes, los vendimos, y logramos hacer 1 millón de wons en el primer año. Al ver que los sellos postales, que parecían insignificantes, podrían traer grandes cantidades de dinero, los miembros continuaron este trabajo durante siete años. También se vendían fotografías en blanco y negro de lugares famosos o personalidades del entretenimiento popular que habíamos coloreado con pintura. Estos emprendimientos también contribuyeron significativamente al funcionamiento de nuestras actividades de la iglesia. (Autobiografía de Sun Myung Moon, pag 101) 

 La iglesia se expandió rápidamente en Corea del Sur y hacia el final de 1955 había 30 centros de la iglesia en todo el país. Pero a medida que la iglesia iba en aumento y las perspectivas se dirigían a enviar misioneros a todas partes del mundo, Moon vio la necesidad de buscar dinero de maneras más eficaces y rotundas. Así que más tarde y se introdujo en el mundo de los negocios y las empresas. Según él, todas las empresas montadas por la iglesia de la unificación tienen el fin de sufragar los gastos para las misiones religiosas en todo el mundo, y en algunos casos es lo primero que montan para poder establecer después una iglesia allí. Según han ido pasando los años el conglomerado de empresas de Moon o de la iglesia de la unificación abarca desde instituciones educativas y medios de comunicación en Corea del Sur, EEUU y otros países hasta un fabricante automovilístico en Corea del Norte o el Seongnam Ilhwa Chunma, el equipo de fútbol con más títulos de la K-League surcoreana. Por otro lado, la Iglesia de la Unificación dirige el periódico Segye Times en Corea del Sur y más de una docena de empresas en el país, además de otros negocios en el extranjero. En EEUU, también tiene un periódico “The Washington times”. Además tiene empresas de pesca, minerias, incluso se afirma que están detras de algunas fabricas que sumistran materias primas a empresas armamentisticas.

La manera como se manejan los negocios le ha valido numerosas críticas y problemas con las autoridades y con el fisco, como sucedió con su encarcelamiento en EEUU en los años 80. Pero si una cosa tiene Moon es que no esconde nada, el sin tapujos ni secretismos reconoce que posee ese conglomerado económico, justificándolo como el legado para poder conseguir el propósito de su iglesia que es la unificación de todas la religiones para la consecución de la paz., para poder sufragar cursos, conferencias, desarrollar iniciativas de intermediación en conflictos y poder desarrollar la labor misional de su iglesia, que incluye escuelas, universidades, sociedades de ayuda, etc. Sin embargo el control de todos esos negocios siempre lo llevaba él o sus familiares, tal es el caso que antes de su muerte en Septiembre de 2012, ya había dejado el legado comercial y económico a su hijo, Kook Jin Moon, cuarto hijo con su segunda esposa, quien al parecer continuará al frente del imperio económico que la Iglesia ha amasado desde su fundación bajo el conglomerado Tongil Group. 

Otros problemas a los que se ha enfrentado Sun Myung Moon, tuvieron que ver con su apoyo a ciertos gobernantes como Nixon o a su oposición a los gobiernos comunistas, la defensa nacionalista de Corea y ciertos comentarios relacionados con la política. Pero lo que de nuevo lo llevó a la cárcel en 1984 fue una acusación fundada en el dinero que se estaba consiguiendo a través las solicitudes, la venta de flores, postales y otros negocios de la Iglesia, todo ello se ponía en una cuenta personal de Moon, por lo que los enemigos encontraron la manera de acusarlo de evadir impuestos y lógicamente aquello prosperó. Está claro que aun en el supuesto caso de que el dinero no era para riqueza personal, como Moon afirmó entonces en su defensa, no había hecho las cosas bien al no llevar las cuentas adecuadamente con el estado, sobre todo si se trataba de empresas comerciales que también estaban a su nombre. De nuevo, la mezcla de religión e intereses económicos no casa bien, es verdad que también la Iglesia católica ha buscado fondos en inversiones financieras, véase el escándalo del Banco Ambrosiano y los tratos con la mafia, alquiler y venta de edificios, inversiones en agencias financieras fraudulentas y otros turbios asuntos, pero por eso mismo, cualquier otro movimiento alternativo que supuestamente busca dar iluminación espiritual al mundo, difícilmente lo logrará utilizando esos manejos que solo sirven a los enemigos para vapulearlos con acusaciones de ser un imperio religioso con intereses económicos. Así los grupos anti secta lo han tenido fácil para cebarse con la Iglesia de la unificación. 

Por otro lado, religiosamente no tienen más peligro que cualquier iglesia evangelista o pentecostal que se precie, salvando las diferencias ideológicas por supuesto, pues en realidad no es tanto el control que ejercen sobre sus miembros, solamente que la religiosidad la demuestran al estilo más entusiástico o celoso de los coreanos. 

El principio divino, las enseñanzas básicas de Moon

Entre las  enseñanzas incluídas en El principio divino, la iglesia de la unificación incorpora algunas ideas sobre Dios relacionadas con una especie de dualidad del ser, es decir en Dios se encuentra lo positivo y lo negativo, lo interno y lo externo lo masculino y lo femenino. Él lo define como Sung Sang y Hyung Sang, que en coreano significa atributos internos y atributos externos respectivamente. Intuye por ejemplo cualidades femeninas en el espíritu santo, cuando en la Biblia no da cabida a género en ese contexto. 

Para explicar el porqué de las cosas en el mundo, habla de un proceso en la creación, indicando que los seres humanos no fueron hechos perfectos, pues de otra manera no hubieran pecado, pero lo mismo aplica a los seres espirituales, de esa manera da una explicación a la caída de Satanás y de Adán. Por otro lado, evita entrar en la polémica arminianista o calvinista de la predeterminación del hombre, pues según él, en el momento de caer no habían superado las tres etapas del crecimiento y Dios preveía esa posibilidad, si bien predeterminó el cumplimiento de su propósito a grandes rasgos y a largo plazo. Al hablar sobre estas tres etapas del crecimiento, intenta dar un sentido especial a los números en la Biblia, así por ejemplo al hablar del número “tres” razona así: Debido a la caída, la humanidad no logró pasar por las tres etapas de crecimiento. Puesto que la Biblia es la palabra de Dios para restaurar a la humanidad caída, incluye muchos ejemplos del número "tres": la Trinidad (Padre, Hijo y Espíritu Santo); los tres niveles del cielo; los tres arcángeles (Lucifer, Gabriel y Miguel); los tres hijos de Adán (Caín, Abel y Set); los tres hijos de Noé (Sem, Cam y Jafet); las tres cubiertas del arca de Noé; las tres clases de sacrificio por Abraham; los tres días de oscuridad en Egipto en el tiempo de Moisés; los tres días de separación de Satanás en el tiempo del éxodo; los tres periodos de cuarenta años para la restauración de Canaán; los treinta años de la vida privada de Jesús y los tres años de su ministerio público; los tres Reyes Magos y sus tres regalos a Jesús; los tres discípulos principales de Jesús; las tres tentaciones; las tres oraciones en Getsemaní; y los tres días de Jesús en el sepulcro. (El Principio divino 15) Leyendo cuidadosamente la explicación de Moon, se encuentran en esta muchos preceptos no bíblicos, como lo de los reyes magos, la Biblia no menciona la cantidad; luego cita los niveles celestiales, ideología puramente gnóstica y la Trinidad nícenica. 

Aunque sobre esto último más tarde rectifica, ya que según él no se puede hablar de Dios y Cristo como uno solo, además explica que Jesús falló en su propósito al venir a la tierra, una doctrina cuestionada a menudo, pues no deja en buen lugar a Cristo, sobre todo ante los trinitarios. Básicamente la enseñanza viene a decir lo siguiente: Jesús vino como el Mesías, y no fue la voluntad predestinada de Dios que él fuera crucificado. Con la ejecución de Jesús, el plan de Dios para que la humanidad viva en un mundo de paz fue desviado. Si Israel hubiera recibido a Jesús como el Mesías en ese momento, el hubiera creado un mundo de paz, en el que las culturas y las religiones de Oriente y Occidente se hubiesen convertido en una. Sin embargo, Jesús murió en la cruz, y la obra de Dios de la completa salvación espiritual y física se retrasó hasta después de la Segunda Venida. (El Principio Divino) Así, su paso por el pentecostalismo, no influyó en su idea sobre la persona de Jesús, a quien si bien considera un ser superior al hombre mortal, pero no a la altura de Dios. Según la enseñanza de Moon, Cristo debía haber conseguido tener descendencia para poder contrarrestar a la descendencia pecaminosa de Adán, pero al morir se truncó dicho propósito. 

Es también curiosa la forma de entender la caída al pecado del Génesis, al referirse a esta da una explicación que va mas allá de lo que otras religiones han explicado, así, haciendo referencia a lo que llevó al Diablo a caer, siendo como entendía Moon, que este era un arcángel, Lucifer, si bien en la única ocasión en que en la Biblia se hace referencia a Lucifer, es en Isaías 14:12, donde habla del lucero del alba o como algunas traducciones traducen “Lucifer”. Pero no se hace mención específica de que aquel fuera un arcángel antes de su caída, de lo contrario sería absurdo bajo la teoría de Moon, que Dios colocara al mando de ángeles a uno que no hubiese alcanzado la plenitud de las etapas de crecimiento a la que antes hemos hecho referencia. En cualquier caso, en un pasaje de su libro haciendo referencia a este suceso de la caída menciona lo siguiente: Aun en el período de la inmadurez de la humanidad, cuando el arcángel sintió una disminución del amor de Dios, si hubiese mantenido su dirección original, anhelando el amor de Dios y centrándose solamente en El, el arcángel no habría podido caer. Pero el sentimiento de rechazo experimentado por el arcángel causó una alteración de su dirección, llevándole a centrarse en sí mismo. Creció en el arcángel un sentimiento fuerte de celos hacia Adán. Cuando Eva sintió compasión hacia los sentimientos y el punto de vista del arcángel, ella formó una base reciproca con el arcángel, la cual por fin les condujo a una relación ilícita y caída. (El principio divino, 33) Y esta otra cita es aún más clara al respecto al decir: Eva estaba involucrada en dos actos caídos de amor (fornicación). El primero fue su relación con el arcángel, la cual fue la causa de la caída espiritual. El segundo fue su relación con Adán, la cual fue la causa de la caída física. Ambos actos caídos fueron pecaminosos, pero si consideramos cuál de los dos estaba "más cerca" del Principio, y así fácilmente perdonable a la vista de Dios, tenemos que decir que el segundo acto caído era más fácilmente perdonable. El primer acto caído fue motivado por el deseo excesivo de Eva de tener aquello que era prematuro para disfrutar; fue motivado por su deseo de tener sus ojos abiertos y ser "como dioses" (Génesis 3:7), antes de madurar. También, el primer acto caído de Eva fue con el arcángel, quien, según el Principio, nunca debería haber sido su esposo. En cambio, el segundo acto caído fue motivado por el deseo de Eva de retornar al lado de Dios después de darse cuenta de la naturaleza ilícita de su primer acto. Aunque fue cometido antes del tiempo que Dios había establecido, fue una relación con Adán, quien, en el plan de Dios, finalmente habría sido su esposo. (El principio divino 76). 

Efectivamente, Moon creía que la caída de Eva, fue producto de una relación sexual con el Diablo, dando a entender que el que después Adán cayó fue porque Eva lo invitó a tener también relaciones con ella, fruto de lo cual nacieron las descendencias. De esta manera explica la profecía de Génesis 3:15, sobre las descendencias: Caín y Abel, como fruto del amor ilícito de Eva, fueron puestos por Dios en posiciones representando el mal y el bien, basado en los dos actos de fornicación de ella. Caín, como el primer fruto de la caída, representaba el primer acto caído de Eva—su relación con el arcángel—y así fue puesto en la posición de tratar con Satanás. Satanás se apoderó de la creación de Dios antes que Dios. Debido a que Satanás es un ser fuera del Principio, él causó un mundo del seudo Principio antes de que Dios pudiera realizar un mundo del Principio. Para comenzar Su providencia, Dios puso al primer hijo, quien simbolizó el primer acto caído, en el lado de Satanás, y al segundo hijo, quien simbolizó el segundo acto caído, en Su propio lado. (El Principio Divino 76) Si bien no lo afirma de forma determinante, da a entender que el Diablo tuvo algún tipo de descendencia por medio de Eva, que representaría a la descendencia de la serpiente. Para apoyar su argumentación cita para ello el que Jesús mencionara a la gente desaforada como prole de víboras o prole del Diablo (Juan 8:44). O cuando acusa a los fariseos como hijos de Satanás. 

La idea de una raza de humanos que eran descendientes del Diablo o de un Demiurgo, ya había surgido en el tiempo de Marción, también era común en algunos movimientos gnósticos, entre otros los bogomilos, cátaros y otros habían teorizado al respecto. Pero las ideas de Moon al respecto se pueden considerar una variante de estos, pues él considera también que solo Cristo, como segundo Adán podría procrear hijos de Dios o descendencia pura por medio de engendrar hijos, por ello como mencionamos antes cuando Cristo vino esa primera vez fracasó al morir sin descendencia. Por ello la prioridad que la iglesia de la unificación le da al matrimonio y al tener hijos, es la razón por la que promueven esas multitudinarias bodas, bendecidas por el Referendo Moon, donde miles de parejas al mismo tiempo contraen matrimonio o realzan sus alianzas, aquellos matrimonios que se convierten en miembros activos de la iglesia. La iglesia de la Unificación también ha elaborado una muy particular doctrina de expiación, llamada “reintegración mediante indemnización”. El hombre, quien perdió la posición o condición original con la cual se le dotó al ser creado, tiene que restablecer ciertas circunstancias necesarias a fin de reintegrarse a sí mismo. 

También al parecer esta doctrina es aplicada tanto a los difuntos como a los vivos. El enseña que “hombres espíritus” muertos desean participar en las buenas obras de los que le siguen. La manera como esto es posible lo explica en su libro Principios divinos así: “Los hombres espíritus derraman fuego espiritual sobre hombres terrestres, les dan el poder de sanar enfermedades, y les ayudan a hacer muchas obras poderosas. Más que eso, capacitan a hombres terrestres para que puedan ver en un estado de trance muchos hechos del mundo de los espíritus, les dan el don de profecía, y los inspiran espiritualmente. Mediante tales actividades, en sustitución del Espíritu Santo, ellos cooperan con hombres terrestres para cumplir la voluntad de Dios”. Por ello, en las reuniones de la iglesia de Moon, a menudo surgen curaciones milagrosas, hablar en lenguas y otro tipo de obras extraordinarias, comunes en las iglesias pentecostales y las de sanación. A menudo celebran la llamada ceremonia de liberación de los antepasados, esta es una ceremonia de la Iglesia de la Unificación que tiene por objeto permitir a los espíritus de los antepasados difuntos de los participantes mejorar su situación en el mundo espiritual a través de la liberación, la educación, y la bendición, con lo cual practican un ritual espiritista completo, con un médium aceptada por la iglesia. 

Por otro lado, el papel del reverendo Sun Myung Moon, dentro de la iglesia ha ido cobrando importancia vital a medida que pasaba el tiempo y el ha ido revelando más sobre sí mismo, pues de alguna manera ha sido considerado por ,os unificacionistas como el mesías predicho en su segunda venida. Esto se extrae de las palabras que Moon escribió sobre la segunda venida de Cristo, en este caso la iglesia de la unificación enseña que esa segunda venida ya es, el afirma que Cristo en la Segunda Venida, va a venir como el centro del cristianismo, la persona de Maitreya Buda que volverá de acuerdo a las enseñanzas del Budismo, el hombre verdadero el cual es esperado en la tradición religiosa China y para muchos coreanos el Chongdoryong por quien muchos de ellos anhelan. El es la figura central, cuya llegada se espera en todas las demás religiones. Con esa idea intenta un acercamiento a las religiones orientales tradicionales en Corea, China y Japón. 

Pero la espera de esta segunda venida desde el punto de vista de Moon, no es como la esperan muchos evangelistas, pentecostales o adventistas, con el mismo Jesús que estuvo en el primer siglo, para llevarse a los salvos al cielo, ni una presencia invisible como enseñan los Testigos de Jehová. Según Moon, el Cristo tendría que nacer de nuevo como humano para terminar la misión que fue truncada cuando vino la primera vez, es decir para engendrar una generación de hijos de Dios o un linaje de Dios. Para calcular cuando ocurriría esto, hace unos cálculos cronológicos, basado en etapas humanas, explicadas en este párrafo de su libro, es una cita larga, pero vale la pena tomar nota de algunos detalles: El período desde Jesús hasta la Segunda Venida también es dividido en seis sub-periodos principales: el periodo de persecución bajo el Imperio Romano, el periodo de las iglesias cristianas bajo el sistema patriarcal (el periodo de los patriarcas), el periodo del reino cristiano, el periodo de los reinos divididos del este y del oeste, el periodo del cautiverio y retorno papal, y el periodo de preparación para la Segunda Venida. Estos seis sub-periodos también forman una era providencial cuyo total es mil novecientos treinta años. El año 1930 no es un tiempo que tenemos que esperar— ya ha pasado. Entonces, ¿por qué no hemos presenciado el Juicio Final y la gloria de la Segunda Venida? Si la Segunda Venida debiera tener lugar en el aire, entonces la gloria del Señor ya se habría difundido brillantemente sobre toda la tierra. Pero como fue explicado anteriormente, el Señor no vendrá sobre las nubes, literalmente. La Segunda Venida tendrá lugar por medio del nacimiento del Mesías en la carne, sobre la tierra. Entonces, ¿es 1930 el año preciso en que el Mesías nació? El año no puede ser señalado con precisión porque en muchas instancias de la historia providencial, había una diferencia de hasta diez años. Por ejemplo, el periodo de persecución bajo el Imperio Romano debería durar cuatrocientos años, pero en realidad terminó en el año 392. El periodo de preparación para la Segunda Venida, el cual comenzó con la Reforma en el año 1517, terminó cuatrocientos años más tarde. Basado en esto, la Segunda Venida debería haber ocurrido en el año 1917. Así, el nacimiento de Cristo debería haber tenido lugar entre los años 1917 y 1930. (El principio divino, 131) 

Casualmente sin decir directamente que él es ese Mesías o Cristo de la segunda venida, sin embargo deja entrever esto, no por algo Moon mismo nació en 1920, dentro de ese periodo de tiempo por él calculado. Más claro lo deja caer en la siguiente explicación sobre el lugar donde vendría a nacer este segundo Cristo, habla que al decir: Apocalipsis 7:2-4 dice que un ángel subiría del Oriente, marcando en la frente a ciento cuarenta y cuatro mil siervos de Dios. De este pasaje, se puede deducir que la nación a la cual el Señor vendrá será una nación del Oriente. Tanto el primer Israel como el segundo Israel tenían que atravesar el camino del sufrimiento. Como la nación que debe recibir al Mesías, Corea también ha tenido que atravesar este camino. En su historia reciente, Corea ha tenido que pasar por un camino del más extremo sufrimiento. Aun durante este sufrimiento, Corea ha mantenido fielmente las buenas tradiciones de piedad filial y de lealtad. Incluso en el apogeo de su poder nacional, nunca fue el primero en provocar ni invadir a otra nación. La estrategia de Dios ha sido la de ganar la victoria después de ser atacado, muy diferente de la estrategia de Satanás, la cual es la de invadir primero. (El principio Divino, 133) 

Pero, ¿Cómo concluyó Moon que precisamente fuera Corea la nación escogida para tal advenimiento? En realidad, no encontró nada de eso en las escrituras bíblicas, pues allí nada dice al respecto, es más ni siquiera menciona que vaya a venir de ningún país en particular. Sino mas bien vendría en las nubes desde el cielo menciona, en Hechos 1:11. Por ello difícilmente sería de esperar que alguna nación por muy sufrida que fuera debiera esperar la venida del Mesías más que otra. Moon realmente encontró esto en ciertos escritos proféticos o adivinatorios coreanos, entre ellos el Chung Gam Nok, un escrito de carácter profético supuestamente redactado en el siglo XV, otros unificacionistas también citan ciertas sentencias de Nostradamus, que hacen mención a que “el vendrá del oriente”, aplicando dicha sentencia a que hacía referencia a la persona de Sun Myung Moon. En definitiva, se atribuye al igual que lo hicieron en su momento Thomas Tany, en el siglo XVII, quien se consideró libertador y restaurador de el linaje de Israel, o Reeves y Muggleton de la misma época quienes se consideraron como la tercera y última oportunidad de redención de la humanidad. De la misma manera, Moon se considera a sí mismo como el Mesías y el medio para propagar la descendencia de Dios en la tierra. 

También citando del libro profético coreano antes mencionado, Moon predice que por medio de su iglesia de la unificación, se conseguirá la unificación de todas las religiones en una y la armonía de todas las familias de la tierra. Desde 1994 se cambió el nombre a la Iglesia de la unificación por Federación de Familias para la paz y unificación mundial. En 1999 se dice que Moon recibió ciertas revelaciones del mundo espiritual donde se le indicaba que, debido al éxito de su ministerio, estaríamos entrando a la era del "Testamento Completo" en la historia del mundo. Finalmente, el bien al que considera la democracia, está triunfando sobre el mal, el comunismo. Moon quien presumió de acertar por la caída del comunismo soviético y el aumento de países democráticos a principios de la década de 1990, esto llevaría al cumplimiento de su sueño de alcanzar la paz mundial. Como resultado, aseguró, la paz cubrirá pronto al mundo, la guerra cesará y todas las religiones se unirán bajo una sola autoridad, posiblemente pensando que el asumiría tal autoridad religiosa. Según la doctrina de la iglesia de la unificación, toda la gente puede recibir los beneficios del mesianismo de Moon al ser injertada en la Verdadera Familia. Este proceso de adopción divina se logra uniéndose a la iglesia de la unificación, prometiendo total obediencia a Moon, y aceptando una relación matrimonial con un compañero elegido por él. A través de los años, Moon ha realizado numerosas bodas colectivas con miles de parejas en diferentes partes del mundo. En la mayoría de los casos, las novias y novios no se conocen hasta un poco antes de la ceremonia. 

Moon murió el 4 de Septiembre de 2012, sin que muchas de sus predicciones se hayan cumplido, ni siquiera sus proyectos de conseguir un mundo completamente democrático se ha cumplido aún, y mucho menos el proyecto de unificar a las religiones del mundo o conseguir la paz mundial, en realidad los miembros activos de la actualmente conocida como federación de Familias, apenas sobrepasan los tres millones en todo el mundo, ni siquiera en Corea son mayoría, ni son una fuerza unificadora, pues a menudo todos los demás grupos religiosos la rechazan por sus controvertidas doctrinas. Sin embargo ellos y el propio Moon no reconocen que su misión como mesías haya fracasado, pues poco tiempo antes ya había decretado que uno de sus hijos continuaría la obra encomendada a él. En abril de 2008, Sun Myung Moon, con 88 años, nombró a su hijo menor, Hyung Jin Moon, para ser el nuevo líder de la Iglesia de la Unificación y el Movimiento de Unificación en todo el mundo, diciendo: "Espero que todo el mundo le ayuda para que pueda cumplir su deber como sucesor de los Verdaderos Padres”. 

La conversión de un unificacionista 

El sistema de religiosidad instaurado por Moon, conlleva un proceso de conversión que ha sido criticado desde algunos sectores, aunque en realidad no difiere mucho del de cualquier religión en la que los cambios ideológicos y doctrinales sean tan alejados de los de proveniencia. Se dice que al principio el iniciado es invitado a algunos seminarios, al principio cortos, una de las maneras de atraer a los adeptos, es por medio de mostrarles una atención y bondad fuera de lo común, lo cual hace que la persona se sienta arropada y difícilmente rechazaría la invitación a terminar el curso. Los nuevos reclutas llegan a los seminarios de tres días, desde entonces los seguidores de Moon los consideran como parte de la familia. 

El nuevo miembro es llamado un niño espiritual y a la persona que reclutó al joven se le llama padre espiritual del joven. Generalmente sus reuniones en las que llevan a cabo sus reclutamientos tienen lugar en una tranquila comida, donde no le bombardean con enseñanzas o arengas de Moon, como se espera que sea, más bien le colman de atenciones y de interés en sus vivencias. Pero poco a poco le van introduciendo en las doctrinas y enseñanzas de Moon, escuchan a los diferentes conferencistas, oran y cantan sus himnos, los ya iniciados frecuentemente sonríen afablemente a los reclutas en perspectiva. Después a estos seminarios breves, cuya duración máxima suele ser de tres días, le siguen otros más largos. Algunos duran, siete, 21, 40 y hasta 120 días. En este caso para Estos seminarios se celebran en iglesias, en fincas, en el campo, en retiros en poblaciones pequeñas o en centros de entrenamiento. 

De esa manera, en poco tiempo el adepto está dispuesto a lo que sea por defender sus enseñanzas, aunque por lo general el mayor sacrificio que se pide sea el de pedir dinero para la iglesia, sea directamente o vendiendo algunos objetos. Según ciertas fuentes consultadas el proceso de conversión conlleva un periodo de cuatro años de purificación tras lo cual el adepto, si está soltero puede recibir la bendición del matrimonio, en algunos casos con una persona a la que no conoce bien, pero que los pastores le sugieren; Pero en imitación de su líder, después de la ceremonia se separan por cuatro años para conseguir la purificación como matrimonio. Es entonces cuando se pueden unir y tener hijos, según ellos sin pecado original. Pese a que en algunos casos se casan entre desconocidos, lo unificacionistas afirman que los que los casos de divorcio en su comunidad son muy raros. 

En cualquier caso, la iglesia de la unificación es un paso descarado en el camino más perturbador del cristianismo en estas últimas décadas, pero no por la acusaciones de lavado de cerebro o esclavitud de sus miembros, como algunos pretenden hacer creer, sino por la utilización y manipulación de la enseñanza religiosa, para glorificar a una persona y el uso de fines comerciales, económicos y políticos para conseguir unos objetivos de dudosa realidad. Pero aún hay grupos que podríamos considerar más peligrosos y dañinos para el cristianismo. Hasta ahora el único mal de los mencionados en este capítulo pertenece a los que han buscado en el dinero y en los excesos económicos la vía para una religiosidad claramente materialista. Pero los próximos grupos religiosos que tocaremos, han ido más lejos en el embaucamiento de sus miembros por caminos tenebrosos.

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